PP denuncia los recortes a las universidades
Los recortes de la Junta que ha impulsado el bipartido PSOE-IU se estiman en 130 millones de euros, una reducción que se traduce en una disminución de profesores asociados. En Andalucía hay alrededor de 2.000 profesores en esta categoría, según las estimaciones de la Secretaría General de Universidades, que dirige Francisco Triguero. Sobre ellos pende ahora la amenaza de los recortes, según reconocen la Junta y algunos de los responsables de las universidades.
De hecho, el documento Actualización del Plan económico-financiero de la Junta de Andalucía dice: textualmente "(…) se producirá una disminución del gasto de personal docente e investigador como consecuencia del incremento de la jornada laboral, del aumento de la dedicación del personal funcionario y de la reducción de las titulaciones de grado, másteres y doctorado con baja demanda de alumnos" (p.50).
Así, el plan de recortes de la Junta llevará a la no contratación de 5.000 interinos y a que no se cubran las bajas de menos de diez días lectivos, lo que tal y como señalan desde el Partido Popular, deteriorará la calidad de la enseñanza que se dé a los alumnos de forma irremediable.
A todo ello se unirá el cierre de dependencias y retrasos en la ejecución de obras, entre otros.
A estos recortes se suman los 750 millones de euros que adeuda la Junta de Andalucía a las universidades desde el 2011, que no les ha transferido lo acordado en el modelo de financiación y en las inversiones extraordinarias.
En la universidad de Cádiz estos recortes se han venido notando ya desde hace meses puesto que por vez primera las instalaciones han estado cerradas durante el mes de agosto.
Asimismo, a partir de ahora los trabajos de mantenimiento los tendrá que realizar el propio personal de la UCA. A esto se unirá una revisión de los pliegos y especificaciones de los contratos de proveedores así como la limitación, desde hace meses, de encargos de estudios y trabajos técnicos.
En este sentido, Antonio Sanz ha hecho especial hincapié en la deuda que el Gobierno andaluz mantiene desde hace años con la Universidad gaditana. Esta deuda ha provocado que la UCA no pueda pagar a los proveedores, que no se puedan mantener las becas Erasmus, se supriman las partidas presupuestarias de investigación y las destinadas a nuevas infraestructuras y la imposibilidad de desarrollar nuevos programas.
Esta es, según el Partido Popular, la auténtica cara de la Junta de Andalucía, que dice apostar por la educación cuando está imponiendo brutales recortes a la enseñanza, unos recortes que afectan a miles de estudiantes y que supondrán una merma en la calidad de la educación en Andalucía que viene soportando los peores índices del sistema educativo español, según el Informe PISA, que sitúa a nuestra Comunidad Autónoma a la cola de Europa en cuanto a calidad educativa.

