¿ El principio del fin ?
El Guadalquivir resucita de sus cenizas otoñales
Esta mañana las playas de Sanlúcar presentaban un color hace mucho perdido para el disfrute de nuestro sentido más preciado a la hora de ver el mundo que nos rodea.
Las playas estaban con gran número de personas que tomaban el sol y se adentraban para el baño en las aguas del atlántico Guadalquivir.
Aunque con medio mes de retraso, parece ser que las previsiones de los técnicos de la Junta estaban en lo cierto al augurar una mejoría a principios del mes de Junio.
Por ahora la turbidez no ha desaparecido del todo, como lo demuestra esa línea perfectamente visible desde cualquier posición alta, apreciándose la influencia del río teñida de ese lodo en suspensión y el clarísimo color azul marino del Atlántico no influenciado por la corriente del Guadalquivir.
Esperamos y deseamos una pronta recuperación de nuestras aguas a su estado natural para, en pro de la economía de los que viven de nuestro entorno natural más preciado y el disfrute lúdico de todos los sanluqueños y foráneos, olvidar esta pesadilla que nos ha mantenido en vilo a todos durante cerca de 9 meses, pero sin renunciar a exigir las responsabilidades a los autores del desastre estético y medioambiental que los sanluqueños hemos sufrido en la puerta de nuestra casa.
Las causas naturales, a las que se alude para justificar la turbidez, no se sostienen ante tal cúmulo de irregularidades confirmadas por organismos oficiales y otras denunciadas por otras organizaciones ecológicas o políticas, máxime cuando nadie en Sanlúcar, con una edad avanzada, recuerda un episodio de tales caracteristicas en el río.
