El 1º de mayo concentra en la emblemática Puerta de Jerez a algo más de cien personas
SD.-Sobrepasaron el centenar de personas las que, en esta mañana de mayo, se dieron cita en la Puerta de Jerez de nuestra ciudad para conmemorar y reivindicar este 1º de mayo como punto de encuentro entre la ciudadanía y un poder político cada vez más alejado de la defensa efectiva del ya deteriorado estado de bienestar.
Aun siendo testimonial la presencia de asistentes, no es menos cierto que el empeño de estos ciudadanos y ciudadanas mantiene viva la llama de una izquierda que, en Sanlúcar, sobrevive más allá del PSOE. Resulta especialmente significativo —y preocupante— que el partido que históricamente ha reclamado para sí la representación de la clase trabajadora haya optado, una vez más, por la ausencia. El PSOE, pese a su condición de fuerza mayoritaria, no ha acudido oficialmente a esta concentración convocada por el SAT, confirmando una deriva que ya no puede calificarse de puntual, sino de estructural.

La falta de sensibilidad hacia las reivindicaciones obreras y la desconexión con la calle son hoy rasgos evidentes de un partido que parece haber renunciado a ejercer como referente de la clase trabajadora. No se trata de una ausencia aislada: el PSOE lleva años sin dar la cara en las movilizaciones del 1º de mayo en Sanlúcar, ni en otras convocatorias sociales relevantes. Su silencio y su inacción contrastan con la persistencia de quienes, con muchos menos recursos, siguen defendiendo derechos básicos.
En la plaza del Barrio Alto, los manifestantes expresaron su rechazo a la guerra y denunciaron las tropelías de los Estados que la alimentan, así como la pasividad internacional ante la agresión desproporcionada y criminal en Gaza, Líbano o Irán. También hubo representación ecologista, que defendió nuestro río grande frente a las amenazas derivadas del desembalse de aguas procedentes de industrias mineras con alto contenido en metales pesados.
La vivienda, la enseñanza pública y, especialmente, la sanidad pública —auténtica joya de la corona de nuestro sistema— centraron buena parte de las reivindicaciones. El acto concluyó con la lectura de un comunicado y la interpretación, a capela, del himno de Andalucía por todos los asistentes.
Como señalábamos, acudieron al acto los concejales-delegados de Izquierda Unida y la alcaldesa, con la excepción de Carmen Pozo. También estuvieron presentes otras sensibilidades políticas, si bien ninguna de ellas cuenta con representación en el ayuntamiento.



