Escribo como hablo
Escribid siempre como habléis pero sin apuntaros tampoco a novedades y neologismos que a lo mejor no cuajan y un día futuro podrían quedarse inentendibles. A la Academia le pasó cuando aceptó en el Diccionario la palabra cederrón. ¿Qué falta hacía? Así, también, con mail, que es correo, pencil drive, que es lápiz (de memoria), y antes con mousse, que se quedó en ratón. La gente que se apunta a la última, en vez de actual, resulta esnob. (Del ingl. snob. Persona que imita con afectación.) Lo digo porque un novelista de última hora ya hace decir a un personaje “lo flipo”, sin duda queriendo imitar la última jerga juvenil o popular. Tened cuidado. El verbo flipar ha sido siempre intransitivo: soy yo el que flipo, el que alucino, el que me admiro de algo (no a ese algo, que sería su complemento directo). flipar. (Del ingl. amer. to flip, agitar, sacudir). Estar bajo los efectos de una droga. Estar o quedar entusiasmado. La gente flipaba con la música. Pronominal. Agradar o gustar mucho. Me flipan las motos. Pronominal coloq. drogarse. Se flipaba todos los días. Quienes “lo flipéis” podéis seguir flipándolo de palabra, pero mi consejo es que no lo flipéis todavía por escrito. Que las palabras vuelan, pero las escritas algo más se quedan. ¡Ah! ¡Y no os droguéis!

