CECONOCA
Antonio Moreno Ollero.-En el dibujo del flamenco Antonio de la Viñas, uno de los hitos del paisaje urbano de la Sanlúcar de 1567 es el edificio de la aduana.1 Está incluso señalado con la letra F (la Douana). Aparece en primer término, a los pies mismos de la playa, en la esquina izquierda de la plaza de la Ribera, hoy día plazas del Cabildo y San Roque unidas, que en el dibujo semeja una amplia avenida que se va estrechando conforme se acerca a la calle de los Bretones. Era sin duda una de las construcciones más singulares e importantes de todo el arrabal de la Mar o Barrio bajo.
Era la aduana del duque y en ella los almojarifes se encargaban de cobrar los impuestos sobre las mercancías que entraban y salían de Sanlúcar. Los Guzmanes afirmaban tener el almojarifazgo del puerto de Sanlúcar desde que la villa fuera dada en señorío a don Alfonso Pérez de Guzmán el Bueno por Fernando IV en 1297, tras la heroica defensa de la plaza de la plaza de Tarifa….
CECONOCA
La navegación por el Guadalquivir como fenómeno histórico: Velas y remos por el Baetis. Embarcaciones mayores (II)
Manuel Jesús Parodi Álvarez Historiador .-Como contemplábamos en la primera parte de este texto1 (ya publicada en CECONOCA con anterioridad), entre las embarcaciones de envergadura que surcarían las aguas del curso bajo del Baetis, y que poblarían el paisaje cotidiano de estas tierras hace dos mil años podemos mencionar a las corbitae, las típicas naves redondas (rotundae) de tradición mediterránea, pertenecientes al grupo de las onerariae; 2 estas naves, capaces de surcar los mares e impulsadas fundamentalmente -como el resto de las de su género- por el viento, remontarían los grandes ríos hasta donde les fuera posible en función de las características de los ríos y del calado de las propias naves. En el caso del Baetis, Estrabón (Geografía, III.2.3) señala que era navegable para grandes embarcaciones a lo largo de 500 estadios desde su desembocadura, hasta Hispalis. En el puerto (o puertos) de Hispalis se combinarían su naturaleza interior con su condición de puerto de mar (como aún sucede, merced a las cortas, esclusas y compuertas del río) gracias a la acción de las mareas, que se hacía sentir hasta (Ilipa Magna (la moderna Alcalá del Río), unos 15 Km. río arriba de Sevilla (Estrabón, loc. cit.).
Ceconoca
La navegación por el Guadalquivir como fenómeno histórico: Velas y remos por el Baetis. Embarcaciones mayores (I)
Manuel Jesús Parodi Álvarez, historiador El río Guadalquivir1 es históricamente una de las puertas de España y de Europa, una vía de comunicación hacia (y desde) África y América, hacia las tierras del lejano Levante mediterráneo, y cabecera -remota si se quiere, pero no por ello menos cierta- a través de vías presurosas, difíciles siempre y arduas de seguir y mantener, de unas rutas que precisamente atravesando tierras norteafricanas y cabalgando las aguas de ese mar antiguo que damos en llamar Mediterráneo siguiendo la romana costumbre, siguen su camino hasta el corazón del Lejano Oriente, de aquel Reino al mismo tiempo mítico y real que se consideraba el Centro del Mundo y que tal nombre se otorgaba, China.
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