XXXII jornada de puertas abiertas
Mala gestión de los recursos y mal uso por parte de los usuarios, son algunas de las causas del deficiente funcionamiento de la sanidad pública, que ahora se verá más mermada por los recortes inminentes
Entre las conclusiones que destacan de esta jornada se encuentra el planteamiento de potenciar un turismo sanitario, proponer una educación sanitaria para el buen uso del sistema y eliminar las bolsas de ineficiencia
En la noche de ayer, Ciudadanos Independientes de Sanlúcar, organizó su XXXII Jornada de Puertas Abiertas en el Círculo de Artesanos. Como en anteriores ocasiones se eligió un asunto de candente actualidad y que afectará a muchísimos sanluqueños y españoles en general: los recortes en la sanidad pública.
En el debate participaron Juan Marín Lozano, Secretario General de Ciudadanos Independientes de Sanlúcar, II Teniente de Alcaldesa del Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda y Delegado de Formación y Promoción de Empleo, Fomento de Empresas y Comercio, Antonio Bascuñana Quirell, médico especialista en Medicina Interna, Director Médico y Responsable del Servicio de Medicina Interna del Hospital Comarcal "Virgen del Camino"; Baltasar Gonzálvez Sánchez, farmacéutico titular de la Farmacia La Mandrágora, y Nuria Martínez Moral médico especialista en Pediatría y Pediatra de atención primaria en el Centro de Salud de Barrio Bajo.
Juan Marín dejó claro que CIS aboga siempre por una Sanidad Pública, sostenible y de calidad; un sistema sanitario universal y gratuito que garantice el acceso a una asistencia sanitaria eficiente y que la reducción del presupuesto sanitario tenga el menor impacto sobre nuestro sistema de salud.
Antonio Bascuñana explicó la posición del Hospital Virgen del Camino dentro del sistema sanitario del SAS, como hospital concertado que es. En un principio, y como ya de antemano la dirección desde hace unos años está aplicando medidas de ahorro, los recortes no afectarán en gran medida a este centro como al resto de los hospitales que sí son públicos. Antonio Bascuñana apuntó varias soluciones para mejorar la gestión pública de la sanidad, entre ellas, la eliminación de las bolsas de ineficiencia, o lo que es lo mismo, departamentos, funciones o personal que no son productivos, y que se crearon con un fin que no se cumple. Otro punto que puso sobre la mesa fue la potenciación de un tipo de turismo que denominó “sanitario”, o lo que es lo mismo, atraer a turistas que se sometan tratamientos u operaciones en Andalucía, pagando el servicio hospitalario y alojándose posteriormente en hoteles de la zona para su recuperación.
En cuanto a los centros de salud, los recortes se empezarán a notar de forma inmediata. Nuria Martínez Moral anunció que los centros de salud de Bonanza y La Algaida cerrarán por las tardes durante los meses de julio y agosto, por lo que las consultas del Barrio Bajo y Alto tendrán que acoger estos pacientes, o si no, el hospital Virgen del Camino.
Los trabajadores sanitarios sufrirán una rebaja importante en su salario y se les aumenta el horario en 2,5 horas semanales. Ya les han anunciado que no se cubrirán las bajas ni las vacaciones del personal, por lo que aumentará el número de pacientes por médico. El personal interino y eventual sufrirá también una rebaja del 15 por ciento de sueldo y horas. Ante esta situación, en general, Nuria Martínez habló de un clima de desmotivación entre los trabajadores, y que seguirán llevando a cabo movilizaciones para que el gobierno entienda que el servicio sanitario es un derecho fundamental.
Baltasar Gonzálvez Sánchez, es el farmacéutico titular de la Farmacia La Mandrágora. Manifestó que tanto él como todos sus compañeros farmacéuticos están desconcertados ante las modificaciones que quiere introducir el gobierno en la dispensación de los medicamentos, con el llamado “co-pago”.
A partir del 1 de julio, debería de entrar en funcionamiento un sistema a nivel nacional que, en función de la renta, determinará la cantidad que se pagará por medicamento. Así, según explicó Baltasar Gonzálvez, la dispensación de la receta roja dividirá en varias franjas, hasta 18,000 euros (pagará como máximo 8 euros al mes), a partir de 18,000 euros (pagará 18 euros) y a partir de 100,000 euros (pagará 60 euros al mes). En cuanto a la receta verde, los que cobren menos de 18,000 euros pagarán un 40 por ciento; los que cobren más, un 50% y los que pasen de los 100,000 euros, pagarán un 60 por ciento. El problema es que nadie sabe cómo se va a ejecutar el pago ni la devolución de estas cantidades.
Lo más sorprendente es que en cada comunidad hay una tarjeta sanitaria diferente, y son todas incompatibles entre sí, por lo que habría que diseñar 17 sistemas o unificarlo en uno, con el coste tan elevado que supondría. Lo que está claro, señaló el farmacéutico, es que este sistema significará más trabajo para la farmacia, y más incomodidades para los pacientes.
Los tres contertulios coincidieron en que es fundamental un uso racional de los sistemas sanitarios y de los medicamentos. Hay estudios que ponen de manifiesto que en torno al 40% de las visitas al médico se podrían evitar, al igual que las atenciones en urgencias.
Juan Marín cerró el encuentro con la conclusión de que una mejor sanidad es posible a través de una mejor gestión de los recursos y una conciencia mayor por parte de los pacientes de que se use de forma racional.

