En el Candelero
Enririque Romero Vilaseco.- La Ley Democrática: el puente Primera parte
La polémica de nuevo ha saltado a la actualidad política en Cádiz, primero fue con motivo del cambio de nombre al mítico estadio Ramón de Carranza, que ahora se denomina Nuevo Mirandilla, aunque por motivos de patrocinio su nombre es Estadio JP Financial. Manda huevos que tras llevarse a cabo por parte del Ayuntamiento de Cádiz, cuyo alcalde era José María González “Kichi”, una consulta popular para que los gaditanos eligieran el nombre del campo y ganara la opción de mantener el nombre del estadio Ramón de Carranza, los partidos de extrema izquierda (PSOE, Izquierda Unida y Adelante Andalucía) tanto que defiende la soberanía popular y la democracia, se pasaran por el escroto lo que la gente votó. Los mencionados partidos rebautizaron al famoso estadio con el nombre de Nuevo Mirandilla, para que al final se bajaran los pantalones y tragaran con el criminal capitalismo, aceptando que el viejo campo tenga un nuevo nombre: Estadio JP Financial. Para ese viaje no necitábamos alforjas.
Con la llegada del PP a la alcaldía de Cádiz, el propio club de fútbol gaditano solicitó, mediante un escrito, el cambio de nombre y que se llamara Estadio Carranza (julio de 2024). El propio gobierno pepero ha dado carpetazo al expediente, que él mismo abrió para cambiar el nombre y denominar al campo de fútbol como Estadio Carranza, así fue aprobado en el pleno del pasado 25 de junio de 2026. Una bajada más de pantalones del PP, que se traga lo que impone la izquierda, como partido cobarde y acomplejado que es.
Cerrado el asunto del nombre del campo de fútbol, ahora hay dos nuevas polémicas en la tacita de plata: el cambio del puente León de Carranza y del Teatro Pemán.
El impresentable Óscar Puente, Ministro de Transporte y Movilidad Sostenible, quiere quitarle el nombre de León de Carranza al puente y re bautizarlo con el de Rafael Alberti, basándose en la infame, revanchista y sectaria Ley Democrática, ya ha iniciado los trámites. Los partidos de izquierdas quieren borrar todo rastro o vestigio que estén relacionados con el franquismo, para imponer sólo la memoria de una parte de la historia de España, instaurando en la conciencia de todos los españoles una única “verdad”, su verdad. Llevan años destruyendo cruces, monumentos, estatuas y otras muchas cosas que se construyeron en tiempos de Franco; pues ya puesto, yo propongo, como los talibanes que son, que el puente León de Carranza salte por los aires y construyan uno nuevo. Como Cádiz cuenta con otro puente, no quedará aislada. Una vez desaparecido el puente franquista, tienen vía libre para construir uno nuevo, más moderno, con materiales no franquistas, sino democráticos, porque no vale cambiar a las construcciones sólo el nombre, sino todo lo que conlleva, pues en las hemerotecas se seguirán leyendo el año de inicio de las obras, cuando se inauguró, quien lo llevó a cabo, etc. y claro las nuevas generaciones por muy engañadas que estén, gracias a esta izquierda resentida, revanchista y sectaria, bucearán en las redes sociales y llegarán a la conclusión que el susodicho puente se construyó por un alcalde franquista, como le gustan decir a los partidos de izquierdas.
En cuanto al nombre elegido, Rafael Alberti, se puede decir mucho del poeta de El Puerto, no creo yo que al autor de “Marinero en Tierra”, la idea de que un puente franquista lleve su nombre le hiciera mucha ilusión. Eso sólo para empezar, pero podemos decir mucho más del poeta comunista que por el hecho de serlo, tiene una alta consideración entre la izquierda de este país. ¿Pero quién fue Rafael Alberti? ¿En verdad se merece contar con nombres de calles, colegios y hasta monumento con su nombre? Para mí desde luego que no, porque pienso que las personas que merecen esos reconocimientos tienen que ser gente con una vida ejemplar y se hayan destacado por sembrar concordia y una dedicación plena en beneficio de la sociedad, y Alberti no llevó a cabo ninguna de ambas consideraciones. La vida de Alberti tiene por muchas sombras negras que aquí expondré.
Recientemente y también en Cádiz ha surgido la polémica por el caso de Juan Carlos Aragón, al que se le ha negado un homenaje y al que le han retirado su nombre de un colegio. El 24 de mayo de 2026, el periódico El País titulaba una crónica así: “Una condena por maltrato destruye el mito del comparsista Juan Carlos Aragón horas antes de un homenaje en Cádiz”. Dentro de la noticia se podía leer “…el descubrimiento de su estrella en el Paseo de la fama del Carnaval… queda en suspenso”. Su ex pareja Paqui Pino tomó la decisión de escribir una carta al Ayuntamiento donde denunciaba años de maltrato de Juan Carlos Aragón; en la misma carta iba una copia de la sentencia condenatoria del citado comparsista allá por el año 2010. Un colegio de Cádiz, el Andalucía, pasó a llamarse con el nombre del autor, a pesar de que el director del colegio conocía la sentencia. En definitiva, que de ser una persona admirada y reconocida ha pasado a considerarse como no propicia para recibir los homenajes que se tenían previstos.
Como este escrito se está haciendo largo, y repasar la vida de Rafael Alberti me llevaría unas cuantas páginas más, lo dejo pendiente para una segunda parte.




