Las Piletas Parte 1ª

Noticias
{jcomments off}¿ A quién le importa el jardín de Las Piletas ?   Parte I
SD.-Si hay algún lugar en  Sanlúcar que retrotrae, a los que ya platean sus sienes, a los momentos felices de su niñez en sus correrías por la playa de Sanúcar, ese lugar está situado, sin dudar,  en Las Piletas y  sus jardines.
En aquella España en desarrollo de los sesenta cuando la fiesta nacional por excelencia del régimen se celebraba, como no, el 18 de Julio, nuestra playa se salpicaba, principalmente en la zona de la Calzada, de las famosas garitas de mimbres que regentaban , como el régimen a sus ciudadanos, Carmen y Concha, casetas variopintas en las que las castas sociales estaban perfectamente ubicadas según la distancia a la línea de playa, garitas, sombrillas o sombrajos artesanos de materiales reciclados. En esa playa desde la que un día , el 25 de junio del 67 se recordaba la Odisea de la primera circunnanvegación de Elcano-.Magallanes, en el primer programa de TV trasmitido a escala mundial vía satélite con la inconfundible voz del entonces afamado periodista  y locutor de TVE Federico Gallo; ahí es nada.Su voz y la puesta del sol de Bajo de Guía llegaron a 400 millones de personas en todo el mundo.Esa fue la contribución de España, de Sanlúcar, a la primera globalización televisiva. La radio primero y la TV después unieron  todos los rincones del mundo.


  

Aquella playa con gradas en la actual Avda de Villa Marta  para ver el tiro al pichón y donde en las grandes mareas de Santiago la mar acariciaba los muros de castillete denominada entonces Flechas navales”, en esa playa, decimos, fueron pasando los años felices e imborrables de carreras de caballos, destartaladas casetas de baños, trasiego de búcaros de Las Piletas a Bajo de Guía o La Calzada con la fresca agua de Leopoldo, cambiantes, doradas dunas  salpicadas de fortines y chiringuitos  con ingeniosos u ostentosos nombres. En este espacio temporal y al lado opuesto, el fin de la playa hacia el oeste: Las Piletas y Preventorio de María Luisa Terry con la pléyade de bellas  huéspedes que despertaban y alteraban nuestras recién estrenadas hormonas de adolescente, todos los veranos.
 

Repetir la historia de las idas y venidas a este jardín por los sanluqueños de la época, sería hacer un ejercicio redundante y hasta aburrido, al menos para los contemporáneos, que otros ya han relatado – y a ciencia cierta, muchísimo mejor- al que no vamos a exponernos, principalmente por los escasos recursos con la pluma y porque no es ésta la diana a la que queremos acertar con este preámbulo nostálgico de un pretérito estival que nos liga siempre, e irremediablemente , a esta minúscula , verde y fresca foresta otrora foro sanluqeño, el rendez vous de sedientos veraneantes en  las calurosas tardes de verano.
Poco ha cambiado el jardín desde entonces, porque las distintas remociones, la última del Plan Proteja, con un coste de 100.000 euros  la dejó en condiciones óptimas para poder ser disfrutada de nuevo por todos.
 
Sin embargo los dineros públicos son los que son, por lo que la apertura de este jardín está limitada a unas visitas en los tres últimos día de la semana, o al menos eso es lo que indica un cartel en la entrada, constatándose ser más una declaración de intenciones que una realidad a la  que iremos desmenuzando poco a poco.
 
A la denuncia de partidos de la oposición se suma la de una ciudadanía que harta de los desplantes de la administración  denuncia la escasa implicación de ésta para hacer cumplir sus propias promesas y,lo que es peor, sus propias ordenanzas municipales. Desde SD queremos poner voz a los ciudadanos, a un ciudadano que ha gastado su tiempo, mucho tiempo para que Las Piletas no caiga en el olvido de quienes tienen la obligación de mantenerla y acercarla a los sanluqueños y a todos los que nos visitan.
 

Comparte nuestro contenido