Repetitivo discurso e incapacidad

Manuel Jesús Márquez Moy
El trepado yoísta de Irene García hacia el poder
Dá igual los amigos y amigas que deje por el camino, en una cuneta. Hace ya unos años apareció una Irene García con actitud mesiánica en Sanlúcar de Barrameda: un pico de oro, una mujer muy joven, sonriente, cercana –decíamos entonces de ella-. Eso fue en las elecciones municipales de 2.007 cuando se convirtió en Alcaldesa del Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda con un amplio respaldo ciudadano. Pero con el tiempo la ciudadanía ha ido descubriendo su repetitivo discurso, su incapacidad para la gestión a fondo, su control del partido socialista local con actitudes muy discutibles, su mentira, su traición, sin ir más lejos con el patrimonio histórico, y su ambición de poder personal dentro del PSOE, como también lo podría haber hecho en la derecha.


La ciudadanía sanluqueña sabe sobre todo de su poder embaucador, aunque ya no convence, y desde hace años lo mismo le ha dado coquetear con Zapatero, con Rubalcaba, con Cabaña, con Chaves, y ahora, por último, con el señor Griñán. Cuando más la necesita la ciudad para que vuelque sus cinco sentidos en gestionar las calamidades y el agujero en el que está la población, anda entretenida, con legitimidad pero sin ética alguna, en las batallitas de su partido aspirando a ser la Secretaria General Provincial en Cádiz, dentro de ese sector de los griñanistas que salieron ayer vapuleados del Congreso de Almería.
 
Sí, venció Griñán, pero no convenció ni convence. Miren, me he llevado un largo tiempo sin realizar artículos para exponer mi criterio sobre los momentos tan difíciles que vivimos, con un nihilismo que me sobrecoge y no me deja escribir mis pensamientos. Esto se ha convertido en un “sálvese quien pueda”, a nivel local, nacional e internacional. Lo que me preocupa siempre cuando hablo de estos aspectos siempre me refiero a la amplitud de miras. Muchos singuen mirando el dedo que señala y no la luna. No son capaces de mirar más allá del Cantillo, se decía antiguamente. Yo soy de los que han perdido cualquier credibilidad en los políticos (hoy cualquiera es político y normalmente los cuñados), siempre hay algunas excepciones. Pero ni Griñán, ni Irene García son lo mejor para el PSOE-A. Ni siquiera el partido, pero ni PSOE, ni PP, etc. Esta sociedad está dando un giro muy grande, que se va a llevar por delante muchas cosas, muchas costumbres. Hay desconcierto y mucha duda entre los ciudadanos en general de Europa, Próximo Oriente y el Lejano Oriente, África, Sudamérica, EE.UU., Rusia.
 
Hay que estar atentos y no voy a decir evidentemente lo que tiene que hacer Irene García, pero la Alcaldesa sí. Y yo quiero una Alcaldesa que trabaje en equipo, que se deje de ostentaciones, coacciones y piense en las muchas cuestiones que tiene que poner en marcha en Sanlúcar de Barrameda, pero esto último le aburre, ella quiere estar donde se cuecen las habas del poder, pero para eso que le pague el PSOE, ya le pagamos bastante para que se haga cargo de la gestión de la ciudad por la que se iba a dejar la piel, al menos eso dijo, como otras tantas que sigue repitiendo una y otra vez sin sentido. El yoísmo le puede.
 
Manuel J. Márquez Moy es Director de “La Aventura Humana"
 

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