Ni tontos ni marxistas
Otra victoria parcial es la derrota a tiempo de Izquierda Unida, coalición que, de aquí a las próximas Generales, todavía puede disolverse como la izquierda unida o unidad popular que quiso ser, y no ha sido, y de dar libertad de voto y de actuación política a militantes y simpatizantes para sumarse al único proyecto capaz de cambiar las cosas. IU tiene que darle a Podemos o a sus marcas registradas el relevo en el papel de tirar del PSOE hacia la izquierda, visto que el PSOE, en cuanto puede y lo dejan solo, tiende a pactar con el PP. Cabezas tiene IU, experiencia y valores indesmayables; locales, sedes, infraestructura, presupuesto. Si en vez de imitar o de criticar a Podemos, el potencial humano de Izquierda Unida se suma al río que nos lleva, todavía podríamos conocer un ciclón. Quedar cortitos en unas municipales no es tan grave. Hay tiempo para trabajar para ganar, por este orden, las Cortes, la Moncloa, la Zarzuela y la Constitución. Eso sería lo plebiscitado: que el cambio se diese como una consecuencia natural de la mayoría conseguida. ¿Quién se apunta?
Daniel Lebrato, NI tontos ni marxistas, 26 del 5 de 2015
