Déficit democrático
{jcomments off}El equipo de gobierno rezuma déficit democrático demonizando la labor fiscalizadora del principal partido de la oposición que ha denunciado el lamentable estado de nuestro litoral marítimo y dejado entrever las carencias medioambientales del gobierno municipal SD.-La pasada nota de prensa en la que el equipo de gobierno acusa al PP y a su portavoz Juan José Marmolejo de dañar los intereses turísticos de Sanlúcar no se puede interpretar sino como un signo inequívoco que el PP ha acertado en sus criticas, de otro lado bien documentadas graficamente, sobre el penoso y lamentable estado de nuestras playas, algo que cualquier ciudadano constata cuando pasea por el Paseo Marítimo de nuestra ciudad o tiene que acercarse a Bajo de Guía con algunos amigos foráneos para mostrarles las bondades de nuestra cocina, procurando evitar la mala imagen que producen esas mismas fotos-denuncias de los populares.
No es, en cualquier caso, acertado que el equipo de gobierno se defienda de tales denuncias por cuanto esa debe de ser la labor de cualquier partido en la oposición. Así lo está haciendo el PP y en su momento también lo hiciera el PA con la turbidez del río.
A estas alturas de la película, y con la Feria a las puertas, todos esos problemas deberían de estar subsanados sin necesidad de pedirle al PP que haga las gestiones oportunas en Demarcación de Costas, cuando hasta hace poco, con otro color político en el gobierno de la nación, esas exigencias no se ejercian o se hacían de manera muy lasa, quizás porque la buena colaboración entre las distintas administraciones, en palabras de Irene García, hacía posible lograr acuerdos imposibles.
En materia de medio ambiente nuestras playas siguen siendo un fracaso total, aun a pesar de los esfuerzos realizados con la obtención de la más que dudosa, para muchos, Q de calidad otorgada a las playas sanluqueñas.Tampoco se potencian los valores añadidos de la playa o la ciudad misma en materia de limpieza, malos olores, ruidos, tráfico, botellonas, fiestas populares, uso y abuso de la ocupación del espacio público, etc.
Que un partido político opositor denuncie las carencias en el adecentamiento o mantenimiento de las playas o cualquier lugar público, evidencia solamente el trabajo de dicho partido para mejorar su ciudad, azuzando al gobierno local para que cumpla con sus obligaciones, pero nunca un afán de perjudicar a la industria hostelera o economía de la ciudad por el mero hecho de fiscalizar la labor del equipo de gobierno en el tratamiento de esos recursos económicos que, además, deja a su suerte durante todo el año.
Buscar una cabeza de turco es siempre un síntoma de incapacidad para delimitar, estudiar, proponer y solucionar los problemas de Sanlúcar, aceptando, incluso de buen grado, la ayuda de la oposición que hacen el trabajo que deberían de realizar los que tienen la responsabilidad de gobernar y justificar así la confianza que en ellos depositaron los sanluqueños en las últimas municipales.
Los réditos políticos son consecuencias inevitables del buen hacer de unos, de la dejadez o torpeza de otros y sus sendas gestiones o labores opositoras, pero para eso están las urnas a las que, visto lo visto, ya se les van teniendo un poco en consideración dejando de lado la solución a las demandas ciudadanas en materia medioambiental.
