Los lunes al sol
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2012: Annus horribilis
2012: Annus horribilis SD.-Mal empieza el año para la mayoría de españoles, si es que alguien aún no se han percatado, que tendremos que pagar la crisis que han provocado los mismos que ahora nos exigen austeridad, los que “apalancan” los miles de millones de euros que el BCE les ha dado para ponerlos en circulación y los que nos gobiernan, que a buen seguro seguirán disfrutando de los privilegios y prebendas que reciben del pueblo, por no hablar de los que se amparan en su sangre real, para ocultar presuntas corruptelas de su familia que hicieron negocios en las mismas narices del jefe del estado en la isla mediterránea de Mallorca, la preferida por los reales Borbones para pasar sus vacaciones, eligiendo para ello el mismo palacio de Marivent, otro regalo del pueblo a la ya desvencijada familia.
Sin embargo, el pueblo, siempre el pueblo, pagará los platos rotos de todos estos presuntos golfos y delincuentes que nos controlan desde sus sedes financieras y de esos otros a los que dimos la confianza para gobernar y gestionar nuestros impuestos. Pero hete aquí que se derrumbaron los andamiajes ideológicos, desde el que lanzaban sus soflamas antes de ganar las elecciones hace 8 años, arrojándolos a una sentina moral y política sin precedentes en la reciente historia de España que les incapacitó para presentar sus dimisiones ante la imposibilidad de cumplir con sus programas electorales.
No solamente mostraron una cobardía política indignante, sino que además se dedicaron a negar la palpitante realidad económica para seguidamente aplicar medidas de recorte nunca vistas en nuestro país con un salto al vacío que a la larga les ha llevado a la oposición.
Mucho rearme ideológico necesitará el PSOE en España para volver a ganar unas generales, aunque para ellos será seguramente un consuelo saber que don Mariano Rajoy empieza a ponérselo a “huevo”.
Que nadie se lleve a engaño porque el PSOE con toda probabilidad hubiera aplicado las mismas medidas que el señor presidente del gobierno, don Mariano Rajoy, está poniendo en marcha. La diferencia entre las políticas de recorte solo hubiera sido semántica porque el sustrato ideológico en el que se asientan los socialistas se hubiera quedado en un simple deslizamiento del rojo al azul de sus carteles electorales y fondos cromáticos en los platós de televisión en los que el colorado es solo una minúscula reminiscencia de tiempos mejores. Bagatela y desconcertante alternativa política de un partido presumiblemente de izquierda en tiempos de recesión económica.
En cuanto al PP, si el incumplimiento de su promesa electoral más sonado ha sido el aumento o actualización de las pensiones, mal empezamos cuando leemos entre líneas a la señora vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría afirmar que estamos en el principio del principio.
Los populares han cogido el toro por los cuernos y a buen seguro que no lo soltarán hasta cumplir con los objetivos económicos que les exigen desde Bruselas para reducir el déficit y converger con la UE porque para los conservadores españoles la imagen de España debe de volver a ser la que era en la época de gobierno del ex presidente José María Aznar.
Lo cierto es que a pesar de las grandes diferencias de las primas de riesgo españolas en los últimos meses, no han sido handicap para que el estado pusieran en circulación los bonos y letras del tesoro público necesarios para su financiación al interés que fuera. Si bien, pagar 27.000 millones de euros de interés todos los años es algo que el PP evitará en lo sucesivo, también es cierto que los inversores no han dudado nunca en la solvencia del estado de España para pagar sus deudas, así que los ciudadanos de a pie siguen preguntándose a qué jugamos aunque tienen muy claro quienes son, siempre, los ganadores y sobre todo los perdedores.
De este modo el PSOE tiene vía libre para volver a ganarse la confianza de los españoles durante cuatro años, al menos, de durísima oposición, pero con un ojo en el retrovisor para controlar a los “rojos” de Izquierda Unida que seguramente seguirán recortando posiciones a pesar de una injusta ley electoral a la que los dos grandes no están dispuestos a retocar, aludiendo a lo farragoso de la cuestión, pero, eso sí, no les ha temblado el pulso para cambiar la Constitución en un par de semanas para someterse a los designios de Europa y sobre todo de Alemania y Francia.
