Ilusiones rotas
Una Alcaldesa que se ha dejado llevar por la inercia de las cosas mal hechas, que ha gozado de la connivencia de los sindicatos municipales gracias a una subida de sueldos encubierta por medio del inenarrable sistema de horas extras insoportable para la economía municipal
Milagrosa Rodríguez Domínguez.- A principios de 2007 muy pocos conocían de la existencia de Irene García.La vorágine de unas elecciones municipales la hicieron conocida. En la campaña electoral de 2007 quedaron superadas las malas lenguas sobre un posible gesto antidemocrático en las filas del PSOE para entronar a Irene García en detrimento de su “tío político” Germán Mora. Indudablemente la nefasta gestión del P.P. en el Ayuntamiento y la poderosísima maquinaria del PSOE convirtieron a una joven prometedora, preparada y sencilla ciudadana de a pie en el revulsivo que necesitaban los electores.
Fueron momentos para prometer bajadas de sueldos a la mitad, eliminar el enchufismo, congelar los impuestos más altos de la provincia, convertir al ayuntamiento en un organismo equilibrado fiscalmente, solucionar problemas endémicos como el trafico de drogas, la falta de industrias, el problema de las viviendas ilegales, etc…
Poco más de dos años después los sanluqueños, los que creyeron a Irene García y a la maquinaria del PSOE se dan de bruces con la triste realidad. Un pueblo deprimido en el que los jóvenes emigran, una situación irrespirable en materia laboral, con los viñistas extenuados, los marineros con la mirada aturdida, el sector hostelero en una crisis jamás vislumbrada, los trabajadores de la construcción ven como pretérito el don de la ocupación, y en todos la misma reflexión: YO NO TE VOTE PARA ESTO…..
Una Alcaldesa que se ha dejado llevar por la inercia de las cosas mal hechas, que ha gozado de la connivencia de los sindicatos municipales gracias a una subida de sueldos encubierta por medio del inenarrable sistema de horas extras insoportable para la economía municipal.
Una alcaldesa que ha utilizado el enchufe como sistema valido de colocación, cuyo equipo de gobierno es incapaz de enfrentarse a los problemas que deben solucionar, más preocupados por corroborar que la nomina ha sido ya ingresada que por buscar alternativas valerosas a los problemas de la ciudad.
Una alcaldesa cuyo escudo lo ha pretendido con los errores del anterior equipo de gobierno.Hubo un tiempo en que cayo simpática a los sanluqueños, desacostumbrados a políticos de fácil verborrea, un tiempo en el que se podía pasear con Zapatero y prometer que los tiempos grises habían acabado, hoy por el contrario nos brinda el caos con las inversiones del Plan E, olvidando a sus conciudadanos, generando el caos en la ciudad y poniendo toda su fe de nuevo en que el pueblo olvida, olvida con demasiada facilidad. Un año y medio es demasiado tiempo.
