Despreciables, ruines y cobardes
Desde el más absoluto respeto, sois despreciables, ruines y cobardes, vuestras ansias de enriqueceros a costa de la desgracia de los demás y las injustas leyes que os amparan, os hacen ser portadores de la más terrible de las armas, que es la causante de guerras injustas y viveros de muerte, la codicia. Andrés García.-Vosotros que no dudaríais en traicionar a vuestro propio padre o hermano, a costa de sabrosos beneficios, os habéis convertido en meros especuladores de pacotilla y presumís de ello, alardeando de cuantos beneficios se han obtenido por aquella gestión mercantil, ingresos de los negocios de la tristeza, de la desesperación, de personas que son como tú, sois al igual que los bancos una lacra social a la que hay que erradicar.
Sé que no tenéis conciencia, ni valores, solo os atribuís el éxito obtenido por aquella operación que le costó la indigencia a un ciudadano con nombre y apellidos, que no solo la mala suerte se cebo con él, sino que para rematarlo le condenáis a quedar endeudado de por vida.
Ese es vuestro negocio, trapichear en el mundo de los embargos creyéndoos que sois grandes ejecutivos de wall street, tiburones depredadores de los sueños de personas como tú, pero con una gran diferencia, personas con conciencia, honestidad y ética, que por desgracia tus cómplices y amigos los directores de los bancos, no tenéis, y que presuntamente, pactáis sujetar la puja al mínimo para obtener el mayor beneficio y de paso endeudar al máximo al embargado.
Pero más allá de enorgullecerse, pavonearse, fanfarronear y jactarse, con la desgracia de los demás, lo que más duele, es vuestro gigantesco potencial de crueldad y trato inhumano, claro que el dinero es vuestro Dios y a él os encomendáis a conciencia.
