En el Candelero
Enriqie Romero Vilaseco.- Licencia marital en Europa y en los países musulmanes. Primera Parte: Europa
Los nostálgicos de Franco, es decir, los partidos de izquierdas y de extrema izquierda, que recurren constantemente a su figura para deslegitimar y denigrar a los partidos de derechas, sobre todo contra VOX, con el afán de que la masa de ciudadanos equiparen el régimen franquista con formaciones políticas que nada tienen que ver con un tiempo concreto de nuestra historia, utilizan el comodín de Franco, ese maldito dictador, causante de todos los males de nuestra actual España, según los antifranquistas de nuevo cuño, ese ser maligno que no borran de sus mentes y al que fueron incapaces de eliminar de la faz de la tierra, ya que murió en una cama de un hospital público, para intentar ganar adeptos y votos. Franco que lleva ya criando malvas desde hace 50 años, sigue tan vivo en la memoria de tantos políticos mediocres y corruptos que lo atacan cada día a pesar del tiempo transcurrido, como si aún estuviera gobernando la nación desde el palacio del Pardo. Los partidos de izquierdas, con el PSOE a la cabeza, sumado a los independentistas, separatistas y filoterroristas, han aprobado varias leyes para que nadie ose hablar de las cosas buenas que hizo el Caudillo, porque algo bueno haría, digo yo. Y así, por internet podemos asistir a menudo a mensajes de algún cachorro del PSOE o a un concreto converso al socialismo, que hace nada militaba en Ciudadanos, y ahora hace méritos a calzón quitado para que el jefe del PSC, el triste y siniestro Salvador Illa, lo tenga en cuenta, y por eso se dedica a dar clases de democracia, a través de vídeos, donde vuelca todo su rencor, odio e ignorancia, y siempre con la obsesión de Franco entre ceja y ceja. Y lo peor de todo, es que empiezan a salir también algún que otro pipiolo del PSOE, magistralmente adoctrinado, pontificando sobre el ejemplo de democracia de su partido en contraste de ese estado franquista, que ni ha vivido, y que tampoco ha investigado.
Bueno, después de todo lo dicho anteriormente voy al meollo de la cuestión. Entre todas las cosas que se le achacan al “fascista” de Franco, se suele repetir hasta la saciedad, el maltrato que sufría la mujer bajo el régimen franquista. Y como siempre, y lo hacen todos los partidos de izquierdas, separatistas y demás ralea, ponen de ejemplo que durante la dictadura la mujer no podía tener una cuenta bancaria a su nombre sin el permiso de su marido, estudiar en una universidad y otras tantas cosas más. Sin embargo, a todos esos voceros defensores de la mujer, se les olvida en sus mensajes decir toda la verdad y no la parte que les interesan.
Ese permiso del marido a la mujer para que ésta pueda ejercer libremente sus derechos, tenía un nombre: Licencia Marital. Dicha licencia no era una cuestión única y exclusivamente de la España de Franco, sino que regía también en muchos otros países europeos. Pero vayamos a la definición e historia de la susodicha Licencia Marital.
La Licencia Marital “fue una figura jurídica histórica en varios países europeos por la cual las mujeres casadas necesitaban la autorización expresa de sus maridos para realizar actos jurídicos, administrativos y patrimoniales”. Este modelo fue la base de la sociedad patriarcal en toda Europa.
Veamos algunos ejemplos de países de Europa dónde existió la Licencia Marital:
En Francia se instituionalizó con fuerza a través del Código Civil de Napoleón en 1804. En Francia fue eliminada en 1938. Sin embargo, hasta la aprobación de la Ley del 13 de julio de 1965, no se le devolvió a la mujer plena capacidad jurídica. Hasta entonces, la esposa no podía ni siquiera trabajar sin permiso del marido.
Italia heredó esta figura del sistema francés a través del Código Civil italiano de 1865. Italia la abolió en 1919. Sin embargo, la plena igualdad de derechos en el matrimonio no llegó hasta la gran reforma de 1975, que eliminó por completo el estatus legal de subordinación de la esposa.
España tiene raíces en el derecho castellano del siglo XIII y en las Leyes de Toro (1505). Posteriormente, se oficializó en el Código Civil español de 1889. Y en España fue abolida formalmente el 2 de mayo de 1975, cuando aún vivía Franco. En la Segunda República española (14 de abril de 1931 a 1 de abril de 1939), la Licencia Marital siguió vigente.
Portugal En 1976 la Constitución portuguesa proclamó la igualdad plena entre hombres y mujeres. Aunque en 1966, en la reforma del Código Civil, se anuló la tutela marital, la mujer casada seguía sin disfrutar de la misma capacidad del hombre.
Alemania occidental: En 1957 se inició la Ley de Igualdad de Derechos, y la tutela marital en la Reforma del Código Civil, aunque el cambio cultural tardó en llegar.
Países Bajos: Hasta 1957, una mujer casada era jurídicamente incapaz. Pero fue en 1965, con los artículos 221 y 222 de la Ley del 13 de julio, cuando la mujer casada pudo administrar sus bienes sin el consentimiento de su cónyuge y abrir cuenta bancaria.
Bélgica: La plena capacidad de la mujer casada en Bélgica se logró con la entrada en vigor de la ley del 1 de septiembre de 1975, cuando se eliminó la necesidad del permiso marital y se estableció que cada cónyuge tenía la misma capacidad civil que cuando estaban solteros.
Luxemburgo: Mediante la Ley del 14 de junio de 1972, que modificó el Código Civil.
Irlanda: no existía autorización marital como tal, pero sí una “marriage bar” (barrera nupcial o prohibición por matrimonio) que obligaba a las funcionarias a abandonar su empleo al casarse. Ésta desapareció con la entrada de Irlanda en la Comunidad Económia Europea, el 1 de enero de 1973.
Grecia: con la Ley 1329/83 y la gran reforma del Derecho de Familia, se sustituyó la autoridad del marido por la “igualdad de los cónyuges”
Resumiendo:
Primero: la Licencia Marital no fue una cuestión que solamante se daba en España y bajo el régimen franquista, sino era norma habitual en Europa.
Segundo: durante la Segunda República siguió vigente.
Tercero: viviendo aún Franco, el 2 de mayo de 1975, se eliminó la citada Licencia Marital gracias a la lucha de un puñado de mujeres, entre las que destacan: María Telo, jurista y activista, acompañada de otras tres juristas como fueron: Concha Sierra, Carmen Salinas y Belén Landáburu. Por cierto, dónde estaban los hombres de izquierdas, esos que tanto dicen que lucharon contra en franquismos y corrieron delante de los grises.
Cuarto: Por lo tanto, cuando alguien te diga o escuches que bajo la dictadura de Franco la mujer, poco más o menos, era un cero a la izquierda, recuerda que eso era algo habitual en aquella sociedad del pasado.
Por su puesto, este artículo no defiende esas prácticas, afortunadamente ya superadas, sino hacer una reflexión y analizar que no podemos quedarnos solo en la superficie de las cosas. Porque cada momento de la historia ha tenido sus peculiaridades, lo bueno es progresar en la dirección correcta.




