Una de impuestos

José Luis Zarazaga
"Una de Impuestos"
José Luis Zarazaga.- Hoy como viene siendo una grata costumbre por parte de este humilde desarticulista no vamos a comenzar comentando nada que pueda soliviantar la moral de mis sufridos lectores, ya que creo que el que haya querido reírse un rato habrá asistido al pregón de la Navidad.
Volviendo al tema que nos ocupa que no es más que nuestro regalo navideño en forma de crisis, el otro día camino de la revisión del vehículo, me dio por recordar aquellos tiempos pasados, y no tan lejanos, cuando en el colegio nos daban leche en polvo. Fue un tiempo bastante duro, pero aún fue peor para nuestros padres y abuelos.
Se está extendiendo de forma espurea y malintencionada, la idea de que España va volver a sufrir dicha hecatombe, idea que fue promovida por el Partido Impopular antes de ganar las elecciones, pero que ahora parece que es un malentendido ya que nuestro país tiene la suficiente capacidad económica para salir de la crisis que padecemos.
 
Es sorprendente que la varita mágica que todo lo soluciona sea el pago de impuestos. Impuestos como dirían haberlos haylos, los hay directos e indirectos y este último es el que se está estableciendo como solucionador de todos los problemas, ya que es del único que no podemos escaparnos.
 
Se nos gritó por activa y por pasiva que el PSOE subió el IVA hasta el 18% y eso acabaría con las economías menos pudientes. Yo me preguntaba a donde iría a parar el excedente de recaudación y ahora creo que irá destinado a pagar un tratamiento de desvergüenza concentrada para estos políticos que el próximo día 22 van a gobernarnos y que ya han dejado caer que el IVA debe de subir hasta el 21%.
 
El que tenga un vehículo sea por motivos de placer o de trabajo está como se dice crucificado. Pagamos el IVA en todas las fases, ya sea compra, reparación o lo que se encarte, pago un impuesto por reciclar neumáticos, aceites y demás productos contaminantes, y esto creo que es hasta necesario, pero a la vez que pagamos impuestos de matriculación y de circulación, nos preparan la cama para meternos un telepeaje por el uso de las carreteras. Espero que no nos obliguen aponernos un chip como a los animalitos ya que son capaces de establecer el telepeo y nos obliguen a pagar por soltar ventosidades y destruir la capa de ozono, ¡tiempo al tiempo!
 
Lo bonito de nuestros impuestos es que sirven para pagar una educación y sanidad que cumple un fin social. Imaginen ustedes qué pasaría si no se fomentara la cultura con nuestros impuestos, como íbamos a pagarle más de tres millones de euros al Urdangarin por unas magnificas conferencias, o cómo íbamos a fomentar la lectura si no se pagara con nuestros impuestos el magnífico panfleto o desinformativo local. Me pregunto ¿para qué sirve una Biblioteca si allí solo se guardan libros viejos?, además para mantenernos al día en temas culturales ya nos han creado con dichos impuestos la academia de las artes audiovisuales, entiéndase Telenina.
 
Pagar impuestos es de lo más necesario, vuelvan ustedes a imaginar por un momento que haríamos si nuestros políticos locales no se preocuparan de utilizar dicho dinero en salvar nuestras almas impías arrasando nuestras plazas y jardines con esos muñecos mamarracheros que alegran nuestra vista. ¿Qué harían nuestros ilustres capillitas sin poder asistir a esas inauguraciones o en todo caso sin poder desfilar frente a la carroza dándose golpes en el pecho?; total para que vamos a invertir ese dinero en política social si los pobres son felices siendo pobres.
 
Benditos impuestos, que alegría me ha dado que me suban el IBI un 5%, es que se trata de una política solidaria ya que ¿Cómo vamos a cubrir las carencias de todas aquellas viviendas que se construyen sin ningún tipo de permiso y con menos papeles que un conejo de campo?, menos mal que para eso tenemos nuestra querida Gerencia de Urbanismo que se encarga de que dicha medida siga vigente
 
Y que me dicen ustedes de ese magnífico vado que pago escrupulosamente, es que me horroriza pensar que esta plataforma antivado no se ha dado cuenta de que hay gente que no lo paga simplemente por olvido y estos políticos es que les falla la memoria, es una distracción, que por supuesto se cubrirá con lo que pagamos escrupulosamente el resto de los mortales.
 
Ante semejante placer y a riesgo de extenderme, solo puedo gritar al igual que Bono, ¡Viva España, porque soy feliz y pago mis impuestos!
Como en verdad esto es una malvada ironía solo puedo gritar ¡La que sea puta y bruja que cruja!, y ahí me incluyo porque estoy hasta los mismísimos de pagar impuestos que no sirven para nada.

Comparte nuestro contenido