Síndrome de Palacio

Manuel Jesús Márquez Moy
Víctor Mora sufre el "Síndrome del Palacio municipal"
No, no es una patología. Entre todos los Alcaldes de la Democracia, es por ahora el último. Muy joven, y desde que se marchara la lideresa del PSOE local, aligual que existe para los Presidentes del Gobierno también en la etapa democrática el conocido “síndrome de la Mocloa”, título por cierto del último libro de la gran  Pilar Cernuda. He llegado a pensar que el Palacio Municipal, antiguo de los Montpensier y también  Orleans, puede estar haciendo efecto en nuestro ahora Alcalde, Víctor Mora. Parece alejado del ruido de la calle, en las distancias cortas para los que le conocemos hace muchos años, desde que era niño, es afable. Pero Irene García le dio un papel que parecía dársele bien, como era despejar cualquier ataque o crítica sobre la ex Alcadesa.
Puede que su antecesora le haya dejado demasiadas patatas calientes y no se vea  nada cómodo como antes, poco capacitado para afrontar tanto desatino que se vive en la calle, entre la gente del pueblo, así que sólo escucha las palabras alentadoras de los suyos, de los que le rodean, que normalmente no suelen llevarle la contraria. Se ve como un hombre paralizado por la situación, distante del pueblo que necesita más que nunca un dirigente con autoridad no institucional, sino autoridad moral, con iniciativa. Y de ello poco se le ha visto a Víctor en el poco tiempo que lleva al frente de la ciudad. Parece que se ha atrincherado en su despacho, donde controla el escenario de cada reunión que publicita, pero alejado de gestiones que Sanlúcar de Barrameda necesita más que nunca.

Hombre quizá con pocos contactos, poco don de gente, para abrir relaciones con una mayoría del PP que lo tiene rodeado en instituciones importantes, pero necesarias para entablar relaciones con vistas a probables inversiones. Creo que si pusiera mayor voluntad en tal cometido, quizás podría alentarse no simplemente de sus amigos socialistas, sino del entendimiento con cualquier político que se proponga, sea a nivel nacional e incluso europeo, pero escasas  influencias tiene Victor Mora, y Susana Díaz tampoco le escucha mucho, según fuentes cercanas a la Presidenta de la Junta.  Necesitamos un Alcalde, no para los socialistas, sino para la pluralidad de una ciudad carente de entusiasmo y deseoso de nuevo de elecciones a ver si  cambian las tornas, porque existe desesperación.
 
Y salir de las paredes y pasillos del Palacio Municipal para palpar más de cerca la realidad social de su pueblo. Concibo que las relaciones públicas no es el fuerte precisamente del Alcalde socialista, porque para ello se requieren habilidades y argumentaciones que me temo que nuestro Alcalde no tiene.

 
Manuel J. Márquez Moy es Director de “La Aventura Humana”  
 

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