APUNTES DE HISTORIA (DCXVII)
Manuel Jesús Parodi.-Libro sobre el color en nuestra arquitectura”
El arquitecto gaditano -buen conocedor del Patrimonio sanluqueño- José María Esteban González ha publicado recientemente el libro titulado “El color de Cádiz. Reflexiones sobre la pérdida de los revestimientos artísticos en la arquitectura” (Cádiz, 2026), donde analiza el origen y evolución del color y los revestimientos en la arquitectura de Cádiz y su entorno, incluida Sanlúcar de Barrameda, con especial atención a los procesos de pérdida y recuperación de técnicas tradicionales en los paramentos arquitectónicos (materia, la recuperación patrimonial, en la que destacan en nuestra ciudad los trabajos de José “Pericache”), todo lo cual se inserta en los ámbitos estructurales de acción, interés y preocupación del autor del volumen a lo largo de su trayectoria profesional.
El autor, el citado José María Esteban González, arquitecto experto en Patrimonio, autor de no pocos trabajos sobre el Patrimonio Histórico gaditano, a cuyo bagaje profesional no es ajeno el tesoro patrimonial sanluqueño, enfatiza en esta obra la responsabilidad de transmitir “verdad y autenticidad” en la conservación y restauración de la arquitectura, defendiendo firmemente la necesidad de la recuperación de técnicas, elementos y colores que forman la memoria e identidad local y dejando de lado tendencias que se pretenden tradicionales y que no son (según el autor del volumen) sino tendencias que contribuyen poco o nada a la conservación del Patrimonio desde la perspectiva tanto de lo material como de lo identitario.
Nos hallamos ante una obra bien estructurada y de cómoda lectura, asequible para un público general e indicada para un lector especializado en cuestiones patrimoniales, que argumenta y plantea la necesidad de proteger no solo la estructura sino también los valores culturales y estéticos de los revestimientos y colores históricos en la arquitectura gaditana y andaluza, elementos que pueden correr el riesgo de perderse en no pocos casos como consecuencia de una tendencia que se pretende “purista”, proporcionando de todo ello abundantes ejemplos, imágenes y testimonios de prácticas correctas e incorrectas en la conservación patrimonial.
En lo que concierne al contenido principal del volumen y en lo que se refiere a las cuestiones formales del trabajo, el texto está organizado de forma en capítulos que abordan desde los fundamentos geológicos a los antecedentes históricos característicos de la zona considerada (poniendo el acento en la piedra ostionera), considerando la evolución de los revestimientos y colores en la arquitectura desde la antigüedad hasta la actualidad.
Desde una perspectiva que aúna antropología y geología el autor nos acerca a cómo los materiales locales han contribuido a determinar la estética y la técnica de construcción, requiriendo revestimientos para su protección y expresión artística. En relación con dichos revestimientos históricos el libro detalla el uso de estucos, cal, enlucidos, esgrafiados y trampantojos como soluciones protectoras y decorativas de los muros, mostrando al lector cómo la exposición de la piedra “al natural” es una tendencia moderna que no sólo engarza con las tradiciones de la zona sino que puede incluso debilitar al Patrimonio al coadyuvar a su desprotección ante los efectos de la intemperie y los agentes que pueden mermar dicho Patrimonio.
En este libro, “El color de Cádiz. Reflexiones sobre la pérdida de los revestimientos artísticos en la arquitectura” (Cádiz, 2026), que ha producido ya su segunda edición, el autor, José María Esteban González, analiza asimismo el uso del color en diversas culturas a lo largo de la Historia (Egipto, Mesopotamia, Grecia, Roma, Edad Media, Renacimiento, Barroco, Neoclasicismo…), acercándose a la relevancia tanto funcional como simbólica del color y las superficies decoradas en cada época, atendiendo especialmente a nuestro entorno geográfico y cultural.
Un aspecto relevante del volumen, que centra también su interés en el Patrimonio sanluqueño, es el que el autor del mismo dedica a la crítica a ciertas tendencias actuales, denunciando (de acuerdo con su posicionamiento al respecto) la “moda” de dejar la piedra vista (con los perjuicios que dicha tendencia puede conllevar), criticando la pérdida de tratamientos protectores que ayudan a garantizar de una parte la durabilidad y de otra la identidad arquitectónica e histórica de la zona.
Desde una perspectiva enfocada en el territorio considerado realiza el autor del libro una revisión del estado actual de las fachadas en localidades como las de Cádiz, Sanlúcar de Barrameda, San Fernando, Chiclana de la Frontera, Tarifa y Jerez de la Frontera, presentando ejemplos de restauraciones y hallazgos pictóricos (caso de los destacados trabajos desarrollados en Sanlúcar por José “Pericache”) y llevando a cabo una aproximación a la afectación de las normativas urbanísticas sobre la conservación cromática y material en dichos escenarios.
Entre las materias de este volumen se cuenta la piedra ostionera, material fundamental de la arquitectura gaditana, que exige protección por su porosidad y fragilidad y acerca de la cual el autor señala que históricamente siempre estuvo cubierta y pintada, frente a otras tendencias que puedan (siempre de acuerdo con el redactor de la obra) incluso contribuir a poner en peligro la conservación de este material. Otra cuestión singular abordada en las páginas de este trabajo atañe a esgrafiados y trampantojos, técnicas artísticas que simulan elementos ornamentales aportando riqueza visual y simbólica a las fachadas. Tampoco se olvida Esteban González de los colores tradicionales como marfiles, ocres, sienas y burdeos derivados de los materiales arcillosos de la región e impregnados de influencias mediterráneas, clásicas e islámicas. En lo que tiene que ver con las normativas urbanas, el libro reseña legislaciones que prohíben la pérdida de tratamientos históricos y obligan a mantener los colores y revestimientos originales, si bien constata un cumplimiento sensiblemente laxo de estas cuestiones en demasiadas ocasiones y casos.
Se trata de una obra a todas luces indispensable para los amantes del Patrimonio Histórico, Arquitectónico y Monumental, en la que el autor nos recuerda que la defensa del Patrimonio es un compromiso ineludible de la ciudadanía, señalando el valor del paisaje como parte de la identidad del cuerpo social que lo habita, así como el peso de la Historia (y de su reflejo material, el Patrimonio Histórico) como seguro baluarte de la identidad de una sociedad, en todo lo cual entendemos que el autor acierta plenamente.




