El Gran Juego de la Oca.
" Nuestra queridísima Chiquitilla ha tirado los dados y tiene el riesgo de caer en el laberinto, ha entrado en el laberinto de los capillitas.." Hoy este humilde desarticulista ha estado como es costumbre o una necesidad creada para gran parte de la población visionando o mejor dicho, realizando un pequeño recorrido por eso que llaman las redes sociales. No me sean mal pensados que por supuesto no soy uno de los seguidores del Twiter del Ayuntamiento, que para el caso me conformo con la Filmoteca Nacional y sus grabaciones del NODO.
Ojeando las miles de fotografías que se suelen meter a diario por gente que no conoces pero que te producen cierta curiosidad di con uno de los vídeos que habían subido mis amigos de Teatro de Bolsillo, concretamente uno referido a una actuación que realizaron frente a la Biblioteca Municipal y que se llamaba el Gran Juego de la Oca.
Recuerdo que en aquellos tiempos en los que no se sabía ni lo que era un ordenador y mucho menos se pensaba que pudiera existir algo como la red de redes se pasaban ratos muy agradables jugando con un tablero del Juego de la Oca.
La política local es como un gran Juego de la Oca, hace ya más de un año nos ilusionaron con una nueva etapa, hoy nos invade una desazón que cuando uno mira hacia atrás se siente como si hubiera caído en la casilla de la calavera: “te envía de vuelta a la casilla inicial”
Nuestra querida Chiquitilla se ha instalado en medio del tablero, no se ha quedado estancada sino que curiosamente ha ido avanzando a costa de que su antiguo mentor el señor Patrañas haya retrocedido bastantes casillas.
El discurso manido con que nos obsequió y los acuerdos contranatura que estableció con sus socios del Equipo de Desgobierno, fue como caer en la casilla del puente: “De puente a puente me lleva la corriente” y además me permite volver a tirar los dados.
Hay que reconocer que al respetar la orientación económica que le brindó el que ahora es su opositor le ha permitido caer en la casilla de la oca habiéndole permitido avanzar pasos hasta el próximo casillero despejando así el área de la crisis y pudiendo llevar a cabo un programa cargado de responsabilidad fiscal y monetaria.
Cierto es que nuestra jugadora está dotada de una gran picardía en el juego ya que cada vez que se tiene que enfrentar a la oposición deja el trabajo en manos de su lugarteniente que se ha especializado en hacer aclaraciones, criticar a los que la critican y usar un tono que no cuadra con su amable sonrisa. En el enfrentamiento con nuestro amigo Antonio lo ha mandado al pozo impidiéndole volver a tirar los dados hasta que otro jugador pase por allí.
Siguiendo con el juego hemos visto como nuestro Equipo de Desgobierno ha fallado en bastantes proyectos: “Pabellón de la Algaida que se llueve el mismo día de la inauguración, Calle G cuyo acerado fue a parar al campo de al lado antes de que se inaugurara, Tanque de Tormenta que solo sirve para que la mierda salga con más fuerza por la playa, Parque de las Piletas en la casilla de la posada, ya que llevamos seis turnos esperando y nada de nada” y así un largo etc.
Ahora en el tablero ha entrado la casilla de la crisis y se andan buscando acuerdos que nunca serán sencillos. Nuestra queridísima Chiquitilla ha tirado los dados y tiene el riesgo de caer en el laberinto, ha entrado en el laberinto de los capillitas y cuando se cae ahí uno queda atrapado y no se puede seguir avanzando.
Yo comprendo perfectamente que nuestra Arcardesa no puede recibir a todo aquél ciudadano o colectivo que manifieste dicha intención, sería del todo imposible, pero tampoco llego a comprender que ante la primera amenaza de dicho colectivo le falte el tiempo para reunirse y llegar a un acuerdo. Como dirían en mi pueblo: “O todos moros o todos Cristianos”, amigo Vicente creo que deberías darle unas cuantas lecciones de lo que significa igualdad, por lo menos igualdad de trato.
La política local no puede caer en la casilla de la calavera en la que nos sumieron los anteriores jugadores, lo hecho ya está hecho y en todo caso se puede llegar a corregir. Para conseguir tener éxito se precisa mucho ingenio, inteligencia y con el equipo de asesores que tiene me parece que va a necesitar mucha suerte, ya que el juego tiene 63 casillas y se debe de llegar al final con la puntuación exacta, porque de lo contrario se retroceden tantas casillas como puntos sobrantes.
Ahora cuando se acerca el ecuador de la legislatura, se deberá negociar, ceder, conseguir y pactar. No tanto para conformar a todos y menos a los capillitas, sino para consolidar una gestión eficiente que le permita llegar al último tramo de su mandato tirando los dados de forma que le dirijan hacia la meta sin quedarse corta ni pasándose de energía y eso no será nada fácil.
Antes de que se me olvide, me han dicho que en el tablero siempre hay un partido ganador, concretamente se llama. “Vota por Nadie”, su programa es totalmente cierto y se cumple al completo ya que solo tiene cinco puntos esenciales:
.- Nadie cumple sus promesas.
.- Nadie escucha tus problemas.
.- Nadie ayuda a los pobres.
.- Nadie dice la verdad.
.- Nadie te representa.
Por fin, alguien dice la verdad, ya sé a quién voy a votar. Y digo yo: “de Oca a Oca y tiro porque me toca.
