POT costa noroeste
POT Costa Noroeste, La Junta de Andalucía se compromete a estudiar nuestras propuestas
En la mañana de ayer 7 de junio, nuestro representante de Ecologistas en Acción, Juan Clavero, presenta en la COTUA un amplio resumen del informe en relación Plan de Ordenación Territorial de la Costa Noroeste, además de solicitar la revisión del POT. Curiosamente ha sido la única organización que lo ha entregado, ni la Confederación Andaluza de Asociaciones de Vecinos (CAVA), ni el Colegio de Arquitectos, ni los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT, ni siquiera se han pronunciado. La Consejera de Obras Públicas de la Junta de Andalucía, Rosa Aguilar, se ha comprometido personalmente a estudiar nuestras propuestas.
Ayer lunes la COTUA (Comisión de Ordenación del territorio y Urbanismo de Andalucía) ha procedido a informar el Plan de Ordenación del Territorio (POT) de la Costa Noroeste, plan que pretende fomentar un modelo de crecimiento económico fracasado en base a crecimientos urbanísticos insostenibles.
Este plan que se empezó a redactar hace más de una década, pero tras sucesivos retrasos, se volvió a formular en 2.007, a las puertas de la crisis motivada por el estallido de la burbuja inmobiliaria. Pero parece que la Junta de Andalucía y los Ayuntamientos no se han enterado de esta crisis, y no solo no reconsideran las previsiones de enormes crecimientos urbanísticos que incluían en la propuesta que salió a información pública en septiembre del año pasado, sino que la multiplican, *con proyectos disparatados que salpican toda la geografía de la Costa Noroeste, y que pretenden urbanizar para distintos usos un total de 672 hectáreas (has.) (6,72 millones de m2!)*, construyendo más de *5000* *nuevas viviendas*, además de las previstas en los respectivos PGOUs, sin el más mínimo estudio de las demandas existentes, y cuando existen miles de viviendas sin vender.
Y todo cuando el Instituto Nacional de Estadística pronostica un horizonte con mínimos crecimientos demográficos, debido a la baja de la natalidad y al descenso de la inmigración. Es decir, se pretende volver al modelo de construcción especulativo ya fracasado. Más de lo mismo promovido por los mismos que nos han abocado a esta grave crisis económica y social.
Este plan ignora, mediante el subterfugio de las “Áreas de Oportunidad”, los límites al crecimiento urbanístico que incluyó el Parlamento andaluz en 2006 en el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía (POTA), que estipulaba que no se permitirían crecimientos superiores al 40% del suelo urbano actual y a las tendencias de crecimiento demográfico y urbanístico de la última década. Este POT también contradicen las siguientes determinaciones del POTA:
“El planeamiento tendrá entre sus objetivos la consecución de un modelo de ciudad compacta, funcional y económicamente diversificada, evitando procesos de expansión indiscriminada y de consumo innecesario de recursos naturales y de suelo”.
La prioridad a los nuevos desarrollos urbanos ha de darse a aquellos que se basan en el crecimiento hacia el interior de los núcleos, es decir, la reordenación de zonas de los cascos urbanos consolidados, así como en desarrollos que completen la imagen unitaria de la ciudad. Ello supone establecer como objetivo el de romper la tendencia a nuevos crecimientos exógenos a los núcleos urbanos consolidados, reduciendo el progresivo consumo de espacios naturales o rurales.
Dar prioridad a la integración de las nuevas ofertas turísticas en los núcleos urbanos existentes, evitando los procesos de expansión desligados del sistema urbano preexistente.
Considerar las instalaciones turísticas singulares… (campos de golf…) desde su propio valor añadido en cuanto instalaciones especializadas de altas prestaciones y servicios, y con total independencia de las promociones inmobiliarias asociadas.
En el POT no se han recogido las alegaciones de Ecologistas en Acción, que tenían como objetivo conseguir un modelo territorio equilibrado y sostenible, conservando los importantes valores naturales y patrimoniales de estas comarcas y apostando por un nuevo modelo económico más diversificado, superando la economía del ladrillo. Por el contrario se han incluido todas las propuestas de los Ayuntamientos y de las empresas especuladoras propietarias de suelos no urbanizables que han conseguido incorporarlos como “áreas de oportunidad” turísticas o residenciales.
*Propuesta al Plan de Ordenación del Territorio de la Costa Noroeste COTUA*
No se han incluido alegaciones de Ecologistas en Acción tendentes a completar el Espacio Natural de Doñana con áreas de tanto interés ecológico como el Codo de la Esparraguera (Trebujena). Actitud incomprensible ya que son terrenos públicos afectados al Dominio Público Marítimo Terrestre (DPMT) donde crían especies en peligro de extinción tan emblemática de los humedales andaluces como la Cerceta pardilla y Focha moruna.
Se sigue sin aclarar suficientemente la diferencia entre Zona de Interés Territorial de los Prados (límite E de la Algaida) y las Marismas a regenerar, pues en vez de prescribir la reinundación y regeneración de estas marismas, se mantiene la posibilidad de nuevas roturaciones agrícolas y aprovechamientos agrarios intensivos, cuando deberían quedar expresamente prohibidos.
No se recoge la recomendación de estudios sobre la viabilidad de la conexión marítima con Matalascañas, ni la implantación de eólicas marinas, al menos a nivel de recomendación.
Aunque lo realmente novedoso y denunciable es la aparición de nuevas áreas de oportunidad turística:
Área de dinamización turística de Trebujena. 232 has. Se modifican las determinaciones del PGOU, que solo contempla usos hoteleros y campo de golf, para poder construir 300 viviendas por imposición del alcalde y del promotor, que aseguran que el golf y los hoteles no son rentables (?). Es una nueva concesión a las exigencias de una política de “más ladrillo”.
El Maestre (Sanlúcar), 40 has. Actividades hípicas, hotelero, comercial y terciario (en esto cabe casi todo). Clara operación especulativa pues se ha demorado para que el promotor hubiera adquirido la mayor parte del suelo como no urbanizable. Hay que destacar que en Martín Miguel no se han construido ninguno de los hoteles previstos, por lo que no se entiende una nueva propuesta de centro turístico de alto standing. En vez de impulsar decididamente una política de restauración del rico patrimonio de Sanlúcar, rehabilitando edificios singulares para usos hoteleros, de nuevo se apuesta por la expansión hacia el exterior en suelos no urbanizables.
Área de oportunidad residencial en Sanlúcar. Es incomprensible que se pretendan construir 5.000 nuevas viviendas, supuestamente para paliar el déficit existente, en vez de optarse por sacar al mercado las más de 3.000 viviendas sin vender que existen en esta población, o de construir VPOs en los suelos no desarrollados del corredor entre Sanlúcar y Bonanza (Plan Parcial de Vistalegre).
Ecologistas en Acción ha presentado una enmienda a la totalidad en la reunión de la COTUA, y exige que se revisen en profundidad los criterios que han inspirado este Plan de Ordenación del Territorio, para impedir que se reproduzca *el nefasto y fracasado modelo de las recalificaciones masivas de suelos, de la expansión injustificada de los núcleos urbanos, de la creación de nuevos núcleos turísticos y de población en los que los Ayuntamiento terminan por no poder asumir los servicios públicos mínimos, o la construcción de viviendas sin demanda real para potencias el sector del ladrillo.* Este intento de revitalizar la política del “ladrillo”, además de irresponsable, está avocada de nuevo al fracaso y contradice los compromisos de la Junta de Andalucía y el Gobierno Central de promover un nuevo modelo de desarrollo basado en el conocimiento, la innovación y la educación.