Ahora veremos si los grandes sindicatos, con un recorte del 20% de financiación estatal, justificarán, más si cabe, los sueldos de todos sus liberados aportando soluciones y contrarrestando iniciativas legislativas contrarias a los intereses de los trabajadores, a cambio de paz social, o retomarán el camino anterior para ser considerados por la mayoría de la población española un lastre y no una solución para sus problemas económicos y laborales.
Con cinco millones de parados, y suma, con escasa cobertura una vez acabada la ayuda y el paro, un salario mínimo interprofesional ridículo, comparado con el de los otros países como Alemania, Francia e Irlanda ó la amenaza de los minijobs (mini empleos) que ya avanza la patronal, CCOO y UGT tienen tajo “pa da y tomá” a poco que la población laboral de este país siga minimamente las directrices de estos sindicatos y ellos sepan pelear en las mesas de negociaciones de los convenios colectivos.
El 15 M seguirá reivindicando una democracia más participativa que hasta ahora los políticos niegan por mor de perder el poder que les permite controlar a sus votantes con sus reiterativas mentiras e incumplidas promesas electorales.
En definitiva, el PP puede que sea capaz de reducir el número de parados en nuestro país con recortes y más recortes ya que las anunciadas reformas del mercado laboral serán más de lo mismo, no aportando nada, sino es más facilidades para que la patronal sea la que imponga sus directrices en todas las mesas de negociación colectiva.
Nos igualarán a todos en pobreza porque los funcionarios pierden poder adquisitivo al igual que la mayoría de pensionistas, la reforma laboral jamás es favorable a los trabajadores y los siguientes recortes no vaticinan nada bueno para la clase obrera.
En clave local, poco que decir que ya no sepamos en las últimas actuaciones del equipo de gobierno en materia financiera y de impuestos y tasas. Hace un año era conveniente bajar los impuestos por la galopante crisis que golpeaba duramente a los sanluqueños, especialmente, a un año vista de las municipales que han vuelto a vencer perdiendo fuelle y sintiendo el aliento en el cogote de los populares, pero ahora vuelven a subir la mayoría de impuestos, algunos de forma muy sibilina como es el del agua que garantiza un aumento de ingresos para Acqualia con consumo o sin él, algo muy criticado por la oposición, especialmente Izquierda Unida que no quiso representar ninguna comedia en el Pleno extraordinario donde se aprobaron las subidas antes mencionadas y que calificaron como “paripé” abandonando el Pleno sus tres concejales.
Los grandes proyectos, puerto deportivo, accesos a la ciudad, Parque de las Piletas, parques empresariales, traslado de la Feria, traslado de la depuradora, etc. etc. siguen durmiendo el sueño de los justo y algunos de los cuales jamás podrán llevarse a cabo en muchos años.
Muy duro tendrá que pelear Irene García para arrancar un euro donde sea y traérselo para Sanlúcar, ahora que, probablemente, la veremos en marzo pasadas las autonómicas, rodeada por populares en Cádiz, Sevilla y Madrid. Asunto baladí, coser y cantar porque algunas cosas como la conmemoración del "V Centenario de la primera circunnavegación al mundo" debe de ser, según la edil, un asunto de estado y en el que todos sin distinción de colores deben arrimar el hombro. Hace unos años el logro de algún proyecto finiquitado, como el de la segunda piscina municipal, era el resultado de una buena colaboración entre las distintas administraciones (socialistas).
Los recortes en los distintos capítulos, que ya se están en marcha, nunca serán suficientes en una ciudad con más de doce mil parados, por lo que todos los recursos municipales, se nos antoja, que deberían ser utilizados para pagar y garantizar las nóminas de los trabajadores del ayuntamiento, el pago a proveedores y ayudar sin ambages a todos los parados de Sanlúcar de Barrameda. Sobra todo lo demás, pero serían necesarias dosis infinitas de responsabilidad, coraje y talante.. mucho talante porque Zapatero ha pasado pero los parados siguen ahí los lunes al sol.
