María Vargas
Será una velada musical a cargo de Antonio Jurado "Nono" al cante y Manuel Alfonseca "Lin" a la guitarra y tendrá lugar el jueves 1 de diciembre a las 20.00 horas en el Palacio Ducal de Medina Sidonia.
Contará con la presencia de la cantaora María Vargas, personalidad muy definida dentro del mundo del cante. Se le reconoce como una cantaora “muy larga”. Es así como se dice en el argot del mundo flamenco.
Dotada de talento, no en vano abarca un repertorio extenso, mas reconocido como “palos” – de los cuales hace gala en profundidad- y de belleza, morena de ojos profundos, hace que la acrediten como una de las mujeres más representativas del cante “de los Puertos”.
Pocas veces se le ha ubicado con las familias cantaoras : Los Frascolas, Los Vargas, su tío bisabuelo fue el orgullo de la familia , se le otorgó la primera Llave de Oro del Cante Flamenco, nos referimos a Tomás “El Nitri”, que procede de Félix Serrano , un sanluqueño.
Desde muy pequeña ya cantaba en las fiestas familiares, y esparcía su arte por patios y plazas.
Cantaora gitana, nacida en Sanlúcar de Barrameda- Cádiz- en 1947. Aprendió por transmisión directa, como se dice en argot “bebió en las fuentes” de su padre que ya se enorgullecía de las maneras que iba cogiendo la niña. Así, por primera vez dedicó una saeta desde un balcón a la Virgen de Los Dolores y al Cristo de la Misericordia.
En su Sanlúcar natal en concursos ganaría premios tanto de seguiriya, como de soleá y Bulería, cantes profundos que sigue haciendo magistralmente.
En el Teatro Villamaría de Jerez se mediría con los grandes de la época: Juan Talega, Chocolate…, en el homenaje que se le daba conjuntamente a Javier Molina y a Manuel Torres-
En el año 1959 en la Cátedra de Flamencología de Jerez la descubrieron pese a su juventud, en 1962 le otorgarían La Placa de Oro Philip, y la nombrarían Catedrática del Cante Gitano. Ahí fue cuando por primera vez la escuchó Manolo Caracol y la contrató para inaugurar en Madrid el tablao “Los Canasteros”.
En Madrid grabaría su primer disco con Juan y Manuel Morao. A partir de ahí grabó hasta 22 L.P. con guitarristas tan significativos como Manolo Sanlúcar, Habichuela, Paco de Lucía, Antequera, Arenas…
Lleva a gala el ejecutar como nadie los cantes típicos de la ciudad que la vio nacer, sobretodo “Romeras” y “Mirabrás”. Apegada a su ciudad, propició que una de sus hijas, Triana, fuera Reina de Las Fiestas de Exaltación del Río Guadalquivir. Por éstos méritos se le concedió “La insignia de Oro” de la Ciudad de Sanlúcar 2.008. Aunque reside en Madrid o Sevilla por razones de trabajo, su asiduidad a nuestro pueblo es manifiesta.
Desde muy pequeña ya cantaba en las fiestas familiares, y esparcía su arte por patios y plazas.
Cantaora gitana, nacida en Sanlúcar de Barrameda- Cádiz- en 1947. Aprendió por transmisión directa, como se dice en argot “bebió en las fuentes” de su padre que ya se enorgullecía de las maneras que iba cogiendo la niña. Así, por primera vez dedicó una saeta desde un balcón a la Virgen de Los Dolores y al Cristo de la Misericordia.
En su Sanlúcar natal en concursos ganaría premios tanto de seguiriya, como de soleá y Bulería, cantes profundos que sigue haciendo magistralmente.
En el Teatro Villamaría de Jerez se mediría con los grandes de la época: Juan Talega, Chocolate…, en el homenaje que se le daba conjuntamente a Javier Molina y a Manuel Torres-
En el año 1959 en la Cátedra de Flamencología de Jerez la descubrieron pese a su juventud, en 1962 le otorgarían La Placa de Oro Philip, y la nombrarían Catedrática del Cante Gitano. Ahí fue cuando por primera vez la escuchó Manolo Caracol y la contrató para inaugurar en Madrid el tablao “Los Canasteros”.
En Madrid grabaría su primer disco con Juan y Manuel Morao. A partir de ahí grabó hasta 22 L.P. con guitarristas tan significativos como Manolo Sanlúcar, Habichuela, Paco de Lucía, Antequera, Arenas…
Lleva a gala el ejecutar como nadie los cantes típicos de la ciudad que la vio nacer, sobretodo “Romeras” y “Mirabrás”. Apegada a su ciudad, propició que una de sus hijas, Triana, fuera Reina de Las Fiestas de Exaltación del Río Guadalquivir. Por éstos méritos se le concedió “La insignia de Oro” de la Ciudad de Sanlúcar 2.008. Aunque reside en Madrid o Sevilla por razones de trabajo, su asiduidad a nuestro pueblo es manifiesta.

