No queda tiempo
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Lo que toca es que se vayan
Lo que toca es que se vayan SD.-Ese podría ser el resumen de lo que piensa la mayoría de la ciudadanía después de las fracasadas políticas económicas y laborales del gobierno de Mariano Rajoy que han llevado las cifras de la EPA a un guarismo explosivo de 6.200.000 españoles sin trabajo, millones sin cobertaura social y otros tantos al borde de la pobreza, pero lo que es peor, el gobierno afirma que no se creará empleo hasta el 2016 .Que la UE haya puesto la cara colorá a los ministros de hacienda, economía o trabajo no ha afectado al ego ni a la errática persistencia de sus programas de aquellos que prometieron crear más de un millón de empleo en esta legislatura cuando al final la acabarán con cerca del 30%, de la población activa sin trabajo,según la UE.
La deleznable orgía de igenieria financiera para ajustar los números que salvaron a los bancos y maltrataron a los funcionarios, así como los recortes en educación , sanidad, principalmente, más las reformas previstas para apretar más a los españoles, incluidos los pensionistas presentes y futuros, no son aun síntomas ni hechos suficientes para cambiar el rumbo de esta zozobrante nave que navega hasta los escollos del estallido social.
Por recortar y reformar, han hecho lo propio hasta con las palabras porque las optimizaciones de recursos humanos son despidos a mansalva, la emigración de los jóvenes a otros paises para mejorar su futuro es movilidad exterior y además un orgullo para la presidenta del PP madrileño doña Esperanza Aguirre, y por si fuera poco la vicepresidenta Soraya Sáez de Santamaría afirma que las reformas aprobadas por el Consejo de ministro el pasado viernes son novedades tributarias.
Las cosas están mal, aseveran los voceros y otros del PP, pero mejorarán después que arranque el crecimiento aunque nadie se atreve a dar fecha, incluido el opaco presidente del gobierno.
Solo la bolsa y la mejora de la prima, esa que enriquece a los mercados de los que nos financiamos, dan al gobierno alguna alegría que contrasta con la indiferencia que ven estos datos los más de seis millones de parados.
El PP solo tiene el salvavidas de la herencia socialista para justificar su desastrosa gestión que sumada a la legitimidad de sus votos le mantiene a flote en un barco incapaz de sortear los escollos económicos y laborales.
La calle está al borde del colapso y el próximo 1º de mayo veremos cuales son las armas de los sindicatos mayoritarios de este país, que hoy por hoy, no han contribuido en nada o muy poco para evitar el desmantelamiento de los derechos de los trabajadores conquistados en decenios de lucha y sufrimiento.
Serán, pues, los movimientos sociales, surgidos en estos años, los que probablemente, desvinculándose de ideologías, serán los protagonistas de las acciones encaminadas a que sus voces se escuchen en la calle cuando el Parlamento se cierra a cal y canto, como ha hecho con la ILP promovida por la plataforma de los antidesahucios, maquillando las prometedoras expectativas de los afectados por esta criminal lacra .
Los escándalos de presuntas corrupciones, financión ilegal, deriva soberanista catalana, anacrónica fiscalización de las cuentas de la Casa Real, añadidos a los anteriores hándicaps, son suficientes para que el gobierno de Rajoy presente su dimisión y convoque elecciones, porque ya nadie cree ni a él ni a sus ministros, trileros en el manejo de las mentiras, autocomplacientes hasta la saciedad y poco fiables para asegurar el futuro de todos los españoles.
Se empeñan en controlar la calle como ya lo hiciera su prócer Manuel Fraga y colgar el sambenito de radicales a los que solo les queda gritar en ella con rabia,desazón, e impotencia, a los que un día les prometieron El Dorado, pero sus representantes regalaron sus esfuerzos y su tiempo a la salvación de la banca,abandonando a los más desfavorecidos a las puertas del infierno.
El tiempo se le acaba a un gobierno del Partido Popular que hará bueno al anterior de Zapatero.
