Concentración ciudadana en la Plaza del Cabildo
La pasiva y deprimida Sanlúcar, con sus cerca de 10.000 parados, no secundó masivamente la concentración convocada por IU por la defensa del empleo, y a la que acudieron sólo entre 500 y 600 personas según las fuentes.
La autocomplacencia de algún “histórico“ de IU, considerando elevado el número de manifestantes y la constatación de la realidad anunciada varios días antes de la concentración, sumada a las importantes ausencias de los máximos responsables de la administración local, satisfecha con los 500 empleos que se crearán con los fondos de inversión local, han confirmado el fracaso, no de la organización política convocante de la concentración que ha puesto empeño y esfuerzo, sino el de todo un pueblo que presuntamente seguirá viviendo con sus miserias y pasividad insultante ante el drama que se avecina, y así será, si desde la administración central siguen apostando por un sistema económico que en tiempos de crisis prima más a las grandes entidades financiaras que a sus conciudadanos.
A las siete de la tarde de ayer y detrás de una gran pancarta, los dirigentes de la coalición en Sanlúcar y el Alcalde de Trebujena Manuel Cárdenas, estuvieron acompañados por unas 550 personas en la Calle Ancha a la altura de la Biblioteca Municipal.
El coordinador de IU, Francisco Serrano, leyó un pequeño comunicado para introducir al principal orador de la concentración que fue el alcalde de Trebujena Manuel Cárdenas.
Comenzó Cárdenas diciendo que los culpables de esta crisis no son los trabajadores y había que buscarlos en los dirigentes de PP antes y los PSOE ahora con la destrucción de los sectores productivos y la especulación como los causantes de la generación de millones de desempleados.
Para Cárdenas las pequeñas y medianas empresas son las que crean el 80% de los puestos de trabajo en este país y sin embargo este gobierno apuesta por ayudar a las grandes empresas.
Abogó para que el gobierno aumente las ayudas y prestaciones sociales, porque de lo contrario los trabajadores y sus familias no podrían vivir con dignidad.
Criticó a la banca y puso de ejemplo al Sr. Botín que alardeaba hace poco de los grandes beneficios obtenidos, 8.300 millones de euros, mientras que de otro lado pedía más dinero al gobierno para solucionar los problemas de la banca, y eso según Cárdenas “ es cara dura y poca vergüenza”, por lo que pidió nuevas políticas para que se apostara por la banca pública.
En cuanto a Sanlúcar, al igual que en el campo de Jerez, apostó por la defensa de nuestros sectores productivos más tradicionales como el viticultor o la pesca.
Afirmó el líder comunista trebujenero, que desde Izquierda Unida éste era el principio de las movilizaciones necesarias para solucionar un problema que sólo se puede erradicar con políticas sociales adecuadas a la actual situación.
Al finalizar su discurso, voces anónimas desde el público asistente preguntaron dónde estaban los sindicatos.
Un grito en el vacío, porque la convocatoria sólo estuvo presidida por los dirigentes de IU, y si bien el Partido Andalucista desconvocó la suya el mismo día, a favor de ésta, sus principales protagonistas Antonio Prats y Paco Amate estuvieron presentes, así como varios militantes andalucistas.
De la misma manera, el PP, que hace dos días apoyaba la concentración, también estuvo presente con los concejales Laura Seco y Luis Cuevas, así como el presidente del PP sanluqueño Agustín Hernández y varios militantes. Ésa y sólo ésa fue la representación política que apoyó la llamada convocataria de IU.
Muchos ciudadanos, presentes o no en el evento político, tendrán ahora el derecho a preguntarse dónde estaba su alcaldesa o su equipo de gobierno, cuando más de medio millar de sanluqueños demandaban más empleo, pues los 500 prometidos sólo será una gota de agua en este mar de rabia e impotencia en el que se hunden irremisiblemente miles de sanluqueños.
Las políticas sociales aplicadas por los gobiernos socialistas de Madrid y Sevilla, pueden ser correctas pero insuficientes y a lo mejor, la presencia en esta concentración de nuestra Alcaldesa, no serviría de mucho más, pero al menos muchos sanluqueños no se sentirían abandonados en estos difíciles momentos.
Esta es la miseria de la política cuando la desgracia de los demás puede ser políticamente incorrecta al poner una cara en una manifestación ciudadana que, sin embargo, no iba en contra de nadie.
