Gobierno municipal en la inopia
En Diciembre va a hacer un año cuando escribí un artículo sobre mi descubrimiento personal para Sanlúcar de a quien yo denominaba “la penúltima esperanza para Sanlúcar”. Y me refería explícitamente a la candidata del PP a la Alcaldía de Sanlúcar Ana Mestre. He tenido la impresión, y no sólo ligera, sino plena observación y análisis riguroso de la labor de una incansable, incombustible Mestre que sólo le ha faltado descender a las tuberías de Aqualia y mostrarnos la precariedad sobre la que se sostiene una ciudad como Sanlúcar de Barrameda.
Es el trabajo minucioso y apasionado de una mujer joven luchadora, crítica cadenciosa pero intensa, sin bajezas, sin perder la compostura y el estilo en el parlamentar político ante la completa inopia de un Gobierno Municipal(PSOE-CIS), además con retranca, especialmente de un Víctor Mora que ha continuado con su síndrome de palacio”, sin iniciativa profunda, como es Sanlúcar, a la que no se la puede despreciar con la indiferencia que éste denota hacia ella, con actitud anodina y una inusitada estrechez de miras.
Sanlúcar de Barrameda es una ciudad profunda, con amplia y versátil huella, con aventurera, honda memoria paisajística.Y Ana Mestre ha tratado de conectar con esto último, sin quedarse en el umbral, en el zaguán de su historia lejana y cotidiana de su gente. Sanlúcar necesita una motivación, le invade cierta tristeza en el ambiente y eso requiere una labor que Ana Mestre ha demostrado en el día a día, sin alharacas, con sencillez , sin querer molestar, pero sin cejar en el empeño de insistir convencerse y convencernos que todavía puede revitalizarse esta ciudad con ideas concretas, con los pies sobre la tierra, viendo la pobreza, la precariedad laboral casi eterna y la corrupción.
Un Alcalde no puede esconderse ni utilizar a una escudera-léase Milagrosa Gordillo- con argumentos pueriles y asaltando la razón y el sentido común de los ciudadanos. No soy del PP, pero sigo pensando que deberíamos pensar muy en serio en AnaMestre como Alcaldesa. Lejos de querer hacer un panegírico, he tratado de ser sincero conmigo mismo ante una política que admiro, sin disimulos ni rodeos, porque hay que hablar las cosas sin vetos ni censuras.
Manuel J. Márquez Moy es Director de “La Aventura Humana”
