Sarpullidos
José Luis Zarazaga.-En estos momentos su humilde desarticulista, viendo la que se está montando solo puedo comentar gritando ¡Ah la Primavera, la que la sangre altera!
Ruego a mis sufridos lectores que perdonen semejante salida de tono, pero es que tan cercanas fechas parece que ha alborotado no solamente mi ánimo sino que también la escena política se ha puesto en marcha, vamos que estamos a las puertas del Apocalipsis.
Hagamos un pequeño repaso y no se alarmen, que en el fondo todo es una apreciación de una mente calenturienta. Fukushima pega un reventón de dos pares, pero todo está bajo control, Gadafi es más efectivo que Jesucristo, ya que este último nos levantó a Lázaro, pero él nos resucita a Franco, Pepiño Blanco se quita las gafas, supongo que para no ver la que está liando, el señor Marmolejo nos presenta su campaña en un folleto que me recuerda al Trío de las Azores y para rematar faena Antonio Prats nos cuenta que el Ayuntamiento está al borde de la bancarrota porque ha renegociado la operación de tesorería que él cuando gobernó también se encargó de aprobar, a todo esto quiero unir que los ecologistas nos han acusado de querer montar la Tercera Guerra Mundial este sábado, así que ya está el gazpacho hecho.
No, amiga Berenguela, de tu campaña no tengo nada que objetar, cuando he visto tu último vídeo he pensado que por fin nos llegaba una buena ráfaga de Air Soft, sigue así que no sé si alcanzarás el sillón municipal, pero el triunfo en el Falla el próximo año lo tienes garantizado, sigue así y que no decaiga la fiesta.
Y me dirán ustedes ¿Qué tendrá que ver la primavera con todo esto?, y yo respondo que aunque parezca la comparación de la velocidad con el tocino, pues tiene que ver que me han salido hasta sarpullidos, menuda campaña primaveral, perdón electoral nos espera.
Bueno para finalizar, que no quiero extenderme, ya que nos queda mucha primavera, quiero manifestar que todo no va a ser malo, miren ustedes por donde en este preludio primaveral este humilde desarticulista, no ha recibido una sarta de insultos como viene siendo ya costumbre, sino todo lo contrario, me han dado hasta un poco de cariño, es que en el fondo estos políticos que tanto critico, hasta me quieren.
Comprendan ustedes que uno también tiene su corazoncito y se emociona ante tan emotiva escena. Recibo una carta, que no era precisamente la de la ITV, ya que esa me produjo el primer sarpullido, era un sobre de papel elegante, cerrado con esmero, y como debe ser con mi nombre impreso a puño y letra, se notaba un tufillo agradable como de perfume secreto. Me la entregaron en mano a través de una rubia de belleza sin par, y no seáis mal pensados, no había el foto como se llame ese de los cojones, fue increíble, se me alteró toda la sangre, vamos que sarpullidos me han salido pero de la emoción.
La abrí tembloroso, con una emoción extrema ya que me embargaba la felicidad, y hete aquí que al abrirla me encuentro una invitación a un acto electoral, no digo nada de quién presidía la tarjeta, me quedo con lo interesante de la entrega y punto.
¡Por lo menos se han acordado de este humilde desarticulista, así que no soy tan malo, coño!
Esto me indica que mientras haya primavera, nos quedará la esperanza. Y no precisamente la que sacan en la carroza de Semana Santa.

