Por favor, explicádmelo que no lo entiendo Parte IV
Por favor, explicádmelo que no lo entiendo…(Y otras historias sin sentido.)Autora: Marta A Dunphy-Moriel English
CAPÍTULO 2: Hospitales
Cuarta sesión.Joven cae en coma tras atropello accidental.Joven de 16 años cae en coma tras ser atropellada por un todo terreno en la pintoresca localidad de Guadalminaren,
[…] “Salió de la nada, abalanzándose sobre mi coche y gritando palabras sin sentido a los edificios. No estaba en sus cabales….Fue un accidente, no pude frenar a tiempo.”- Declaró el conductor del automóvil.
Los médicos están a la espera que la paciente salga del coma para estudiar los motivos de la alucinación que llevó a la joven a tirarse delante del vehículo, aunque no se descarta que hubiese estado bajo el efecto de algún tipo de drogas.
[… ]En el Hospital de San Marcos, su familia ansía su pronta recuperación, pero ante todo, entender porque la joven cometió dicho acto.
No sé para que me enseña eso doctor…
No quiero hablar del tema… no fue nada fácil afrontarlos…
No tengo ganas de hablar…
¿Me puedo ir?
Pues nada, nos miraremos en silencio hasta que acabe la hora…
No.
[…] “Salió de la nada, abalanzándose sobre mi coche y gritando palabras sin sentido a los edificios. No estaba en sus cabales….Fue un accidente, no pude frenar a tiempo.”- Declaró el conductor del automóvil.
Los médicos están a la espera que la paciente salga del coma para estudiar los motivos de la alucinación que llevó a la joven a tirarse delante del vehículo, aunque no se descarta que hubiese estado bajo el efecto de algún tipo de drogas.
[… ]En el Hospital de San Marcos, su familia ansía su pronta recuperación, pero ante todo, entender porque la joven cometió dicho acto.
No sé para que me enseña eso doctor…
No quiero hablar del tema… no fue nada fácil afrontarlos…
No tengo ganas de hablar…
¿Me puedo ir?
Pues nada, nos miraremos en silencio hasta que acabe la hora…
No.
NO QUIERO HABLAR.
Quinta sesión.-Lo sé, no tengo remedio ni perdón pero lo cierto es, doctor, que estaba convencida que era Viernes. Cuando me desperté ayer por la noche me di cuenta de que estaba en casa de alguien que no conocía: la habitación era verde limón y con muebles que indudablemente son de IKEA.
Cuando abrí los ojos lo primero que pensé fue: Esta no es mi cama. Con un repelús por el cuerpo me miré rápidamente y sentí un gran alivio cuando me di cuenta de que estaba vestida. ¡Menos mal! Pero le juro que no sabía que había pasado. Lo último que recordaba era estar en el hospital con Clara, que se había cortado con el cuchillo de cocina mientras la muy bestia intentaba abrir una bolsa de patatas con él… ¡Menos mal que no se ha quedado tuerta! Pero vamos, que los puntos en la mejilla estaban garantizados… y el dineral que le va a costar la cirugía plástica para quitarse la cicatriz… todo por no usar unas tijeritas.
Como le contaba, estaba ahí reflexionando sobre cómo y porque misterios del karma y el destino había llegado a ese extraño lugar, cuando de pronto me di cuenta del extraño ruido que sonaba cada cinco minutos.
Sin moverme de la cama de las sábanas verdes, analicé mentalmente el sonido y de pronto caí en el detalle: estaba al lado del metro exterior. Al lado del metro exterior… eso está a más de 15 paradas de casa… ¿Cómo narices había llegado allí? Tal vez me habrían secuestrado…
Cautelosamente me levanté de la cama hortera y me dirigí hacia la puerta de puntillas. En el pasillo color magenta había una cantidad exagerada de cuadros colgados en las paredes…ya quisieran muchos museos… Pero ni un alma.
Me moví sigilosamente hasta la siguiente habitación y tampoco en ese salón cubierto de trofeos de cacería había nadie.
Cautelosamente me levanté de la cama hortera y me dirigí hacia la puerta de puntillas. En el pasillo color magenta había una cantidad exagerada de cuadros colgados en las paredes…ya quisieran muchos museos… Pero ni un alma.
Me moví sigilosamente hasta la siguiente habitación y tampoco en ese salón cubierto de trofeos de cacería había nadie.
Sospechando del silencio, me acerqué a la puerta… la abrí intentando no hacer ruido pero, como no, chirrió. Aguanté la respiración… el corazón me latía como un tambor militar… los oídos me iban a explotar… pero no vino nadie…
Lo siguiente que recuerdo es estar andando por el pasillo hasta su consulta y, aquí me tiene.
Doctor, explíqueme-lo, porque le juro que no lo entiendo… ¿Qué me está pasando? ¿Por qué tengo estas lagunas mentales…?
Doctor…
¿Doctor?…
¡Doctor!
Dígame algo, por favor, que creo que me estoy volviendo loca…
De verdad que no entiendo lo que… ¿Qué me está pasando?
Lo siguiente que recuerdo es estar andando por el pasillo hasta su consulta y, aquí me tiene.
Doctor, explíqueme-lo, porque le juro que no lo entiendo… ¿Qué me está pasando? ¿Por qué tengo estas lagunas mentales…?
Doctor…
¿Doctor?…
¡Doctor!
Dígame algo, por favor, que creo que me estoy volviendo loca…
De verdad que no entiendo lo que… ¿Qué me está pasando?
¿Hospital?
