En el Candelero
LOS PLENOS MUNICIPALES
Enrique Romero Vilaseco.-El último lunes de cada mes, nuestros representantes políticos celebran pleno ordinario, exceptuando el mes del pasado mayo, por coíncidir con el lunes del Rocío, y que se trasladó al jueves siguiente: una vergüenza. El pleno municipal es la máxima expresión de la representación ciudadana y en el cual se aprueban o no, las propuestas y mociones las actuaciones a llevar a cabo en la política sanluqueña. No hay ningún órgano a nivel municipal que esté por encima de los acuerdos plenarios, aunque luego muchas propuestas duerman el sueño de los justos en un cajón, y ahí quedan para ser olvidadas con el paso del tiempo. Hace no mucho tiempo publiqué por este medio, Sanlúcar Digital, una serie de crónicas cada vez que se celebraba un pleno. En dicha crónica daba mi opinión personal de los asuntos tratados, de las intervenciones y de las votaciones que tenían lugar en la susodicha sesión plenaria. Pero llegó un momento en que me aburrí sobremanera al visualizar los vídeos plenarios, no pude soportar más sesiones soporíferas, carentes de interés, tediosas y repetitivas. Muchas propuestas presentadas sobre algunos temas en particular, habían sido ya tratadas con anterioridad y por enésima vez de nuevo aparecían en el orden del día. Muestra evidente de la ineficacia de nuestros políticos y de la desidia instalada en el salón de pleno de nuestro excelentísimo ayuntamiento. Además de todo lo dicho, la capacidad, preparación y gestión dejaban mucho que desear, comparada con antiguas corporaciones, de los años 80 y 90, la categoría intelectual de los ediles son propias de niños de primaria. El listón no es que haya bajado, es que roza el suelo. Vergüenza ajena es haber contemplado a concejales que les cuestan leer un papel o que sus intervenciones son propias de gente analfabeta. La cultura de nuestros representantes municipales no pasaría un simple examen de quinto de la antigua EGB. Me gustaría saber cuántos libros han leído en lo que llevamos del año 2026; si en sus hogares existen una mínima biblioteca que se precie o sólo tienen el libro gordo de Petete; si suelen leer prensa o escuchar conferencias, charlas, tertulias o debates en los distintos medios de comunicación, en definitiva: si tienen inquietud de culturizarse.
Si también sometiéramos a los 25 ediles a un examen sobre el reglamento de funcionamiento de los plenos, de las distintas leyes o decretos que regulan la política en cualquiera de los diferentes niveles: local, diputación, autonómico y nacional, no creo que aprueben más de cuatro. La ignorancia en los temas políticos de la ciudadanía lo puedo casi entender, ya que la gente no tiene obligación de saber como funciona las cosas en política, aunque luego sean muy osados opinando en las redes y diciendo cada barbaridad que clama el cielo. Pero a los integrantes de los partidos políticos y a nuestros representantes se les debe exigir un mínimo de preparación. Estoy seguro que más de un concejal, que haya cumplido todo un mandato (4 años), saldrá del ayuntamiento sin enterarse de la misa la mitad. Por ejemplo, el segundo concejal de VOX.
Este artículo fue pensado para analizar las propuestas del orden del día del pleno del 29 de junio de 2026, pero como siempre me enrollo y al final de lo que menos hablo es de mi primera idea. Por eso, aunque sea de manera somera, voy a tratar alguno de los puntos del referido pleno. Desde siempre las sesiones plenarias se han utilizado para traer al pleno mociones o propuestas que claramente nada tienen que ver con los temas que deben tratarse en un ayuntamiento, ya que tienen un foro distinto al municipal. IU era el partido que siempre se destacó por llevar a pleno iniciativas más propias de ser debatidas en el parlamento andaluz o en el congreso de los diputados, que son los que realmente tienen competencias para aprobarlas o no. Pero, de un tiempo a esta parte, ya son todos los partidos los que incluyen en el orden del día propuestas para su de debate en el pleno, y que para lo único que sirven es para alargar de manera estúpida las sesiones plenarias, dar mayor trabajo a los funcionarios que tienen que redactar las correspondientes actas y perder un tiempo que debería emplearse para temas directamente relacionados con los problemas de la ciudad. Para que ustedes me entiendan, voy a plasmar aquí algunos de los puntos a tratar en el pleno del último lunes del mes de junio.
Punto 14: «Propuesta del Grupo Vox relativa al rechazo institucional de los casos de corrupción que afectan al Gobierno de España y solicitud de la convocatoria de Elecciones Generales. Una absoluta gilipollez que no es para tratarlo en un pleno municipal y que no servirá para nada, excepto para hacer el ridículo de la ponente de la propuesta.
Punto 13 «Propuesta del Grupo Popular relativa a impulsar el reconocimiento, protección y promoción de la ciudad como enclave cultural y estratégico de España». No es que la propuesta no sea interesante, pero creo que es la enésima vez que se trata este tema o parecidos al mismo. Ahí está cada año FITUR.
Punto 8 «Propuesta del Grupo Vox relativa al apoyo a la Guardia Civil y para el refuerzo de los medios destinados a la lucha contra el narcotráfico y criminalidad organizada» De nuevo otra vuelta de tuerca a un tema, que siendo necesario, ya ha sido tratado más de una vez y que su foro adecuado es el Congreso de los Diputados donde VOX puede hacerle llegar de primera mano al Ministro de Interior dicha propuesta.
Estos tres puntos sirven como botón de muestra para el pleno de junio, pero si tiramos de hemerotecas nos encontraremos con propuestas mucho más ilógicas, pintorescas o fuera del ámbito municipal.
Por otro lado, ya en su día escribí un artículo titulado «A salto de mata«, dónde hablaba de que la gestión del equipo de gobierno se desarrollaba sin orden ni concierto. Las modificaciones presupuestarias números 37 y 38, dan prueba de ello, a no tener unos nuevos presupuestos aprobados la alcaldesa utiliza esa estrategia recurrente. Tendremos que estar atentos para saber de qué partidas quiere sacar el dinero y a que otras van destinadas.
Lo peor de todo esto es que aún quedan 11 meses para las nuevas elecciones municipales y lo largo que se está haciendo, aunque me temo que salga quién salga elegido de alcalde, Sanlúcar irá de mal en peor. Todo es susceptible de empeorar y en estos tres años la ciudad presenta un estado lamentable a pesar de habernos subido la basura un 50 % en mi caso y el agua casi un 15%, si mal no recuerdo. Y ya estoy con las carnes abiertas ante el sablazo que nos darán con el IBI.
Pero nada, usted no se preocupe ya estamos de playeo, luego las fiestas de la patrona, las carreras de caballos y nuestros políticos desfilarán por las cámaras de la televisión local diciéndonos que Sanlúcar poco más o menos es el paraíso.
Enrique Romero Vilaseco




