Lacayo servilismo
El 15M sigue siendo ignorado por todos los políticos españoles A la casta política española se le sigue llenando la boca de agua cuando hablan de la democracia y su representatividad, aludiendo a los que no han sido votados por nadie y tienen la osadía de cuestionar sus privilegios, que son muchos, además de la corrupción asentada en los grandes, y no tan grandes, partidos políticos, así como la estrecha relación de esas corruptelas en su origen con banca y empresarios.
La reacción desmedida de la policía en Barcelona y Valencia, con claros indicios de provocación, y las declaraciones de algún representante del gobierno en Valencia es sólo una muestra de la incapacidad de los gobernantes para dialogar con este movimiento si no es con la fuerza, innecesaria en todo caso, ante jóvenes que manos en alto muestran su descontentos con la fuerza de una pancarta.
{jcomments on}Mañana se constituyen los ayuntamientos y a buen seguro que la policía intervendrán en muchos lugares de España para que las reivindicaciones de estos indignados no lleguen a los representantes del pueblo del que ellos también forman parte, aunque la mayoría de servidores de ese pueblo crean que la participación democrática de la ciudadanía acaba justo después de dejar su papeleta en una urna. Eso se va acabar con toda seguridad, porque lo que para todos el movimiento 15M era solo una anécdota, siguen saliendo a las calles y tomando las plazas de España en mayor o menor medida.
Nada es eterno y la paciencia de miles de jóvenes, la mejor generación de España, también tiene un límite que los gobernantes tendrán que reconducir escuchando sus demandas.
Islandia está juzgando a su ex presidente de gobierno Geir Haarde por gestionar mal la crisis y estos jóvenes están en su derecho de juzgar a los que les están haciendo perder sus sueños y su futuro, máxime cuando sus gobernantes se autodenominan progresistas y doblegan su cerviz con lacayo servilismo ante el embate de los más poderosos.
