Laicidad y Hermandades
Enrique Romero Vilaseco.-Entre los distintos mensajes que ha pronunciado el Papa Francisco en la pasada Jornada Internacional de la Juventud, celebrada en Brasil, ha tenido una gran trascendencia la siguiente declaración del Sumo Pontífice que cito a continuación:“La convivencia pacífica entre las diferentes religiones se ve beneficiada por la laicidad del Estado, que, sin asumir como propia ninguna posición confesional, respeta y valora la presencia del factor religioso en la sociedad” . Dicha manifestación ha vertido ríos de tinta en los diferentes medios de comunicación social, en este, en Sanlúcar Digital, nuestro director, Pepe Fernández, no tardó en aprovechar que el “Pisuerga pasa por Río… de Janeiro” y enseguida colgó un artículo que nos exhortaba a tomar nota de las palabras del Papa. En otro medio, está vez escrito, el Delegado de Igualdad de nuestro Equipo de Gobierno, también arrimó el ascua a su sardina y en su artículo destacó 10 puntos que, a su parecer, eran dignos de subrayar de los distintos mensajes pronunciados por el Obispo de Roma, durante el desarrollo del gran evento juvenil que, como dije, ha terminado hace poco en tierras brasileñas.
Un servidor con el permiso del jefe, también voy aprovechar para manifestar aquí mi pequeña reflexión ante la cita anteriormente reseñada y que junto a la opinión del Papa sobre los homosexuales, han revolucionado la opinión pública y zarandeado a nuestra sociedad. Pero antes de introducirme en el tema en cuestión, quiero dejar recordar a todos aquellos (normalmente políticos que intentan confundir a los ciudadanos y a periodistas y demás comunicadores) que se empeñan, en un claro signo de maledicencia, afirmar que España está constituida como un Estado laico. Asunto este totalmente falso, y para demostrarlo basta irnos a la ley de leyes, es decir, a nuestra Constitución o Carta Magna, como también gusta ser llamarla. Dice el artículo 16, 3: “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones” Por lo tanto y asi de claro, la Carta Magna española excluye la posibilidad de un estado laico o independiente de cualquier organización o confesión religiosa. El Estado español, según la Constitución, no puede ser indiferente ante el hecho religioso y está obligado a cooperar con las distintas confesiones y muy en particular con la Iglesia Católica. Particularmente soy partidario de una separación total entre Estado e Iglesia, y aún más entre Administración y Hermandades, sobre todo cuando las administraciones están gobernadas por partidos como el PSOE o IU, que no descansan de atacar las creencias religiosas, las tradiciones, los sentimientos devocionales y nuestra fe.
No voy a relatar aquí los hechos constatables que me llevan a la conclusión de que lo mejor es que Administraciones y Hermandades vayan cada uno por su lado, ya que si enumero la cantidad de acciones llevadas a cabo por los enemigos de nuestras religión, este artículo sería interminable. Pero sí me gustaría invitar al Consejo de la Unión de Hermandades a que, en una convocatoria públicar ante los medios de comunicación locales, expliquen de una vez por todas las ayudas o subvenciones que reciben de nuestro Ayuntamiento y en qué se gastan éstas partidas económicas. Así, con luz y taquígrafos, y para zanjar el asunto decirles a todos esos detractores de nuestras Hermandades y Cofradías, que éstas salen a la calle gracias al trabajo incansable de sus hermanos y no a las supuestas ayudas municipales.
Explicarles que son nuestras asociaciones las únicas en autofinanciarze y que la Semana Santa es la manifestación (religiosa, festiva) que sobrevive por si misma, a diferencia de otros eventos o celebraciones sociales, musicales, festivas, culturales o deportivas, que sin las correspondientes ayudas administrativas sucumbirían y desaparecerían. Por ejemplo, y ahora que estamos en temporada de Carreras de Caballos, este gran acontecimiento sin el respaldo autonómico, provincial y local, al margen de las empresas privadas, no podrían celebrarse. ¿Cuánto le costaría a la Sociedad de Carreras de Caballos el alquiler del recinto de la Piletas, si tuviera que pagar un canón de ocupación al Ayuntamiento? ¿Cuánto dinero tendría que pagar dicha Sociedad a los diferentes cuerpos de seguridad (Policía Nacional, Local y Guardia Civil (ésta con un amplio despliegue de efectivos a pie, a caballo, con zodiac,) ? Pues eso, no podrían celebrarse y ya estoy cansado de leer comentarios de gente anónima que piden y exigen que los cofrades paguemos a la Policía Local por las horas, que supuestamente son extras, en los días de la Semana Santa; o por el tiempo empleado por los operarios que montan los palcos d ella Carrera Oficial. Con todo y con ello, yo me apunto a la total indepencencia de Ayuntamiento y Cofradías, y los que quieran pasos en la calle que sufraguen los gastos, pero me pregunto si esa misma vara de medir se aplicaría para sí la Sociedad de Carreras de Caballos, el Athlético Sanluqueño, Carnavales, Feria de la Manzanilla, Festival de Música a Orillas del Guadalquivir y así podía seguir hasta el infinito.
En resumen, que siendo partidario de cuánta menos relación tengan las Cofradías con un partido en el goberno que, si por el fuera, extinguiría y eliminaría la Semana Santa y las cofradías, defiendo también el derecho de los creyentes y cofrades a ser respetado y tenidos en cuenta como ciudadanos que somos todos y acogiéndome a la Constitución Española que nos ampara.