Adiós señor Mas
José Luis González García.-Es público y notorio que en este bendito país el ser un español convencido y así manifestarlo, es sinónimo de que te consideren un facha redomado o incluso te cataloguen de ultra no se qué. Cuando en otros países, como Estados Unidos es normal ver en la vivienda más humilde o en el motel más cutre ondear con orgullo la bandera de su país, aquí casi es un acto de valentía que raya en el tremendismo o en la provocación.
Para los iletrados y retrasados mentales, que créanme los hay en este país, más que mosquitos en las marismas, la bandera española y su portador es sinónimo de franquismo. ¡Imbeciles iletrados¡ esta bandera ya ondeaba en los mástiles de nuestros navíos doscientos años antes de que la madre de aquel que llamaron Generalísimo lo pariera en el Ferrol .
Y ahora para remate llega el Sr. Wert y manifiesta algo tan obvio e ingrato para el sr. Mas, como “españolizar Cataluña”, y le faltó tiempo a la “leal oposición”, para criticar tamaño “despropósito”. Los señores socialistas son adalides en “euskaldunizar”, o “catalanizar”. Recordemos en Cataluña al tripartito del Sr. Montilla y sus multas a quien no rotulara en catalán. Perdón a quien rotulara en castellano. Autorizando sin problemas en chino o coreano. Y también conviene recordar la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el uso del castellano en las escuelas catalanas y que alguien hizo pasar por el arco del triunfo la ejecución de dicha sentencia.
Y ya que hablamos de “catalanizar” o “euskaldunizar”, no vendría mal recordar que conllevan estas palabras para los ultranacionalistas. Pues ni más ni menos que buscan el odio, el recelo y la xenofobia a todo lo que huela a español. Buscan amparándose en su marginalidad la exclusión de personas y de ideas. Buscan en definitiva, un argumentario que nos retrotrae a las alcantarillas del Tercer Reich.
Cuando la sociedad española actual amplia miras y rompe fronteras. Cuando con nuestra integración europea hace que nuestros horizontes, políticos, culturales y económicos no tengan cortapisas ni fronteras. Mientras tanto, estos nacionalistas ultramontanos, que tratan de ocultar su nefasta e infumable gestión política, amen de tapar sus pufos económicos, y no dudan en envolverse impudicamente en una senyera que es símbolo de muchos y buenos ciudadanos catalanes y no de políticos que intentan enmascarar su propio fracaso.
No tienen pudor en pedir al “estado opresor” más de cinco mil millones de euros, para poder pagar sus múltiples “embajadas”, para poder financiar sus deficitarias cadenas de televisión, para pagar la indigencia económica a la que llevo a Cataluña el paso del nefasto tripartito. Están asentados en una mamandurria preelectoral e independentista que piensan les dará buenos dividendos electorales. Mientras tanto al resto de ciudadanos españoles nos seguirán exigiendo, que a pesar de que allí han prohibido la prostitución callejera, les sigamos pagando en exclusividad el servicio y la cama.
No, Sr. Arturo Mas, usted no va a conseguir una disgregación de nada. Los catalanes son conscientes de que en la unión de los pueblos de España está su prosperidad, y ojala en las próximas elecciones con su voto así lo manifiesten y le digan de una vez por todas:”ADÉU SR. MAS…AMB VENT FRESC”.

