Síndrome post vacacional
José Luis Zarazaga Pérez.-Hoy para desgracia de mis sufridos lectores, justamente cuando este humilde desarticulista anda inmerso en eso que no sé quien ha tenido a bien el definirlo como el síndrome post vacacional, me ha dado por romper la atonía que ha presidido todo el pasado verano y dedicarme a escribir unas líneas.
Decía el refranero castellano lo siguiente: “La hierba del vecino, siempre es la más verde”; no le doy ni le quito razón al dicho, pero en esto de la crisis creo que sea de la misma aplicación ya que he podido conocer a fondo nuestro país vecino y la hierba de la prosperidad no es precisamente la más verde, que Dios nos coja confesados si llegamos a dicho extremo.
La crisis está produciendo una serie de anotaciones curiosas, hace unos días presencié un acalorado debate donde se defendía el robo por necesidad, cosa con la que no estoy de acuerdo. Siempre he pensado queel derecho de cada uno para y por tener lo que tiene está bien visto; sin embargo, el derecho de desplumar al que tiene, no. Y es justo. El apropiarse de lo ajeno, sin permiso del ajeno, no es algo apropiado, porque eso vuelvo a repetirlo es robar.
Desde hace muchos siglos, el trabajo de robar está castigado (y más, si el ladrón no tiene dinero ni categoría para acallar a quien le demanda), recordemos que si es un político o un banquero el que se apropia de todo lo nuestro en dicho caso no es un robo sino una mala gestión o un desliz contable.
Antiguamente los más bárbaros, cortaban las manos a los ladrones o los ejecutaban públicamente con ahorcamiento u otras lindezas; otros se pudrían en los calabozos, si no se acordaban de ellos; algunos trabajaban con los remos en las galeras; los lazarillos, con un garrotazo o un pescozón y etc. Al que robaba, siempre le sucedía algo, y nunca algo agradable. Unos robaban por tener lo que tienen otros, algo así como el consumismo por el consumismo; otros para pagar deudas contraídas; muchos por tener más y no ser menos que el vecino y los más, para cubrir necesidades apremiantes, como era comer. Pero esta última necesidad no se tenía ni se ha tenido en cuenta. En el momento de ser juzgado como ladrón, entraban en el bombo por robo.
Nuestros abuelos conocieron la postguerra española y el hambre. Todo el que tenga algo de memoria histórica, podrá recordar las palizas con las que se les obsequiaban a los que supuestamente delinquían, en los cuarteles de la Guardia Civil, a aquellos que habían robado unas patatas en el campo del señorito del pueblo; y no digamos nada de lo que le pasaba al que cogían robando una gallina.. Aquella postguerra, donde al paro se le llamaba pausa o desempleo pasajero, y a la crisis, contrariedad y apuro, parece que puede repetirse ahora, o eso es lo que nos están vendiendo los politicuchos de turno. Y es que, en la actualidad, en España, se está sufriendo una crisis económica como jamás se ha conocido, aunque bañen el término con agua de rosas semánticas. Esta crisis ha conducido a más de cinco millones de españoles con capacidad de producir al paro. A muchos de ellos los ha cogido endeudaos; a unos, sin dinero; a algunos, sin casa; a otros, los más afortunados, con padres pensionistas y a los pobres, ni siquiera con un céntimo para comer ni dormir. El hambre ha comenzado a apoderarse de bastantes personas, no de los que aún disponen de algo de dinero o siguen nadando en la economía sumergida, pero sí de los que no tienen nada de nada, y que ahora van a tener muchísimo menos.
La tan denostada crisis va a acabar con la revalorización de las pensiones, va a fulminar de un plumazo la tan cacareada ayuda de los 400 euros, va a congelar y después mermar las retribuciones de todos aquellos afortunados que aún mantienen un empleo y por ende nos van a cocer con todo tipo de impuestos. "
Y yo me pregunto: ¿Ante un panorama tan negro que hacemos, ya que es ley de vida sobrevivir y estos políticos nos lo niegan?
En épocas pasadas los débiles no sobrevivían, pero en una sociedad democrática actual se les debe de amparar. Habiendo medios, como los hay, igual que hacen los animales -seres vivos- para subsistir, el político elegido democráticamente tiene que usarlos. No me venga esta derecha hipócrita diciendo que el hombre es un ser racional, y que no puede delinquir. El hambre solamente razona con alimentos y no se arregla precisamente con campañas solidarias ya que eso es desviar el problema.
La vida es lo más precioso y preciso que tenemos. ¡Qué no hará el que tiene hambre y su familia necesita comida! ¿Nos podría extrañar que se llegara a la violencia?
Unos intereses creados han provocado la crisis. Muchos bribones se bañan en la opulencia, amparados en la ley. Esta minoría está libre.
Unos intereses creados han provocado la crisis. Muchos bribones se bañan en la opulencia, amparados en la ley. Esta minoría está libre.
¡Ay, Dios mío y menos mal que soy ateo!, en la cárcel (por ladrones o malversadores de lo ajeno), ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Para finalizar como diría Nikita Cruschov, "Los políticos son siempre lo mismo. Prometen construir un puente aunque no haya río." Y eso en pocas palabras es lo que define perfectamente la palabra robo. Me pregunto ¿Mira que prometernos un tanque de tormentas que no sirve para nada?; ¿eso como lo definirían ustedes?, dejo la pregunta en el aire………
Ya iremos mencionando más ejemplos´.
Salud y República.
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