Parque de los Scouts

José Luis Glez. García
¿Qué pasa con el parque de los Scouts? 
José Luis Glez. García.-Algunos ciudadanos, amen de pagar nuestros impuestos religiosamente, de votar cada cuatro años a los que van a regir y dirigir nuestras vidas y haciendas y por supuesto de cumplir con nuestros deberes como ejemplares miembros de una  comunidad.  Tenemos a cambio algo, que como reverso de la moneda es ni más ni menos que el  derecho a ser perfectamente informados, de utilizar los recursos que con nuestros ingentes impuestos hemos generado y por supuesto hacer un adecuado uso y disfrute de las instalaciones que hacen nuestra vida ciudadana más placentera.

 
¿Y todo lo anterior a que viene?. Pues muy sencillo, queridos vecinos. Me refiero al Parque Scouts, sito en la Calle Hermano Fermín. Única zona verde con cierta enjundia del barrio bajo sanluqueño. Que desde su génesis allá por 1992, hasido objeto de la desidia, el abandono y por supuesto de la dejadez de los distintos gobiernos municipales que han pasado por nuestra localidad.
 
Hasta la fecha ha sido lugar de botellona, de carreras de motos, de trapicheo de sustancias nocivas para la salud, de acampada ocasional de feriantes, de vivienda chabolista en los bajos del supermercado, de aliviadero de perros. En definitiva de un lugar donde el asueto, el paseo y el juego alegre de nuestros infantes eran pura entelequia.
 
Por fin, ¡Albricias!, alguien entiende que este lugar debe de tener la importancia que en la vida cotidiana de vecinos y visitantes debe tener como lugar de ocio y divertimento. Lugar de juego para los niños, de paseos cotidianos para los más maduros y ancianos. En definitiva un espacio  lúdico de encuentro, de descanso, de paseo y relajación.
 
Y nuestros  “insignes” regidores se ponen manos a la obra y allá por el mes de abril empiezan unas obras que en principio duran cinco meses. Cinco meses que ya se han convertido en nueve. ¿Cuánto durará el embarazo? ¿O estaremos hablando del parto de la burra?.
 Pero todos sabemos lo que pasa con las obras publicas, con las concesiones a empresas de construcción y con los “inconvenientes” que surgen. Todo eso lo saben explicar los políticos como nadie, no lo duden. Aunque en este caso nadie se ha dignado a dar ningún tipo de explicación.
 
Pero amigos. La obra supuestamente se terminó hace mes y medio. El parque cerró sus puertas con los candados correspondientes y así está. Y nuestra máxima responsable política, mirando a la luna de Valencia (y no lo digo con ninguna connotación política). Y por supuesto los ciudadanos exigiendo que alguien nos diga que pasa ahora para que este espacio no esté  funcional y operativo. ¿O alguien está esperando a la proximidad de algún tipo de  comicios para inaugurarlo?.
 
Espero, que en breve alguien tenga la delicadeza de dar las oportunas explicaciones. No es de recibo que un espacio público, por unas causas u otras lleve desde su creación hace veinte años, sin ser utilizado  adecuadamente  para la función para la que fue creado. ¿O debemos recordar a alguien un slogan utilizado profusamente y que decía más o menos “Para Sanlúcar, respuestas”?. Pues eso, que alguien salga a la palestra y responda. Eso entra dentro de su sueldo, no precisamente mileurista.

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