Tonto
Por Milenko Anděle.-Durante aquellos dos meses en los que mi desierto frigorifico estaba ocupado por medio paquete de salchichas, una lata de cola Día y una lechuga medio podrida me plantee ir a un Supermercado,entrar, coger lo estrictamente necesario para comer a lo largo de la semana y salir por la puerta, sin pagar. Pero no pude. Fui tonto. Pero que iba a hacer. Eran dieciseis tiernos anos los que llevaba estando sujeto a aquella norma moral cristiana, impuesta tradicionalmente, que imponia tajantemente no robarás. Sin embargo, sufria impulsos en los que pensaba y planeaba como robar, donde esconderlo, que hacer si me pillaran. Pero no, no tuve ovarios de hacerlo.
Desde pequeno fui criado bajo unas normas eticas de convivencia. Siempre fui un chico medianamente soportable por mis padres: responsable, callado y nada problematico. Por lo tanto, la idea de robar me era una idea totalmente descabellada. Algo que podia ir a peor, a algo horrible, repugnante, que solo hacen los drogadictos y las putas.
Sin embargo, si hoy estuviera en esa situacion no lo pensaria dos veces. No dudaria en pecar, delinquir, hurtar. Estamos educados desde pequenos en pagar la hipoteca, la luz (cuyo precio sube exponencialmente,
ahogando al consumidor), la factura del telefono (cuyas companias nos estafan con la basura del contrato de permanencia), los impuestos (que nos exige un Estado que prefiere cubrir antes las necesidades de los mercados que las de los ciudadanos)… Pero esta moral va a tocar su fin, porque de forma inevitable va a llegar la hora de la Desobediencia Civil, del robo masivo a supermercados, a farmacias (en cuanto comiencen a encarecerse los medicamentos)… Va a llegar la hora de la rebeldia. De la Revolucion.
El pueblo reacciona, se levanta, se rebela, y se arma contra el Estado opresor ante una situacion de
extrema necesidad. Por entonces, yo no formaba parte de esa extrema necesidad, pero si estuve cerca de ella. Vi un frigorifico vacio que parecia no llenarse nunca. Veia como el escaso dinero que entraba en casa iba encaminado a pagar la hipoteca y a los sinverguenzas de Endesa. Ante mi indignacion, mis padres respondian mediante suspiros: “hijo, pagar es lo primero. Luego tiramos como sea”. Pero no es asi. No podemos resignarnos y entregarnos pasivamente a continuar el ciclo de este corrupto sistema como si nada estuviera ocurriendo. Porque esta pasando algo muy gordo.
No se trata de ninguna tonteria. Es una estafa. Una puta estafa, donde las desigualdades economicas
se estan polarizando agresivamente. Donde los ricos son mas ricos, y los pobres, somos mas pobres.
Ahora no lo dudaria. Siendo la misma persona responsable, callada y nada problematica,consideraria el hurto como el acto mas digno del que un necesitado y futuro precario puede valerse como forma de rebeldia ante un sistema que no le escucha, que le ignora, que pisotea los derechos laborales y economicos adquiridos durante siglos de lucha por parte de la clase obrera. No lo dudaria.
Fuente: http://torzew.blogspot.com.es/2013/02/tonto.html Por Milenko Anděle.

