El plagio como fórmula
Manuel Rodríguez.-Hace pocos días un concejal del equipo de gobierno (PSOE) de mi ciudad plagiaba un artículo de Juan José Téllez. El concejal lo hacía, eso sí, quitando toda crítica al PSOE, no faltaba más, en un semanario de la cadena Publicaciones del Sur. La misma que el ayuntamiento (PSOE/CIS) paga una cuantiosa suma de euros religiosamente, nunca mejor traído, y sin que falte un céntimo. Eso sí con dinero municipal no del PSOE ni, por supuesto del CIS.
Este fin de semana se ha celebrado el congreso de PSOE-A donde, no se esperaba otra cosa, Susana Díaz ha salido elegida a la rumana. Cuando la he escuchado he tenido la sensación de un nuevo plagio, de haber vivido con anterioridad ese mismo escenario que la televisión andaluza, que también pagamos todos, ha metido en mi casa y en la tuya en plena comida, cena y desayuno.
El PP y el PSOE, juntos a los medios de descomunicación, tratan con todas sus fuerzas, y son muy poderosas, de apuntalar el bipartidismo frente a la diversidad y la pluralidad como la mejor forma de sobrevivir la crisis del capitalismo que estos dos partidos representan y lo representan bien a gusto.
El PSOE pretende hacer creer a sus votantes más exigentes que son de izquierda y está dispuesto, ya lo hizo en otros momentos con Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero, a ilusionar a sus bases y a sus votantes con "poderíos" pero con falta de coraje para romper los lazos, más bien gruesas maromas, que les unen al neoliberalismo, al capitalismo. Son la derecha de siempre disfrazada de "poderío" que les hace ocultar sus vergüenzas pasadas y actuales.
Susana Díaz me parece un plagio, un mal plagio de Felipe González y la cabeza poco amueblada de Rodríguez Zapatero. Pero el PSOE parece estar contento con lo que hay. Por lo que se ve le gusta el "poderío" de una mujer que ha vivido su tiempo político en el regazo de sus queridos y plagiados antecesores.
En el congreso de Granada, me comentan, no han dicho nada de eliminar la reforma del artículo 135 de la Constitución que el PSOE y PP hicieron juntitos y con total desvergüenza un 27 de septiembre del 2011. Reforma que supone la pobreza de millones de trabajadores y la ruina de muchas empresas. A cambio, eso sí, pagar las deudas de los bancos y las antiguas cajas con dinero que debería ir al empleo y a los servicios públicos que hoy están siendo desmantelados tanto por el PP como por el PSOE.
Resistencia activa, búsquedas de soluciones desde la izquierda revolucionaria y anticapitalista frente a tanto populismo y “poderío” que solo contiene pan para hoy y hambre para mañana es lo que demandamos y necesitamos.