APUNTES DE HISTORIA DCVII

Cultura, Manuel Jesús Parodi

Manuel Jesús Parodi.-Sobre una Carta Patrimonial en Sanlúcar de Barrameda” 

El ser y la presencia de una comunidad humana en el mundo, su desarrollo a lo largo de la diacronía espacial que llamamos Historia, están intrínsecamente ligados al impacto de sus acciones en el entorno y en su hábitat físico. Esta interacción deja una huella poliédrica, múltiple, en el espacio y el tiempo, una huella forjada a través de los siglos que no solo define el medio en el que se desarrolla, sino que también revela el carácter de quienes la construyen. 

Dentro de esta huella, un componente esencial es el Patrimonio Cultural de cualquier sociedad. Este Patrimonio representa la obra generada por una comunidad a lo largo del tiempo, una serie de construcciones culturales que trascienden los conceptos materiales y abarcan aspectos ligados profundamente a la identidad, el carácter y la esencia de esa sociedad. No se limita únicamente a edificios o estructuras físicas, sino que abarca toda producción cultural que refleja la interacción entre la comunidad y su entorno, configurando lo que esa sociedad es y cómo se identifica en su evolución histórica. 

Así, una dimensión central en la construcción y evolución de la identidad de una sociedad, o incluso de una ciudad, está relacionada directamente con su Patrimonio Cultural e Histórico. Este patrimonio es el reflejo tangible del carácter y naturaleza del tejido social que lo genera, manifestándose en cómo dicho cuerpo social expresa su ser y establece relaciones con su entorno, tanto geográfico como humano. 

El Patrimonio Cultural, que es verdaderamente esencial para poder entender nuestra identidad y nuestro lugar en el espacio y el tiempo (como comunidad tanto como a nivel individual), necesita ser tratado como un elemento absolutamente prioritario. En el caso concreto de Sanlúcar de Barrameda, el desarrollo de estrategias coherentes y consistentes enfocadas hacia la protección y valorización de su Patrimonio Histórico sigue siendo, lamentablemente, una asignatura pendiente. La falta de una acción sostenida en este ámbito afecta de manera muy perjudicial y significativamente dolosa al Patrimonio Histórico (monumental, arqueológico, artístico, documental, inmaterial…) local y, por extensión y precisamente por ello, impacta muy negativamente en la propia ciudad y en el reconocimiento y la sostenibilidad de su propia identidad cultural, que corre un grave riesgo de ceder ante los embites de la descultura.

En el ámbito del Patrimonio Histórico de una ciudad, resulta de todo punto fundamental contar con herramientas efectivas, reales (no sólo sobre el papel) que permitan llevar adelante la conservación, protección, investigación y difusión del mismo, que son los pilares clave de su gestión y sostenimiento. Para lograr este objetivo es imprescindible desarrollar un Catálogo Patrimonial completo que incluya la catalogación e inventario de la totalidad de los bienes patrimoniales de la localidad (del casco urbano y del conjunto de su Término Municipal), abarcando las diferentes tipologías que conforman el corpus patrimonial del territorio en cuestión; ello resulta aún más perentorio en el caso concreto de Sanlúcar de Barrameda. 

Por ello, un recurso esencial e inaplazable para garantizar el adecuado cuidado y gestión del patrimonio de una ciudad es la creación (y el manejo e¡fectivo) de su Carta Patrimonial. Este documento sigue siendo una tarea pendiente en Sanlúcar de Barrameda, pese a los esfuerzos de quien suscribe, y su implementación permitiría dar cumplimiento a lo establecido en la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía. La Carta Patrimonial es un instrumento técnico y normativo que tiene como finalidad principal estudiar y catalogar los bienes culturales (de carácter arqueológico, monumental, artístico, medioambiental, inmaterial, entre otros) localizados en la ciudad y su término municipal, incluyendo dentro de su contenido el Catálogo de Bienes Patrimoniales Históricos. El desarrollo de esta iniciativa implica un esfuerzo de gran magnitud, considerando su carácter estratégico a medio y largo plazo y proporciona a las ciudades que cuentan con dicho documento una valiosísima herramienta de trabajo de cara a la gestión de su Patrimonio Histórico. 

Es de señalar que su realización situaría a Sanlúcar en un panorama mucho más favorable al actual. La ejecución de este proyecto permitiría realizar un estudio exhaustivo y catalogar de manera integral la inmensa riqueza patrimonial de la localidad y su amplio término municipal. De este modo, la Carta Patrimonial no solo representaría una oportunidad para mejorar el cuidado del Patrimonio Histórico y Cultural de la localidad, sino que también sería de enorme ayuda y valor de cara a asegurar una correcta planificación orientada a la conservación, protección y promoción de dicho tesoro patrimonial local. 

Elaborar una Carta Patrimonial para Sanlúcar de Barrameda debería una prioridad en las políticas de gestión del Patrimonio Histórico y Cultural local. Contar con este recurso sería el primer paso para conocer a fondo el patrimonio existente, condición imprescindible para intervenir eficazmente en acciones que respondan no solo a las necesidades locales sino también a las obligaciones sociales e institucionales relacionadas con su cuidado. Este proceso beneficiaría a toda la ciudadanía sanluqueña, dado que el Patrimonio Cultural y Natural no es un bien individual sino colectivo. 

La necesidad de gestionar los recursos culturales y naturales responde a una exigencia creciente en la sociedad contemporánea. Además del conocimiento profundo del patrimonio y la expansión de este saber entre la población, es igualmente necesario establecer herramientas que permitan su conservación activa y su adecuada gestión. Esto cobra especial importancia dada la demanda actual por una gestión integral del espacio urbano y patrimonial, un concepto que resulta imposible sin instrumentos técnicos como la Carta Patrimonial. 

En este sentido, la creación de la Carta Patrimonial de Sanlúcar de Barrameda emerge como una combinación indiscutible e imprescindible de oportunidad y necesidad, algo que no puede esperar y que debería formar parte de los compromisos irrenunciables de la ciudad de cara a su propio futuro. 

Este recurso no solo ayudaría a profundizar en el conocimiento del valioso legado histórico y cultural de la ciudad sino que también y del mismo modo abriría nuevas posibilidades para el mejor uso y la mejor gestión de dicho tesoro patrimonial en ámbitos tan diversos como el urbanismo, la cultura o el turismo, en unos momentos en los que la masificación y la turistificación, entre otros males, ponen en peligro la sostenibilidad del Patrimonio local. 

Su desarrollo se reconoce como un paso crucial, vital, para garantizar una estrategia sostenible que permita proteger y poner en valor el patrimonio sanluqueño (tan amenazado) a largo plazo.

Es una responsabilidad y una obligación. El futuro, y quienes nos sigan en el tiempo, nos demandarán qué hicimos hoy… 

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