En el Candelero

Enrique Romero Vilaseco, Opinión

Enrique Romero Vilaseco.- Los votos bien vale un Rocío

Como casi todo el mundo medianamente informado sabe, existe una frase que ha pasado a la historia: París bien vale una misa. Tal manifestación se le atribuye al rey Enrique IV de Francia, un monarca históricamente de religión protestante, que la pronunció en el año 1593, al decidir convertirse al catolicismo para ser coronado. Sea o no una leyenda, lo cierto es que me sirve para desarrollar este nuevo artículo de «En el Candelero».

                              Escribo el presente texto cuando ya ha tenido lugar el Rocío 2026, una romería que será recordada por dos dramáticos incendios en Doñana, que  han sido provocados. Jamás he hecho el camino del Rocío a través del Parque Nacional de Doñana, luego no puedo opinar de las experiencias que se viven durante dicho transitar por esos caminos polvorientos que conducen a la aldea almonteña. Tampoco he asistido jamás a la salida de la hermandad de San Jorge cada miércoles, cuando se inicia la peregrinación; tampoco he estado  presente a la llegada de la Hermandad de Sanlúcar a la ermita,  ni a la presentación oficial de la carreta con el Simpecado de la hermandad sanluqueña ante las puertas del Santuario. En definitiva, que no he vivido nada de esos acontecimientos que arrastran a miles de romeros en pos de la Pastora de Almonte, sin embargo, gracias a las redes sociales y a la televisión local, puedo ver todo lo que acontece en la romería más importante de España.

                              Dicho todo lo anterior, quiero ir al grano y enlazar lo que ahora voy a decir con el principio o encabezamiento de este artículo. Los sanluqueños habrán podido contemplar el desembarco de políticos en los eventos que se han ido sucediendo a lo largo de esta edición de la romería del Rocío 2026. Estamos acostumbrados a que los políticos quieran estar presentes en aquellos acontecimientos donde participen un gran número de sanluqueños: feria de la manzanilla, carnaval, carreras de caballos…, pero es chocante que ciertos representantes miembros de partidos de izquierdas (PCE, IU, PSOE) aparezcan en pregones religiosos, en la  procesión de la Caridad  o en los actos que giran alrededor de la fiesta de Pentecostés y, concretamente, en la romería del Rocío. Eso sí, guardan una cierta distancia y “cordón sanitario” (como se dice ahora en el argot político) y se abstienen de coger varas en los cortejos, no vaya a ser catalogados de capillitas.  Hemos podido contemplar  como en la presentación oficial de la Hermandad del Rocío de Sanlúcar ante la Reina de las Rocinas, iban tres delegados del equipo de gobierno en el cortejo de la hermandad, eso sí, sin portar varas. 

                             Mención aparte merece la «conversión» cual si fuera Saulo camino de Damasco, de nuestra sin par alcaldesa. La otrora defensora acérrima de laicismo y de la separación Iglesia-Estado, no ha dejado de chupar cámara para manifestar la importancia de estar junto a los sentires de su pueblo. Lejos quedaron aquellas manifestaciones  tras la pancarta cuyo lema era: las imágenes en las iglesias. Corría el mes de junio de 2017, cuando IU movilizó a un grupo de militantes y sanluqueños que se manifestaban contrario a la instalación de un  monumento de la Virgen del Rocío (concretamente el que hoy contemplamos delante del Club Náutico), eso dijo en aquellos días Carmen Álvarez:

             “VÍCTOR MORA HA RECURRIDO AL POPULISMO RANCIO PARA SACAR RÉDITO POLÍTICO La inminente instalación del monumento rociero en Bajo de Guía refleja dos aspectos sobresalientes. Por una parte, que el alcalde, Víctor Mora, ha claudicado a las presiones de un lobby pseudo religioso, que ha conceptuado la instalación del mamotreto, de unos ocho metros de alto y entre 4 y 5 toneladas de peso, como una demostración de fuerza económica y social capaz de influir en la decisión de un alcalde, de tal manera que traiciona la Constitución, así como, lo aprobado en los documentos congresuales de su propio partido respecto a la laicidad y la aconfesionalidad de las administraciones públicas. A buen seguro que esta claudicación no va a quedar solo con la instalación del citado monumento, ya que si este lobby ha comprobado que la debilidad política del alcalde le hace mostrarse servil a sus demandas, éstas seguirán creciendo y no precisamente solo en el ámbito de las manifestaciones religiosas”

           Olvidado en un cajón, durmiendo el sueño de los justos, ha quedado el programa laicista, con sus 24 medidas, que IU presentó a la opinión pública y que entra en clara colisión con las actuaciones de la señora alcaldesa y sus respectivos delegados. Tiempo habrá para desmenuzar alguna de esas 24 medidas que deja al equipo comunista sanluqueño retratado ante la ciudadanía sanluqueña y, sobre todo, con muchos de los militantes de IU.

          Pero como dije al comienzo de este escrito, acaparar futuros votantes, bien vale acudir al Rocío.

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