Pleno ordinario enero
A pesar de lo apático y pesado que puede resultar un Pleno, hoy el público, que casi llenaba el aforo del pequeño recinto destinado a estos actos, ha tenido que soportar también la indiferencia de los políticos que han convertido el Salón Plenario en una mesa camilla. Un espectáculo sonrojante, con la ausencia de varios de ellos (6), justificadas, y un concejal del Partido Andalucista que reclama sus derechos de portavocía con una “sentada” en la primera fila del público SD.-Desde Sanlúcar Digital lamentamos tener que empezar la crónica de este Pleno ordinario, hablando más de las incidencias, que han sido muchas, que de la política debatida hoy, que fue escasa o nula si nos atemos a las raíces etimológica griega de la palabra política, demagógica, e irrelevante, con el apaga fuegos de la propuesta de la Alcaldesa sobre el dragado del río Guadalquivir, que fue aprobado por unanimidad de todos los grupos presentes, aunque no podemos aseverar cuantos, ya que el limbo jurídico-político-electoralista en el que se encuentra el PA, y la ausencia del único de los tres que no ha sido expulsado, hace que la incertidumbre y nuestra ignorancia nos obligue a decir que no sabemos quién es quién en este Pleno de enero.
Se aprobaron los puntos 1, 2 y 3 referentes a actas de sección de noviembre y diciembre, acuerdos adoptados por la Junta de gobierno local y conocimientos de decretos de 2010 y 2011.
El punto 4º fue una propuesta del Partido Popular en el que se instaba a la Junta a duplicar el número de Escuelas taller y Casas de oficio para Cádiz provincia y Sanlúcar.
Mamen Andrade tuvo que hacer frente hoy a la portavocía del PP, y aunque no es una oradora nata como su compañera Laura Seco hizo lo mejor que supo y pudo para defender la propuesta.
Recibió réplicas muy severas con el único argumento de viajar al pasado del PP, pero en ningún momento para mejorarla o rechazarla. Así las cosas, Juan Marín, socio del equipo de gobierno, encendió el ventilador para recordarles a los populares entre otras cosas que en el periodo de 2003 a 2007 el número de desempleados en Sanlúcar aumentaba al rítmo de 800 anuales, que en el periodo de 2005-2007 se perdieron en Sanlúcar más de 2000 hectáreas de regadío, o que el número de matriculaciones de coches bajó significativamente. Recordó el primer teniente de alcaldesa que el valor de todas las inversiones en obras civiles en Sanlúcar en cuatro años había sido de más de 100 millones mientras que los populares en un periodo parecido habían invertido 0.
Al final el señor Marín afirmaba que la votación del equipo de gobierno sería con un sí por la responsabilidad asumida.
Mamen Andrade escapó como pudo del chaparrón que caía y aunque reconocía los errores cometidos por su partido en el pasado, recordó a los componentes del equipo de gobierno que ya estaba bien de mirar siempre hacia detrás. Los acusó de demagogos al utilizar la propuesta del PP para hacer ése ataque a los populares.
El punto fue excesivamente debatido y votado por unanimidad ya que todos tenían las cosas claras, pero algunos más que otros, por lo que vieron una excelente ocasión para hacer leña del árbol caído.
La concejala Cristina García intentó, sin éxito, pues para eso estaba la señora presidenta, justificar su presencia para decir que no era momento de poner en marcha el ventilador ( echar en cara decía ella) nada a nadie, sino de trabajar por el bien de la ciudad y anunció que votaría positivamente la propuesta.
Evidentemente para el equipo de gobierno las cosas estaban claras, no así para los representantes del PA, ni tan siquiera de una de las expulsadas de este partido, la señora Cristina García, quién en ningún momento supimos en nombre de qué o quién hablaba.
El último punto fue la propuesta de la alcaldesa sobre el dragado del Guadalquivir, que defendió Víctor Mora y en ella, aprobada por todos los grupos, no acertamos a dilucidar si había algún tipo de matiz, por mor de la ausencia de megafonía, pero se volvió a insistir por parte del portavoz del equipo de gobierno que las noticias recibidas les venía de la prensa y que el informe científico sobre las consecuencias del dragado no había llegado al ayuntamiento de nuestra ciudad.
Lo que sí dejó claro el portavoz, es que haga lo que se haga tiene que ser fruto de un consenso más amplio. Juan Marín sí se pronunció más rotundamente sobre el dragado, afirmando que por la misma razón que Sanlúcar se perjudicaba “gracias” al entorno de Doñana, debería ser suficiente que no lo fuera aún más y seguir salvaguardando el enclave natural único en Europa posicionándose claramente en contra de dicho dragado.
En este asunto se ha visto que aunque se empuje en la misma dirección, el PSOE y CIS llevan rumbos divergentes y desde luego es muy posible, que si además del Ministerio y la Junta se tiene que pronunciar el Patronato de Doñana, los gobernantes actuales en Madrid y Sevilla no tomarán ninguna decisión antes de mayo de este año.
En ruego y preguntas el PP fue el único partido que hizo algunas observaciones a varios delegados.
Finalmente se dio la palabra a un ciudadano que la había solicitado, el señor Perchiu, en representación del Sindicato Andaluz de Trabajadores, quién leyó las alegaciones que el SAT había registrado en el ayuntamiento y aprovechó para hacer un alegato en contra del paro y de la explotación a la que la clase obrera en general y en Sanlúcar en particular está siendo sometida por cuatro mangantes que manejan los hilos para que todos seamos cada vez más pobres y anunció movilizaciones en Sanlúcar que su sindicato hará en los próximos días.
Incidencia
El concejal del Partido Andalucista, Raúl Caña, en señal de protesta por no tener de nuevo la portavocía del grupo, una vez expulsados los anteriores compañeros del grupo, se sentó entre el público y luego hizo unas declaraciones que se verán en el vídeo que publicaremos mañana.
Cuando al principio de la crónica afirmábamos que el Pleno se había convertido en una mesa camilla, queríamos decir exactamente eso.
En algunos momentos del Pleno, el intercambio de palabras entre delegados y concejales de la oposición eran un simple susurro inaudible para todos y cada uno de los ciudadanos que estóicamente asistían anonadados- algún concejal opositor también- al tamaño descuido de estas personas que ignoran y denostan a los ciudadanos en un acto endogámico en el que sólo están invitados ellos, sin embargo eso era el Pleno.
No es posible comprender esa situación tercermundista en un ayuntamiento que se jacta de tener superávit de más de dos millones de euros pero no puede permitirse tener una megafonía para que sus voces lleguen a los que tiene que llegar: al pueblo.
Hoy han puesto la guinda a esta situación. No va más.Vergüenza ajena hemos pasado. Si el trabajo dignifica al hombre, hoy lo único que ha dignificado a los representantes del pueblo de Sanlúcar, ha sido su exquisita atención prestada al señor Perchiu cuando estaba en el uso de la palabra.
