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Bálsamo de Fieraprats.
 
 
 
 
   
 
Bálsamo de Fieraprats. PDF Imprimir E-mail
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25 de Febrero de 2010

Imagen activaDeambulaba hace escasas horas este humilde desarticulista, por una de esas tétricas Plazas que ha tenido por gracia regalarnos nuestra querida Gerente de urbanismo, cuando al pairo de los olores de Semana Santa, que por cierto yo no sé si aquello era incienso o los porros que se estaban fumando en uno de nuestros tan maravillosos veladores, cuando algo llamó mi atención: “dos niños jugaban a la pelota y hablaban de sus bicicletas”.

José Luis zarazaga.-Es extraño, pensé que al contrario que los capillitas fariseos, serían  una especie en extinción, o algo peor, que tal como establece mi gran amigo Miguel Ángel, estamos entrando en la chuchumequez.     Extraña ironía del destino, pero a los niños de ahora les cuesta trabajo creer, que cuando uno era pequeño, no existían ni la play station, ni los juegos de ordenador, ni nada que se le pareciese. Los niños de de mi generación se divertían de manera muy distinta a como lo hacen los de hoy en día. A nosotros, al finalizar la jornada escolar, nos encantaba salir a la calle a jugar a la pelota, irnos con nuestras bicicletas por el campo, si era verano, bañarnos en el río y hacer otras cosas por el estilo. Por nada del mundo nos hubiésemos quedado en casa jugando con una máquina.

Aunque parezca increíble en un pueblo donde el mayor programa cultural es Cosas de Nina y los amables rebuznos que lanzan nuestros políticos locales, había algo que nos gustaba, y era ir los días de lluvia  a la Biblioteca Pública a leer cuentos y tebeos, a zambullirnos en las historias hermosas que se contaban en aquellos libros misteriosos que llenaban los ya extintos anaqueles de nuestra Biblioteca.

   Uno que es un lector empedernido y que además disfruta sobremanera con las pequeñas tertulias literarias a que me tiene acostumbrado Miguel Ángel, siempre ha tenido el más grato recuerdo para la obra cumbre de la literatura. “Don Quijote de la Mancha”

    Y ahora se preguntarán mis sufridos lectores que nueva burrada está elucubrando este desarticulista, republicano, ateo y además impío. ¡Pues ninguna, que remedio!, simplemente que me trae a la memoria las aventuras de nuestro amigo el Caballero Don Prats y su fiel escudero Sancho Cañas.

    Espero que ustedes me perdonen, pero visionen ustedes los últimos videos publicados en nuestro medio digital y podrán  comprobar cómo al igual que en el libro, todo ocurre en su imaginación. Es sorprendente como todo lo que pasa es fruto de la palabra tergiversada, pues nuestro insigne caballero había enloquecido visionando una y otra vez los Plenos Municipales. Nuestro querido caballero liante, una vez derrotado ante aquellos gigantes a los que se enfrentó en el Salón de Plenos, parecía que había entrado en una cómoda duermevela. Inocentes ¡Nuestro amigo Antonio, sin defender al que sufre!, eso no hay quién se lo crea.

   Nuestro caballero liante, una vez curado de sus heridas, parece que ha dado con la solución definitiva. “el bálsamo de Fieraprats”,

   El bálsamo de Fieraprats se define como una poción mágica capaz de acabar con todas las dolencias de nuestro pueblo, o por lo menos acabar con los baches, digo yo.

¿Qué redoma y mierda de  bálsamo es ése? –le soltó de sopetón  Sancho Cañas.
-Es un bálsamo -respondió nuestro gran caballero liante - de quien tengo la receta en la memoria, con el cual no hay que tener temor a los Plenos, ni hay  que pensar ser inhabilitado de forma alguna, y así cuando yo lo prepare en mi quiosco, no tienes nada  más que hacer que cuando vieras que en alguna batalla  demagógica en el Salón de Plenos me hayan dado para el pelo (como muchas veces suele acontecer), antes de que la sangre se hiele, me llevarás a la TDC, me darás a beber dos tragos de dicho bálsamo y verás lo que voy a largar.

   Como no quiero alargar más mis terribles diatribas, y ya conocemos el resultado,  hasta aquí ha llegado la historia del bálsamo de Fieraprats. Pero se preguntarán ustedes lo siguiente: ¿Cuál es la receta tan misteriosa fabricada por nuestro maravilloso caballero liante? Tiene que ser algo exótico, un buen puñado de demagogia, algunos baches y lagunas, jaramagos de las calles y jardines, se deja hervir constantemente en Telesanlúcar y en Sanlucardigital. Resultado claro. “una mezcla desagradable a la vista y al oído” y una vez enfriado es que una terrible picazón acabará matándonos de risa.

  Y para que después digan que en este pueblo solo hay capillitas, en todo caso también debemos de apuntar un buen número de políticos cachondos, por definirlo de una forma un tanto suave. ¡Viva la buena literatura, alma mater de los políticos que nos desgobiernan! Amén.

   Aleluya, Aleluya, este ateo no ha criticado hoy a los portadores de casullas, será porque un cura se ha gastado en Toledo el dinero del cajón pegándose un buen revolcón.

  La próxima semana hablaremos de los palcos, lo prometo.

 
 
   
 
     
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