MESA REDONDA DE EXPERTOS SOBRE EL PRESENTE Y EL FUTURO 

Ecología

DEL RÍO GUADALQUIVIR ANTE LOS VERTIDOS MINEROS

El próximo 17 de septiembre a las 19:30 h, en la Fundación Casa Medina Sidonia se celebrarán una charla y una mesa redonda donde tres expertos, Félix Talego, antropólogo, profesor de la Universidad de Sevilla, Jesús Castillo, catedrático de Biología Vegetal y Ecología de de la Universidad de Sevilla y Rafael Ruiz López, presidente de CANS y vicepresidente de la Asociación de Mariscadores de Chipiona JARIFE conversarán y despejarán las dudas sobre un asunto que nos concierne a todos. La alarma generada por la próxima reapertura de la mina de Aznalcóllar y de la mina de Gerena, que durante 18 años extraerán 76 millones de toneladas de mineral de cobre, plomo, cinc y plata, amenaza la salud del río Guadalquivir y la de los habitantes de sus riberas y el Estuario. Además, miles de puestos de trabajo están en peligro, pues esta vez, la balsa de residuos será el propio río Guadalquivir.

En esta mesa redonda, organizada por Fundación Casa Medina Sidonia y Ecologistas en Acción, y que cuenta con la colaboración del Excmo. Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda, se hablará de la contaminación que los vertidos de la mina de Gerena (Sevilla) han provocado ya en el Estuario del río Guadalquivir como consecuencia de su actividad entre 2009 y 2023 y cómo se produciría una contaminación diez veces mayor de llevarse a cabo los nuevos vertidos ya autorizados.

Científicos de las universidades de Sevilla, Cádiz y Granada han demostrado que los sedimentos del Bajo Guadalquivir están contaminados con metales pesados por los vertidos ocurridos entre 2009 y 2023, y que un tercio de los peces de río llamados albures o lisas tiene concentraciones de plomo superiores al máximo legal permitido. El vertido de las dos nuevas minas sería 10 veces mayor que los anteriores (120.000 millones de litros). Se produciría durante 18 años, a la altura de Sevilla capital. Especialmente grave sería el vertido de la mina de Aznalcóllar durante el primer año y medio, antes de empezar a extraer mineral, para vaciar las aguas contaminadas de las cortas mineras de Aznalcóllar y Los Frailes. Se verterían 17.500 millones de litros (450 litros/segundo) provocando por sí solo una contaminación gravísima e irreversible. A eso se sumarían 100.000 millones de litros más durante los 17 años siguientes de funcionamiento de las dos minas. Los científicos denuncian que los estudios de impacto ambiental, que ha aceptado la Junta de Andalucía como válidos, han sido un fraude: se ha considerado que los metales permanecerían disueltos en el agua del río hasta llegar al océano. Sin embargo esto es falso, los metales se unen a las partículas de barro, muy abundantes en el río, y rápidamente se van al fondo. Allí pueden permanecer durante muchos meses o años hasta que los periodos de lluvias intensas aumenten el caudal del río y arrastren los sedimentos a la desembocadura. Se abordará además la petición que se ha hecho a la Junta de Andalucía —aún no atendida— para que haya una moratoria a los nuevos vertidos y se constituya un Comité de expertos científicos independientes que realice nuevas investigaciones y evalúe de forma rigurosa los impactos que tendrían los vertidos para evitar una tragedia.

Los organizadores animan a que se acuda a esta mesa redonda para despejar las dudas que puedan existir sobre un asunto tan grave que nos concierne a todos.

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