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Volviendo a la isla. Oh, campaña

Juan Antonio Gallardo «Gallardoski».-Tener que besar a los niños feos y a las madres con olor a farmacia en los mítines. Aguantar a los cabrones de la otra orilla con cortesía para que nadie diga que somos unos maleducados y unos fascistas.  Visitar pueblos de mala muerte a los que jamás iríamos de no ser por la mierda esta de la campaña. Oh, campaña… Borrar del teléfono móvil la foto del maromo tocándose el rabo en una casa rural mientras nos recita obscenidades supuestamente eróticas, no vaya a ser que nos vigilen los moros desde Rabat y salga a la […]

Volviendo a la isla. Artículo bueno

Juan Antonio Gallardo «Gallardoski».- El artículo bueno era el otro, porque descubría en él la fatuidad insufrible del que acusa al pobre de su pobreza y no tiene otro objetivo que mantenerle en esa zona amarga de la ciudad. Destapaba en el artículo bueno, el rencor inconfeso, disfrazado de ilustrada arrogancia intelectual, de aquellos que ridiculizan cada paso hacia la igualdad que pudiera dar esa parte del mundo que todos sabemos que sufre. ¡Hay una parte del mundo sufriendo, queridos! sentenciaba yo en el artículo bueno: Mañana el zarpazo impío del mercado, o del estado, o de la guerra, o […]

Volviendo a la isla. Las urgencias del hospital

Juan Antonio Gallardo «Gallardoski».-Al verso, al ripio, ha tenido uno que acudir para tratar de contar la impresión personal- uno habla de lo que ve, de lo que conoce- que me han causado un par de visitas a las urgencias médicas del hospital, por razones que no vienen al caso. Estoy bien, tranquilos.  La primera conclusión a la que he llegado es la ausencia de ricos, de gente con pasta, porque ahora para los voceros neoliberales un rico es cuestión relativa y nadie parece saber muy bien qué cojones es eso de un rico. Lo que yo sí sé perfectamente […]
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Volviendo a la isla. La Feria, en casa

Juan Antonio Gallardo «Gallaroski».- Hoy, domingo para ustedes, sábado para mí, andará gran parte del paisanaje al abordaje de los bufés libres en los hoteles horteras de la costa. Niños cagados en las piscinas y catetos tatuados tirándose bomba del trampolín y asustando a las parejas de ancianos daneses que observan la invasión de los bárbaros y que, tal vez, genere como autodefensa otras barbaries mucho más nocivas y peligrosas; racismos y fobias a la gente pobre que apura estos días para vivir un poco como ellos, como los ricos del lejano norte, pero en plan lolailo.  Los esforzados trabajadores […]

Volviendo a la isla

Juan Antonio Gallardo «Galardoski».- Rosa Para R. V in memoriam  Rosa tenía una sonrisa lenta. Se le dibujaba en la cara pausadamente, hasta establecer una hospitalaria complicidad con el otro.  Yo creo que la sonrisa lenta de Rosa era muy importante, porque con ella te hablaba desde la altura de su alegría y de su búsqueda de la belleza. Ahora mismo la estoy viendo, esa sonrisa, ahora que sé que ya jamás se cruzará con la mía.  Rosa tuvo una liberación, como su sonrisa, lenta. Lenta, pero firme.  A mí me emocionaba especialmente encontrármela durante aquellos días de mayo del […]

Volviendo a la isla.Madurez

Juan Antonio Gallardo » Gallardoski».- Un conocido, lector de estos artículos (sí tú, tampoco hay muchos más) me dijo que notaba en mi escritura una madurez que antes echaba en falta. Esto debió ser un halago. Yo qué sé, uno no pude fiarse nunca de lo que le dicen, porque siempre hay un “pero”  No sé qué es la madurez. Seguramente tendrá que ver con la prudencia, con no decir lo primero que te viene a la boca cuando algo te incomoda. Total, la madurez sería saber callarse. Qué decepción.  Puedo aparentarla, madurez, rigor, control sobre mí mismo y mis […]

Volviendo a la isla

Juan Antonio Gallardo «Gallardoski».- Me asomo y echo de menos la primavera, y todavía anda uno barajando esta melancolía sin precauciones, cuando cruza la espalda oscura del cielo amanecido un fulgor, un rayo de luz que desmiente el recogimiento y la pereza.  Ea, pues vámonos a la calle y si se tratase de una treta de la meteorología esta luz, y al final me caerá el chaparrón encima, que pase lo que tenga que pasar. A la calle, a la calle, que se apulgaran el entendimiento y el ánimo como la ropa húmeda que se guarda en los armarios. Estamos […]

Volviendo a la isla. Qué bonita fue la primavera

Juan Antonio Gallardo «Gallardoski».- Cuando lo del confinamiento, ¿os acordáis? Se produjo un fenómeno muy curioso; una suerte de esperanza en que la asunción de la catástrofe, podría ser la antesala de una sociedad distinta, mejor. Era un consuelo frente a la soledad de las personas cautivas y atemorizadas por una enfermedad que se llevaba o estaba a punto de llevarse al otro barrio casi a una generación. Las pancartas de los más entusiastas contenían leyendas un poco naifs tipo “Saldremos mejores” “Venceremos entre todos y todas”  Y estaba bien que así fueran- las pancartas- porque qué otra cosa íbamos […]
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Volviendo a la isla.Parte meteorológico y el ying y el yang

Juan Antonio Gallardo «Gallardoski».- Una parte del cielo se había enlutado (qué negra la otrora bóveda celeste) la primavera tiene que desplazar con esfuerzo los últimos mensajes del invierno, porque no quiere este irse del todo, nadie quiere irse del todo de este mundo. Ni el suicida que deja notas, no tanto para eximir de culpa a algún sospechoso, como para quedarse, siquiera como un recuerdo siniestro en el mundo, en la vida. Pues así; el invierno. La otra parte del cielo, sin embargo, hermoseaba azul, con blancas nubes navegándose a sí mismas, bellísimas.  En la frutería, una señora decía […]
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Volviendo a la isla. Cenizas

Juan Antonio Gallardo «Gallardoski».- La señora habla con un inusitado desparpajo y está su charla llena de matices, de pausas y de pequeñas y pedestres metáforas que convierten su conversación en una humorística conferencia, entretenidísima.  Yo, por lo general, cuando alguien habla en la barra de los bares, en las colas de los bancos, en las ágoras fugaces de la vida ciudadana, suelo ponerme los pequeños auriculares que llevo encima, para evadirme de los lugares comunes por donde, de costumbre, suelen transitar esas charlas.  La queja ciudadana, la pequeña indignación por la lentitud de los gestores comerciales, las grandes indignaciones […]