Zarazaga y su moto

Acoso y derribo

Articulos, Cultura, José Luis Zarazaga

José Luis Zarazaga.- Hoy este humilde desarticulista va a entrar a martirizar el oído de sus sufridos lectores con un tema que podemos definir como de candente actualidad. Se trata simplemente del acoso y derribo, no vaya a pensar nadie que se trata de un tema taurino, se trata del acoso y derribo político que estamos sufriendo en nuestra localidad desde que se inició la presente legislatura. Si mi estimado editor piensa que me voy a referir a las actuaciones de Izquierda Hundida solo puedo comentarle la frase que se mencionaba en aquella película de Andrés Pajares y Fernando Estezo, Los Bingueros: “Han cantado bingo….”

   Yo no sé si todos los que pensamos en nuestra santa localidad de forma diferente tenemos la suficiente paciencia para  seguir aguantando las amenazas, los malos modos en fin el acoso al que estamos sometidos en las redes y ya para colmo las amenazas  de forma presencial, esto se está pasando de castaño oscuro y por supuesto tengo que aclarar que vivimos en una Democracia y que la libertad de opinión es sagrada. Lo dejaré aquí y no entraré más en el tema ya que cada cual tendrá que asumir las consecuencias de sus actos.

    Volviendo al tema que nos ocupa, la estrategia de abierta confrontación política a cara de perro en nuestra localidad no es un tema nada baladí ni por desgracia nuevo. Desde la tercera corporación democrática, digámoslo así estamos asistiendo al esperpento de la descalificación y el intento de acoso y derribo en la gestión política de nuestra localidad. Las campañas negativas basadas en la destrucción del rival se han venido confirmando como más eficaces que aquellas apoyadas en la construcción en positivo de la imagen propia. Recordemos aquella campaña de acoso y derribo ideada por el partido Andalucista y su cabeza visible Antonio Prats que lejos de conseguir un rédito propio lo único que consiguió fue establecer una moción de censura y acabar el partido en el mayor de los ostracismos políticos. Ante este caso tendremos que comentar que una oposición firme, continuada y absoluta puede ser una decisión estratégica con posibles ventajas pero que a la larga supone asumir un grandísimo riesgo y ya vimos cuál fue el resultado.

    En nuestro Salón de Plenos no vamos a mencionar que Vox haya aparecido como una fuerza nacional populista, simplemente está ahí y el que podría ser su discurso de confrontación ha sido asumido por una fuerza,  digamos de Izquierda, como es Izquierda Hundida y su no por el no.

   El partido Impopular dentro de los debates a que nos tienen acostumbrados, vive una crisis de identidad que le está llevando a una serie de actuaciones erráticas y sin sentido aparente, parece como si mantuvieran una pugna entre extremismo y moderación pero su único objetivo es acabar con el gobierno como sea aplicando una oposición incitadora a una destrucción abrasiva. 

   El tema de la pandemia y la ralentización de la Administración ha dado alas a estos movimientos, eso lo tenemos que tener meridianamente claro, Izquierda Hundida ha visto aquí su nicho de mercado. La disyuntiva tiene su complejidad, si apoyan algunas actuaciones positivas a todas luces para nuestra localidad les entra el temor de que pueden estar reforzando al Equipo de Desgobierno, pero también tienen que tomar cuenta de la segunda parte de la disyuntiva ya que si se siguen enrocando en la confrontación y el no por el no, se puede alcanzar la idea de que es una formación insolidaria y ajena a los intereses de nuestra localidad. Izquierda Hundida no lo ha dudado y ha decidido mantenerse en su guerra de guerrillas lo que está logrando que el Equipo de Desgobierno se esté instalando en el terreno de la moderación política.

    Posiblemente Izquierda Hundida sea víctima de una decisión que no podemos definir como apresurada porque ya la hemos visto en bastantes legislaturas y conocemos cuál es su resultado final, sigue dando pasos que no tienen marcha atrás y continúa con la campaña de acoso y derribo del Equipo de Desgobierno dándole alas para que se apuntale y continue en pie. Frente a los problemas que estamos sufriendo con la pandemia se han mantenido en la tónica de tumbar al Equipo de Desgobierno, pensando en que no tendrá apoyos y por lo tanto sin la capacidad de poder navegar en medio de la tormenta. Nuestra entrañable Izquierda Hundida lo único que promueve con esta actitud es favorecer el caos y el vano intento de provocar un motín a bordo, eso sí tendremos que recordar que en un barco que se hunde, las ratas salen huyendo.

    Semejante campaña de acoso y derribo no tiene vuelta atrás. La confrontación ha creado un nivel de polarización social que ha despertado pasiones descontroladas y en muchos casos dolorosas. Hablamos de la acusación de culpa de todos los males de nuestro pueblo a un Equipo de Desgobierno que cuenta con el apoyo mayoritario de la población. No se puede seguir machacando sin argumentos con la simple idea de dividirnos en dos frentes donde la indignación esté siempre presente.

    Las consecuencias que pueda tener esta campaña de acoso y derribo que conlleva un enfrentamiento abierto son difíciles de evaluar, provoca un enorme cansancio y hastío logrando que  el votante acabe desconectándose porque está harto de tanto postureo absurdo, que es en lo que se basa esta estrategia de la confrontación”.

   Hasta ahora el Equipo de Desgobierno no ha caído, ni parece que se vaya a romper. Tampoco los comentarios en las redes siembran vientos a favor sobre dicha estrategia de desgaste. Da la impresión de que semejante ataque frontal está logrando que el Equipo de Desgobierno se concentre en su defensa propia. La estrategia de acoso y derribo sólo tiene sentido cuando realmente el rival está entregado y no tiene capacidad de oponer resistencia. No es el caso actual de un gobierno recién elegido y con un fuerte apoyo social de su electorado que ve nítidamente el ataque tribal de una Descomposición Política  que no aceptó su derrota en las urnas.

   Para finalizar comentar que si en una conflagración total solo hay dos bandos, se sabe que si se daña al enemigo acabas venciendo, pero por suerte en el panorama actual esa regla ha quedado totalmente desfasada. El multipartidismo de nuestro Salón de Plenos ha abierto una serie de frentes difíciles de controlar y ya vimos cuál fue el resultado obtenido por nuestro entrañable Antonio Prats, así que aplicarse el cuento.

         “En la mayoría de las situaciones de confrontación, es mejor solamente irnos o cambiar el tema respectivamente. Especialmente cuando sabes que la persona es terca y no dará su brazo a torcer”. ( Harken Headers.)

           Y digo yo ¡mañana hablaremos del Equipo de Desgobierno!

                   

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