Cuarenta años coronada
Enrique Romero Vilaseco.-Han pasado cuarenta años
en que fuiste coronada.
Era una tarde de agosto
al final de la Calzada.
Al fondo el Guadalquivir,
junto al Coto de Doñana,
testigos de tu belleza,
sanluqueña coronada.
Las estrellas no quisieron
perderse aquella estampa,
y surgieron de los cielos
para alumbrarte la cara.
Los luceros y la luna
a tu palio iluminaba,
y entre nardos y claveles,
bajo un templete de plata,
con una corona de oro
tu cabeza coronaba.
Sanlúcar de Barrameda,
entre júbilos y palmas,
te gritaba: «¡Caridad,
Virgen santa coronada!».
Las gaviotas de la mar,
con su volar de alas blancas,
trazaban sobre los cielos
estelas de pentagramas,
con cánticos y aleluyas
a la Caridad coronada.
Los jilgueros de la tarde,
cobijados en tus plantas,
te cantaban jubilosos
entre perlas y esmeraldas.
Las palomas se posaron
en tu templete de plata,
y anidaron junto a ti
las cigüeñas de la plaza.
Cuarenta años han pasado
en que fuiste coronada.
Fue una tarde de agosto
al final de la Calzada.
Hoy paseas por Sanlúcar
bajo un templete de plata,
con una corona de oro,
como Virgen coronada,
Reina de la Caridad,
Señora de nuestras almas,
Alcaldesa de Sanlúcar,
por Sanlúcar coronada.
Agosto, 2005




