Partidos trufa.
Hoy este que suscribe, su humilde desarticulista, quiere comenzar hablando de un hongo que creo que mis sufridos lectores conocen y que no es nada más y nada menos que la trufa. Variedades de dicho hongo las hay, algunas aunque pensemos lo contrario sin valor gastronómico ninguno. La trufa que todo el mundo tenemos en mente, se define por ser una variedad muy aromática de dicho hongo que crece bajo la tierra y que normalmente es muy apreciada y de alto valor.
Es totalmente cierto que aunque algunos recolectores utilicen perros adiestrado para buscarlas, ya se saben que los cerdos descubren perfectamente las trufas cuando se encuentran bajo la tierra.
Para mi un partido trufa es aquel partido que se define por el oportunismo político del momento y creo entender que cualquier lector tiene una ligera idea de lo que significa oportunismo político. Como no quiero que nadie se lleve a engaño la Real Academia de la Lengua lo define así: “Actitud que aprovecha las circunstancias momentáneas para el propio interés”
Si nos acercamos a lo que suele ocurrir en nuestra localidad, cuando se aproxima la cita electoral, veremos claramente que aparecen esos partidos oportunistas, a los que yo me refiero como partidos trufas, ya que se reproducen como los hongos y acaban siendo parasitarios del sistema.
El partido oportunista se define por ser bastante voluble, cambiante en cuanto a su criterio y posiciones políticas, es decir es un partido que actúa como el girasol, se une al sol que más calienta. Sanlúcar no es diferente, ha tenido partidos oportunistas que salen de debajo de la tierra en cada periodo electoral y lo único que no queda claro es que especie humana los desentierra.
Hay dos factores que engordan a estos partidos trufa, primero son las circunstancias adversas y después claro está, los intereses personales. Algunos de estos partidos, que debemos agradecer que sean efímeros, intentan confundir y mezclar el oportunismo con el pragmatismo y ambas concepciones son totalmente opuestas. El partido pragmático flexibiliza su posición para no perder la batalla o la guerra, no renuncia a sus valores, muy al contrario, los mantiene y los defiende, mientras que el partido trufa o partido oportunista se vende por unas cuantas lentejas y se pasa al bando contrario.
En nuestra localidad el oportunismo político ha sido y seguirá siendo una gran lacra, vemos a diario a integrantes de dichos partidos que un día son rojos y después de las elecciones cambian de color según quien gobierne.
El militante de un partido oportunistas es una especie de Judas, traidor y mercenario político que en el proceso de lucha se convierte en un ardiente defensor de su trinchera. Ejemplos no faltarían y normalmente este oportunista se suele acercar a aquellos partidos que ostentan el poder, intentando conseguir un cargo público que le reporte una buena cuota de poder y por ende un buen nivel de vida.
Formar parte de un partido oportunista, tiene sentido o es lógico siempre que se alcance una cuota de poder, si esto no llega a ocurrir dicho partido está condenado al mayor de los fracasos y de dicho fracaso creo que en Sanlúcar hemos tenido y tal como está la situación tendremos bastantes ejemplos.
Ya hemos comentado que el partido oportunistas es como la trufa, permanece en silencio hasta que alguien lo desentierra, el problema surge cuando la trufa no tiene por donde engordar, ya que al crecer necesita humedad suficiente y muchas veces lo que encuentra es un ambiente bastante seco, lo que la llevará inexorablemente a su muerte por agotamiento.
El partido oportunista, al igual que la trufa, intenta mostrarnos su mejor cara, pero esto no es síntoma de que el resultado vaya a ser óptimo, ya que estos, al igual que la trufa, o salen insulsas o están podridas por dentro. Creo que no hacen falta más comentarios.
Quiero finalizar comentando que faltan menos de cuatro meses para las elecciones y que aún no tengo constancia cierta de que se vaya a producir el nacimiento de un partido trufa, el tiempo nos sacará de dudas, lo que si tengo claro es que si se llega a producir dicho nacimiento, que Dios coja confesada a nuestra alcaldesa que va a tener motivos para reírse de aquí hasta el 22 de mayo próximo.
Quiero finalizar recordando las palabras de un comentarista en días pasados “son partidos setas, son hongos de la política, y se extienden como el óxido”, y digo yo el oxido con un buen vinagre, kaput.
¡Yo en las próximas elecciones voto al Tele-Programa-Sanluqueño!
Ultimas noticias wikileaks Sanlúcar, según comentan fuentes bien informadas anoche se inauguró fruto de los acuerdos adoptados por el Partido Impopular en la pasada legislatura, la denominada Plaza de las Chismosas, perdón ha sido un lapsus Plaza de Paco Madame. Ha sido un acontecimiento histórico ya que así se sigue galardonando al culmen de la cultura y el buen hacer por este pueblo, eso sí que era gestión cultural, lo raro es que no lo hayan declarado patrimonio inmaterial de la humanidad.
Según comentan se precedió el acto con un maravilloso pasacalles que recordaba la película de Tod Browning, “La Parada de los Monstruos”, solo comentar que la Alcaldesa y Víctor tuvieron que pedir corriendo un servicio portátil ya que es que se iban a orinar de la risa, que no de la emoción.
Como petición final rogaría yo a nuestra sacrosanta institución como es el Pleno Municipal se instaure en la Plaza de Capuchinos una placa en honor del tan debatido y querido patrón de los oculistas, ya que allí siempre se ha dicho que te curaban la visión de un buen viaje, a ver si algún partido político se encomienda al calor del Espíritu Santo, ve la luz y nos deja tranquilos de aquí a las elecciones.
¡Joder que Tropa, Puta Crisis!

