Acoso homófobo

Laboral
Fundación Triángulo denuncia acoso homófobo a adolescente
Fundación Triángulo ha recogido evidencias de un caso de acoso homófobo ocurrido en Sanlúcar. Como se demuestra en la foto captada, una o varias personas cubrieron un ciclomotor con post-it con la palabra “gay” con la intención de intimidar a su dueño. Desde Fundación Triángulo queremos seguir sumando fuerzas en la incansable lucha por la igualdad y contra la discriminación por razones de orientación sexual o cualquier otra, y por tanto condenamos gestos amenazantes como este.


Pese a que algunos prefieran negarlo o mirar a otro lado, aún existen sectores radicales en nuestra ciudad, o simplemente muy mal educados, dispuestos a discriminar a personas simplemente por ser o pensar distinto a ellos. Opinamos que esa minoría discriminadora e insensible con los sentimientos y la privacidad de otras personas está condenada a ser la verdadera marginada de nuestra sociedad.
 
Una sociedad en la que no cabe la violencia, la discriminación ni la incitación al odio como el que muestra esa imagen, y que podría terminar provocando un duro sufrimiento a cualquier adolescente, a nuestros propios hijos/as o amigos/as. Quizá todos seamos un poco responsables al olvidar en la educación de los más jóvenes las máximas de respeto que debemos transmitir hacía las personas con las que convivimos. La diversidad social es un tesoro, y lo contrario es incitar a la exclusión y a la marginación.
No sabemos a quienes les puede resultar divertido este tipo de actos carentes de toda humanidad y, por supuesto, inteligencia. O qué padres podrían sentirse orgullosos de que sus hijos fueran los responsables por culpa de la educación recibida. A algunos puede que hasta le parezca una tontería, o que no es para tanto… Hasta que llega el día que un adolescente se suicida y nadie sabe por qué…
Este acto intimidatorio, realizado a escondidas, con absoluta cobardía, nos reafirma en nuestra actividad en pos de apoyo a la igualdad, en no decaer ante ninguna condición, porque toda persona tiene derecho a ser feliz tal como es; gay, heterosexual, panadero o cura.
Este tipo de sueños por cambiar lo que deprime a nuestra sociedad lo escribirán principalmente los valientes que no callarán frente a ningún pisotón a su dignidad, ni a la de sus amigos/as, como lo han hecho otras generaciones, como indiferentes espectadores que simplemente confían en que las cosas mejoren. Las cosas no mejoran por arte de magia. No te calles frente a ningún ataque, porque además no estás solo/a, y hay mucha gente dispuesta a darte la mano frente a esas injusticias. Alza la voz por tu amigo/a, por tu hermano/a, por tu vecino/a, no nos quedemos callados como los que miran a otro lado cuando alguien ataque al que cree indefenso, pues mañana podría hacerlo con nosotros mismos, o con nuestros hijos/as por las mismas razones. Seamos pieza activa de esa mejor Sanlúcar que la inmensa mayoría deseamos.

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