Coartar la libertad de los ciudadanos
José Luis Glez Pérez.- Recuerdo con añoranza aquella época en la que nuestra sonriente alcaldesa huidiza, pregonaba a los cuatro vientos que pretendía abrir el Ayuntamiento a todos los ciudadanos para que pudieran opinar en todos los asuntos de la localidad. Una política de puertas abiertas de cara a la galería que se quedó en un intento.
Fruto de ese intento de participación fue la creación de los consejos locales, órganos de participación ciudadana que tuvieron una existencia limitada como consecuencia de las políticas del PSOE- Sanlúcar que prefieren el servilismo ciudadano a la participación de todos.
Los famosos Consejos que funcionaron a duras penas durante la primera legislatura han desaparecido en esta segunda etapa que comenzó en el año 2011, ya que desde el primer momento de la misma ni al PSOE ni a CIS le ha interesado la opinión de los sanluqueños y mucho menos sus aportaciones o propuestas.
Igualmente recuerdo las “ nuevas formas” publicitadas por Juan Marín y su partido pseudo-independiente, que abogaban por crear mecanismos de participación de los ciudadanos en la vida pública, que todos nos sintiéramos útiles en las instituciones y demás intenciones que sólo se quedaron en intentonas simplistas.
Un ejemplo de participación limitada es entre otros el del Consejo de la juventud, órgano que podría tener una función fundamental en las políticas que afectan a los jóvenes, pero que por motivos desconocidos ( o conocidos ) no juega el papel que debería.
Después de esta retahíla de acontecimientos es necesario denunciar la tasa de 2,15 € que debe abonar cualquier ciudadano que quiero participar en los plenos del Ayuntamiento que se celebran todos los meses. Esta tasa es un ejemplo más de la participación ciudadana que propugna PSOE y CIS, que ha visto en los Plenos otro filón recaudatorio para resolver la maltrecha economía que afecta a nuestro consistorio.
En vez de facilitar medidas para que los ciudadanos participen, se ponen trabas y pegas. Después oímos quejas de que los sanluqueños muestran su rechazo a parte de la clase política y no es para menos, cuando con estas acciones se facilita y se fomenta el desapego de la sociedad hacía los políticos.
Esta es la verdadera cara del PSOE – Sanlúcar y de sus socios de gobierno. Una apuesta por coartar la libertad de los ciudadanos para expresarse en el Pleno.
La conclusión es clara, parece que nuestro gobierno municipal no quiere escuchar las múltiples necesidades que los sanluqueños tienen como consecuencia de sus políticas ineptas y basadas en la improvisación.

