La delgada línea roja
Este humilde desarticulista lo último que piensa hacer dentro de este gran medio digital es entrar en polémicas. Ante todo agradecer a mi editor que haya tenido la deferencia de publicar un artículo firmado por una supuesta asociación, digámoslo así, y que para colmo lo único que manifiesta es el más absoluto desprecio por las normas morales y por una palabra que no conocen “Democracia” y eso es atravesar la delgada línea roja.
José Luis Zarazaga.-Antes de comenzar aclarando una serie de puntos, que creo que son fruto de la desinformación de algún miembro de la junta directiva, tengo que decir que nunca me he escondido, que siempre he firmado los artículos con mi nombre, cosa que no veo en este caso. Permíteme que te llame Señor X, dejemos establecida la incógnita, ya que no tienes fuerza moral ni coraje para firmar con tu nombre, y eso que nos conocemos perfectamente, y que hemos trabajado juntos.
Si no sabes dialogar, no hables, has perdido toda tu credibilidad y lo mínimo que se te puede llamar con dicha actitud es cobarde, un cobarde que utiliza la asociación para lanzar piedras y esconder la mano.
Espero que tengas la bondad de confirmarme si en vuestros estatutos no figura como fines el presionar al Ayuntamiento. Huy bonita palabra, verdad, que fin más social, cuando estabas trabajando para el Partido Popular, bien que no te acordabas del resto de los trabajadores.
Si soy de izquierdas, muy orgulloso de serlo, también ateo y republicano por la gracia de Dios, por si te sirve de consuelo, pero esa izquierda trasnochada no llevó a este ayuntamiento a la ruina como lo llevaron esa derecha tan eficiente y trabajadora.
Si soy un privilegiado, no lo niego, ni lo negaré nunca, pero también tengo que aclararte que me lo he currado. Me preguntas que cuando aprobé unas oposiciones, pues te diré que te traiciona la memoria, ya que tu también te presentaste y dentrto de tu sapiencia no aprobaste. ¿Qué curioso, no?, ¡Que pasadas nos juega la memoria!
Te doy la razón en un aspecto, pero tenías que haber hablado en pasado, concretamente en el tiempo que disfrutamos de un Equipo de Gobierno del Partido Popular, la Delegación de Juventud, era una delegación fantasma, pero uno de los espíritus que pululaban por alli, eras tu y entonces callabas. Te rogaría si quieres y a título de ciudadano, aunque para eso hay que dar el nombre ,que pidas un informe detallado de las actividades desarrolladas durante estos tres últimos años, te ibas a llevar una grata sorpresa y precisamente cuando tu no estás la cosa funciona, ¿Qué curioso, no?
Insultas alegremente a un colectivo como el sindical, tacháandolos de chupones, esto es muy grave, ya que tu mismo recurriste a ellos cuando te despidieron del Ayuntamiento y de las Empresas Auxiliares. Yo grito ¡Fariseo!
Para no dilatarrme en esta diatriba, ya que sería demasiado extenso, te rogaría que me indiques que significa la palabra “chichinabo”, eres todo un acerbo de la cultura, me has dejado anonadado y quizás haya sido causa de que mientras que yo perdía el tiempo preparando tres licenciaturas, no me daba cuenta del valor de tu experiencia y buen hacer.
Señor X, cuadrupedo no, en todo caso bípedo, hubiera sido más elocuente la expresión, pero como se dice en mi pueblo yo veía burros volando, mientras esperaba que usted bajara.
Tengo el placer de recordarles que ya le han dado cumplida respuesta en los comentarios, pero Diógenes de Sínope dijo. “El insulto deshonra a quien lo infiere, no a quien lo recibe.”
Gracias por sus atentas consideraciones, ya tengo claro a quién no voy a votar en las próximas.
