El Padrino. Parte II
"Mi amigo Vicente tiene todas las papeletas para que lo tiren a la arena del circo desde el balcón del coño" José Luis Zarazaga.- Una vez que este humilde desarticulista ha vuelto de su breve descanso o mejor dicho un pequeño retiro espiritual, debemos de continuar con la labor ya iniciada y seguir deleitando o mejor dicho torturando a mis queridos y sufridos lectores. La profecía tantas veces anunciada y no precisamente por San Gabriel se ha cumplido. “la mancha de mora con una mora verde se ha quitado”y don Vito Moratone se ha erigido en dirigente máximo de nuestro salón de plenos dejándonos huérfanos de nuestra hasta entonces sin par Chiquitilla.
Vuelvo a repetir que Sanlúcar es de cine y al igual que la segunda parte del padrino, la historieta que vamos a visionar durante poco más de año y medio va a ser una de las mejores secuelas de todos los tiempos y como es costumbre en nuestra localidad rivalizará con su antecesora.
La película que nos espera y que mostrará la escalada y entronización de don Vito Moratone recibirá, o al menos eso creo, una excelente crítica y llegará a ser calificada como verdadera obra maestra del Séptimo Arte.
No podemos remontarnos al nacimiento de nuestro personaje ya que la secuela sería harto extensa, pero todos recordaran como el patriarca de la familia “Don Ángelo”, fue expulsado del poder y como este clamó venganza desde las sombras. Toda una obra maestra de este que utilizando la simpatía de la Chiquitilla ejecutó a su hermano Don Germán y ha acabado por entronizar a su descendencia en la figura de Don Vito Moratone.
Don Vito, como es normal, una vez asumido su cargo, se reúne con Antonino Pratsera y le cuenta que cree que el clan de los Cisiliones planea una ruptura que acabaría con su poder absoluto. Don Vito le cuenta que quiere hacer un trato con él pero que necesita que Pratsera colabore estrechamente con los Hermanos Izquierdonis para que estos bajen la guardia y puedan ser apartado el próximo 18 de octubre. Cuando Pratsera va a visitar a Don Rafaele se da cuenta de que frente al mando de los Izquierdonis a éste no le quedan ni tres telediarios, sino que el máximo tiempo al frente correspondería mejor a lo que se dice como un soplio en un ojo.
Todo transcurre con absoluta normalidad y por supuesto no se llegará a ningún acuerdo, siendo en esos momentos interrumpidos por una pitada de la policía.
Tras esta interrupción momentánea, don Vito y el Clan de los Cisiliones se reúnen y discuten sin éxito que hacer con Antonino Pratsera, quién sin ningún éxito durante varias legislaturas ha buscado el asilo del pacto de gobierno, siendo incluso expulsado dos veces por el Clan de los Peperonis. Don Vito accede y acepta el consejo de Don Marinetti, el cual le informa que el estado del pacto es seguro y que la entrada de Don Antonino es un riesgo innecesario.
Don Vito, que es un gran aficionado a la Historia, se reúne más tarde con Don Antonino Pratsera y dialoga sobre como las familias se organizaron como las legiones romanas. Don Vito le sugiere que si él se suicidara políticamente, como hacían los romanos tras un complot fallido contra el emperador, la familia andalucista sería perdonada y hasta procurado el pacto en su ausencia.
No quiero extenderme elucubrando sobre el desenlace futuro de la historia, eso sería entendido como ciencia ficción. Imaginen ustedes la última escena de esta película y sitúense en mayo de 2015. Don Vito se encuentra solo y pensativo en una triste cueva de la Calle Ganado, allí trama sus últimas actuaciones, no llega a comprender que parte de la familia será asesinada, lo único que si que se me ocurre es que mi amigo Vicente tiene todas las papeletas para que lo tiren a la arena del circo desde el balcón del coño y se lo coman los leones. Vamos que a este no lo salva ni el pavo ese que pintó el Ariz de los cojones.
No digo nada más que con la cara que tienen estos políticos que nos desgobiernan este se lleva por delante todo el cotarro de los Oscar.
¡Se acabó, el que quiera tercera parte, que se la invente y que conste que la entrada al Salón de Plenos es gratuita!
No quisiera finalizar esta pequeña disertación sin despedirme de la musa que tantas alegrías me ha dado en estos años. Por supuesto se trata de mi queridísima y sin par Chiquitilla. ¡Va por ti, mi arma: ¡ “Adiós con el corazón / que con el voto no puedo / al despedirme de ti / Al despedirme no muero”
Como no puedo finalizar sin hacer referencia a lo cotidiano y lo divino, comentar que en estos días en que he andado sumido en el mar de las dudas, escuche en un pueblo perdido, concretamente un pueblo con un nombre muy espiritual “Santi Espíritu”, unas voces angelicales que tras una especie de tapia vociferaban unas palabras que definen exactamente lo que es la política y los votantes en sí.
Concretamente las voces decían: ¡Taruraaaaaaaaaa, eh, mi pongo mi pongo, que no joder, coño, que no es eso, será guarra la tía!
Totalmente verídico, pero tengo la sensación de que la Tarura somos todos los votantes, a ver si alguien me aclara si no estoy en lo cierto.
