Denuncia falsa

Laboral
{jcomments off}¿Se podrá algún día demostrar la inocencia de un inocente?
"Tener miedo por no haber hecho nada malo es muy duro"
"El botitas"-El objetivo de este escrito no es otro que ayudar a quien necesite decir "eso es falso, sabe que es falso, no sólo que es falso, sino también, y sobre todo sabía que eso era falso en el mismo momento en el que me denunció, y que no tenga la menor duda de que agotaré todas las vías legales para que se me compensen todos los perjuicios y que nunca vuelva a poder hacer ninguna otra denuncia falsa  sin atenerse a mayores y peores consecuencias".
Desde el más absoluto respeto por el derecho a denunciar, y por el legítimo ejercicio que de él pueden y deben hacer las víctimas de cualquier delito, y en especial los referentes a la violencia de género, en lo que sigue voy a tratar de cuestionar el abuso malicioso que de la denuncia hacen ciertas mujeres.
 
Es peligrosamente contraproducente hacer razonar a la autora maliciosa de una denuncia falsa, porque reaccionará pretendiendo aumentar el nivel del conflicto, sin reconocer nunca nada incorrecto por su parte, incluso reclamando una injusta "inmunidad" para mayor perversión. Es un imperdonable y carísimo error hacerles concesiones, porque un pequeño éxito de una paranoide siempre le conduce a otro mayor, y cualquier señal de debilidad o inseguridad de la víctima será aprovechada rápidamente por este tipo de mujer.
 
Las DENUNCIAS FALSAS son rápidamente identificadas por sus víctimas, pero resultan lejanas y dudosas a quienes nunca han sido denunciados falsamente, ni son reconocidas como tales por sus autores, en casi ningún caso. Una denuncia falsa es, en muchos casos, una intensa prueba de madurez a la que el destino somete a la víctima por la iniciativa de una persona psíquicamente mal o delirante, pero también con la complicidad de quien sistemáticamente piensa que "cuando el río suena, agua lleva", sin pararse a pensar que ni lo uno ni lo otro es delito, o que algo sea más falso. Quienes han vivido el impacto social y psicológico de verse acusados falsamente no olvidan, no pueden olvidar los peores momentos, el alto precio ya pagado, y sobre todo, la duda de quien menos debería haber dudado. Puedo dar fe de que se pierden los malos amigos, mientras dudan o fastidian.
 
La peor de las motivaciones de una DENUNCIA FALSA es la envidia patológica. La relación entre el denunciado falsamente y la denunciante falsa siempre es muy compleja, pero en la mayoría de los casos suele haber un componente, característica o virtud en la víctima inalcanzable para la denunciante falsa que utiliza los ángulos más frágiles de la reputación para intentar que su objetivo se baje del pedestal en el que él considera que se le ha subido inmerecidamente y, además, sacar todo el partido de ello que pueda conseguir en algún momento de debilidad de la víctima.
 
La DENUNCIA FALSA se define mucho más por su intención, generalmente extorsionante, coactiva, difamadora, injuriosa, calumniosa, y en definitiva, calumniosa y chantajista, que por su falso pretexto penal. Es un error intelectual, más allá de lo incorrecto jurídicamente, centrar los esfuerzos analíticos sólo en los hechos que se denuncian antes y más que en la intención de la denunciante, porque eso es lo que precisamente desea la malvada denunciante: que sólo se hable de su denuncia, sintiéndose inmediatamente ofendida e irritada ante cualquier duda o cuestionamiento de su "ilimitado" derecho a denunciar.
 
En el primer ANÁLISIS DE UNA DENUNCIA FALSA,  se evidencia que intenta personalizar mucho más que tipificar, y busca el castigo mucho antes que cualquier tipo de compensación o solución adecuada al problema, porque su intención es coactiva y extorsionadora. La falsa denunciante, a quien suele afectarle muy poco la realidad de los hechos que define con poca precisión, por el contrario, pretende definir muy detalladamente al denunciado y sus antecedentes personales para poder utilizar su denuncia como coacción.
 
El magistrado , que ha enjuiciado mi caso en particular, ha considerdo probado que no existió ningún tipo, ni siquiera indicio de delito, dictaminando el SOBRESEIMIENTO Y ARCHIVO DE LAS ACTUACIONES.
Y yo ahora, que puedo probar  que no hubo amenazas, ni agresión, ni insultos y que esta mujer ha querido “usar en su favor todo el sistema legal de protección a las víctimas de violencia doméstica y ponerlo en contra mía con el único objetivo de causarme daño”.
 
Me parece fenomenal que la justicia actúe tajantemente ante casos de violencia de género, pues el ejemplo es la mejor manera para erradicar esta situación, pero señores, que pasa con aquellas personas que denuncian hecho tan graves "falsamente"¿¿no creen que deben ser castigadas??es indignante que se aprovechen de la alarma social que hay generada con la violencia machista para llevar a cabo sus planes de venganza. y lo digo como perjudicado, porque estoy viviendo esta situación, y es bochornoso que sea tan fácil acusar a alguien por esto y tan difícil defenderse… pero yo tengo mi dignidad, mi honor, y quiero que esas personas paguen por haber hecho una DENUNCIA FALSA.
 
Yo  sentí rabia, indignación e impotencia…ya no solo por mi, si no por mi familia…. a eso voy, que no hay que creerse todo…que me parece fenomenal y estupenda la actuación de las fuerzas de seguridad y de la justicia …pero a veces lo pagan quienes realmente no tienen la culpa…y eso se debería contemplar…porque estoy seguro que no he sido ni el primero ni el último….
¿No hay alguna fórmula legal para parar toda esta locura?
 
¿No hay manera de hacer que los psiquiatras estudien esta enfermedad mental (contagiosa) que tienen todas estas mujeres, incapaces de entender que su relación se ha terminado y que haberse casado con un señor, no es un negocio del que sacar beneficio eternamente?

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