Veritas Veritatis.
Un político que se precie no puede permitir que un asesor sea un bocazas extremo y digo esto porque la frase trascrita literalmente puede pasar a formar parte del libro de los desatinos lingüísticos en política:”Yo lo tengo clarísimo: es el peor político que ha dado la democracia sanluqueña, y con su forma repugnante y obscena de hacer política va a llevar a la ruina electoral al PA. “
José Luis Zarazaga.-Ruego a mis sufridos lectores sepan perdonar que este su humilde desarticulista comience esta diatriba con un aforismo latino: “Veritas Veritatis (la Verdad de la Verdad)”, pero es que dando un somero vistazo a la sección digital del desinformativo local, se sorprende uno de que sigan manteniendo en candelero la entrevista realizada a un asesor de nuestro Equipo de Desgobierno.
Como en nuestro pueblo parece que impera el todo vale, creo que es mi obligación moral, el comentar los problemas que se nos manifiestan en dicha entrevista, y por lo tanto aclarar algunas cuestiones con la verdad de la verdad “Veritas Veritatis”. Esto no quiere decir que yo maneje el término verdad en forma absoluta, sino en la forma relativa, que es la manera en que vemos la situación todos aquellos ciudadanos que por una causa u otra sentimos un hondo cariño por nuestra localidad.
Dentro de la Ciencia Política se nos enseñaba la máxima de que un buen asesor debe de permanecer en la sombra de la política y nunca lanzar opiniones como si fueran verdades absolutas. ¡Bonita diatriba la que nos lanza al aire¡ “En nuestro partido no llega cualquiera y dice: “este va a ser nuestro candidato”, sin tan siquiera consultar a los militantes, como ha ocurrido en el PP. Dicho esto, creo que no revelo ningún secreto si le digo que poco después del verano, esperamos proponer a nuestros militantes que Irene García, vuelva a liderar la candidatura del PSOE de Sanlúcar.”, me pregunto ¿proponen los afiliados o es que tu propones? ¡Viva la democracia interna!
La política tiene por norma que cuando uno va a salir en los papeles, se ve en la obligación de decir algo bueno de sus jefes, para así rebajar su propio protagonismo, es una escalera de admiraciones que llega hasta la misma base, en este caso de la alcaldía, el problema llega cuando alguien todavía puede contener un pequeño yacimiento saludable de odio y de mala leche. ¡Perdón no es mi caso!
La prepotencia es mala compañera, se dan muchas cosas por seguras y la única verdad es que no hay más cera que la que arde, cada uno es dueño de sus errores y la memoria extrañamente tiende a olvidar episodios luctuosos.
Un político que se precie no puede permitir que un asesor sea un bocazas extremo y digo esto porque la frase trascrita literalmente puede pasar a formar parte del libro de los desatinos lingüísticos en política:”Yo lo tengo clarísimo: es el peor político que ha dado la democracia sanluqueña, y con su forma repugnante y obscena de hacer política va a llevar a la ruina electoral al PA. “
No voy a defender a Antonio Prats para eso se basta solo y yo tengo por norma pegarle de vez en cuando unos buenos puyazos lingüísticos, pero decir eso olvidando que ha habido un anterior alcalde socialista en prisión, es un poco fuerte, ¿o es que no tenemos memoria? El mayor de los crímenes en política es caer en el mismo pecado o mejor dicho demagogia.
Para no extenderme demasiado y no darle a esto la importancia que no tiene, y es que no he podido aguantar la risa, perdón por la expresión, pero yo no sé si al final es que he estado leyendo un texto de Darío Fó o que en dicha entrevista cabe todo tipo de gansadas “En el partido estamos muy satisfechos con la labor desarrollada por la práctica totalidad de los concejales en las distintas áreas de gobierno” Sin palabras, ya que eso no se lo cree ni el que asó la manteca.
Este humilde desarticulista después de haber tenido la sangre fría de leerse semejante sarta de disparates, ha cambiado totalmente de opinión, antes me preguntaba qué había detrás de esa puerta de la alcaldía, cuantos secretos podían esconderse allí, que me ocurriría si pudiera asomarme por un instante a los secretos que marcarán nuestra vida diaria, simplemente a los planes que harán de nuestra localidad un emporio de prosperidad.
Perdonen mis sufridos lectores por tan extensa diatriba, ruego tengan en consideración que no me he fumado tres porros, simplemente es que después de obrar me he asomado al trono y he preferido no indagar en dicho secreto jalando de la cisterna.
En fin como diría Rubalcaba, si uno no fuera malo, estaría muerto, y si no fuera dulce, no podría vivir.
José Luis Zarazaga Pérez.
