Nuevas camas

Varios
La residencia de ancianos mejora sus servicios con nuevas camas con elevador eléctrico
La residencia de mayores, dependiente de la Delegación Municipal de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Sanlúcar, ha adquirido, gracias a una subvención de la Junta de Andalucía, 70 camas con somier eléctrico y carro elevador que sustituirán a las tradicionales camas articuladas, con el fin de que los mayores ganen en comodidad y a los trabajadores les resulte más sencilla la labor que llevan a cabo con ellos.

 
Según explica la delegada de esta área municipal, Ana Morillo, atendiendo a las necesidades existentes, las camas que han sido sustituidas se destinarán a la residencia de Afanas (30), mientras que 10 continuarán en el lugar donde hasta ahora se encontraban para cualquier necesidad que se presente.
 
La Delegación cederá en régimen de préstamo las 30 camas restantes a familias que tengan a alguno de sus componentes aquejados de una enfermedad. Estas camas son articuladas, con lo que beneficiarán tanto a enfermo como a cuidadores, al ser más cómodas que las que se usan en los domicilios particulares.
 
Para ello, los interesados han de presentar en la Delegación de Servicios Sociales un informe médico en el que se detalle la situación del enfermo y una solicitud acompañada de un compromiso de devolución del material una vez que deje de utilizarse para el fin en el que fue concedido como préstamo.
 
Morillo estima que la adquisición de estas nuevas camas con elevadores eléctricos supone una mejora en la calidad de vida, tanto para los mayores como para los trabajadores de la residencia. “El objetivo es hacer el día a día de estas personas más cómodo, facilitar cualquier tipo de asistencia que les sea requerida. Además de pensar fundamentalmente en los mayores, en modo alguno hemos de olvidar la gran dedicación de los cuidadores de estas personas, cuyo trabajo también se verá beneficiado”,señaló.
 
En este mismo sentido, la delegada realizó un llamamiento a todas aquellas personas que dispongan de cualquier material como sillas de ruedas, muletas, andadores, para que, en caso de que ya no les sea preciso su utilización, lo donen a Servicios Sociales para que puedan prestarse a personas que lo necesiten. “Sin duda, se trataría de una excelente decisión, puesto que se le daría una gran utilidad, favoreciendo a personas que, por su enfermedad, se ven mermados en sus capacidades físicas”, indicó.
 

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